viernes, 13 de febrero de 2026

Reseña: EL COMIENZO DEL PARAÍSO, de Edmundo Paz Soldán

 


¿Cómo sería la vida en el planeta si el ser humano nunca hubiera interferido (negativamente) en el funcionamiento de prácticamente todos los ecosistemas? ¿Qué tendrían que decir los animales y plantas, sacados de sus ritmos naturales? ¿No creéis que llegará el momento en el que se rebelen contra nosotros? ¿Cómo lo harían? Tal vez como nos muestran muchos de los cuentos de El comienzo del paraíso, la nueva antología de Edmundo Paz Soldán de la que hoy hablaremos.

El comienzo del paraíso es una inteligente antología compuesta por nueve relatos de corte medioambiental titulados: El increíble hombre del pantano, Sireral, La madre, Soy una tortuga, La reserva del puma, Las enloquecidas estrellas, Mi problema con los fantasmas, Animales de la península y Aire.

En este libro partimos de la base de que el ser humano lleva desde que puso un pie en La Tierra fastidiando a plantas y animales. Todos esos seres estarían más que hartos de ver cómo sus ciclos naturales se ven corrompidos y decidirían, en muchos casos, tomar cartas en el asunto. La distopía ecológica está servida.

Pero, ¿qué es lo que vamos a encontrar exactamente en este volumen? Pilotos que sufren accidentes fatales en no menos mortales pantanos, arañas mutantes que se rebelan, comunidades de medicina natural que no curan nada, extrañas tortugas, árboles estranguladores, misteriosas desapariciones, los grandes misterios del fondo abisal, fantasmas que atormentan a los vivos tras grandes incendios, animales en peligro de extinción que señalan a los humanos, planetas donde todo puede pasar y mucho más.

El comienzo del paraíso, esta antología escrita con un estilo único e impecable, en definitiva, nos invita a pensar en cómo es la convivencia de los seres humanos con las otras especies del planeta, y si las otras no acabarán tomándose la revancha en un momento dado. Un libro especialmente indicado para aquellos a los que buscamos historias que nos hagan reflexionar al tiempo que pasamos un rato entretenido.

Cristina Monteoliva