martes, 10 de febrero de 2026

Reseña: FANTASTICLAND, de Ana Wajszczuk

 


Nunca lo ha sido, pero lo de ser padres hoy en día tampoco es fácil. Primero, hay que plantearse querer serlo de verdad; luego, ver si puedes permitírtelo emocional y económicamente. La cosa se complica cuando hay problemas de infertilidad. Y aunque el obstáculo se esquive, ¿creéis que no habrá otros nuevos que solventar? De esto y mucho más va Fantasticland, la novela autobiográfica de la periodista Ana Wajszczuk de la que hablaremos a continuación.

Ana y Martín se conocen en la editorial en la que ambos trabajan. La chispa entre ellos salta enseguida, con tanta intensidad, que Ana decide dejar a su primer marido para casarse con Martín. Nuestra mujer nunca antes había pensado en ser madre, pero con Martín, todo parece posible. El problema es que ella no puede concebir de forma natural. Tras varios intentos de fertilización artificial, la pareja ha de recurrir al óvulo de Cecilia, la hermana de Ana. ¿Conseguirán en algún momento ser padres? Y si lo hacen, ¿qué vendrá después?

La autoficción puede abordarse desde distintos puntos de vista y abarcar el periodo de tiempo de la vida del autor que este desee. En el caso de Ana Wajszczuk, la autora estima oportuno volcar en Fantasticland tanto sus vivencias previas a la maternidad como aquellas de los primeros años de edad de su hija.

Ana nos cuenta lo duro que fue conseguir ser madre: la experiencia con los médicos, su relación con sus familiares en esos momentos, la incertidumbre… Una batalla física y emocional que ella estaba empeñada en ganar, fuera como fuese.

Ser madre, sin embargo, no será tan idílico como ella esperaba. En un mundo en el que la conciliación está tan lejos de alcanzarse, Ana tendrá que encontrar el equilibrio mientras maneja sus propias contradicciones.  

Fantasticland es algo así como la zona de confort, ese lugar cómodo y alegre, festivo, del que la vida nos acaba sacando una y otra vez. En esta novela, Ana nos cuenta que en muchas ocasiones Martín y ella estuvieron ahí, pero que tuvieron que despertar del sueño y ser adultos y responsables.

Fantasticland, en definitiva, es una novela sobre las cosas que queremos con gran intensidad sin saber que tendremos que renunciar a nuestra comodidad cuando las obtengamos. Un alegato a favor de la maternidad real y una reivindicación de la conciliación familiar que no te dejará indiferente.

Cristina Monteoliva