sábado, 22 de julio de 2017

LECTORES A CONTRACORRIENTE

Acabo de volver de unas merecidas vacaciones. He estado fuera, conociendo mundo, comiendo sin parar y pasando de una estación a otra conforme cruzaba las fronteras de Europa. He pasado muchas horas en coche durante los cinco días que ha durado mi pequeña aventura. También he cogido el avión dos veces. Hacía casi dos años que no volaba. Es bastante tiempo, aunque no creo que las cosas hayan cambiado mucho desde que lo hiciera la anterior a esta. Las colas siguen siendo insufribles; los precios, tanto en el aeropuerto como en el avión, un auténtico robo; y yo sigo eligiendo lecturas muy diferentes a las de los otros viajeros. Y es que mientras la mayoría eligen bestsellers ligeritos, libros gruesos de fácil lectura, yo suelo ir con volúmenes poco pesados que, sin embargo, dan para mucho que pensar. Leo narrativa literaria que me requiere poner todos los sentidos en la lectura (y me hace odiar a los pasajeros que hablan demasiado alto) y dejo las lecturas más relajadas para cuando estoy de vuelta en casa. Así consigo que el viaje no solo resulte mejor, sino también, algo inolvidable.
Creo que soy una lectora a contracorriente, y no solo por lo que os acabo de contar. También tengo otras costumbres que se salen de lo que hace “la gran mayoría”. Por ejemplo, cada vez que alguien dice que es fundamental, totalmente imprescindible, imperdonable, no leer tal o cuál libro, yo decido automáticamente no leerlo jamás o al menos no durante un buen tiempo. Todo esto de los libros fundamentales me parece muy relativo (a no ser que estés estudiando carreras que te exigen leer algunos de ellos, o todos, como Literatura Comparada, Filología Hispánica, Filología Inglesa, etc). Creo que cada lector debe encontrar su lista de libros importantes, una lista propia: única. En esa lista puede haber clásicos, contemporáneos, libros que a ojos de otros pueden ser infumables y títulos que ningún otro parecerá conocer. Libros, en definitiva, que aporten algo al que los elige, que le hagan aprender, reflexionar o simplemente desconectar del mundo en el que vivimos.
Una vez estuve en una conferencia sobre Vampiros impartida por un profesor muy versado en la materia. Antes de comenzar, el ponente nos dijo, muy serio y convencido, que el que no hubiera leído Drácula, de Bram Stoker, debía dejar inmediatamente la sala. Yo no lo había leído entonces, pero no me levanté del asiento. Drácula es una gran novela de vampiros, como pude comprobar cuando la leí unos años después, pero no hace falta conocerla para que te gusten los vampiros. Existen muchas otras novelas, cuentos, películas, cómics, series, ensayos sobre el tema. Y la conferencia ni siquiera iba sobre el libro, sino sobre los vampiros en la cultura europea a lo largo de los años, así que, ¿para qué irse antes de ver si lo que decía aquel experto era comprensible o no para mí?
Los libros que están muy de moda tampoco me atraen, a no ser que yo sea de las primeras personas en leerlos. No solo hablo de bestsellers. El libro de narrativa literaria que este año está siendo todo un éxito, por ejemplo, a mí me da un poco de miedo. Seguro que a mí me daría por buscarle todas las faltas, o no conectaría con el mensaje del autor. Intento convencerme de echarle un vistazo a ese libro en concreto, pero al final no me atrevo. En este sentido, creo que soy demasiado puntillosa, demasiado crítica en los momentos en los que igual debería relajarme y simplemente decidirme a leer, si acaso el libro en cuestión me llama la atención.
Qué curioso que una persona que recomienda libros os cuente todo esto, ¿verdad? ¿Un poco contradictorio, tal vez? Puede ser. Yo hablo de libros que quizá os puedan gustar, de obras conocidas o no tanto que tal vez os hagan pasar un buen rato como lectores. Intento daros a elegir entre géneros distintos, historias muy diferentes, formatos diversos. Vosotros sois libres de hacer caso a mis recomendaciones o de no hacerlo, de compartir mis gustos o de odiarlos a muerte. En todo caso, leed. Leed lo que todos quieren o lo que nadie elige. Leed en la playa, en el despacho o en el tren. Leed de noche. Leed de día. Leed porque estáis tristes o porque estáis contentos.
Pero, sobre todo, leed con vuestro propio criterio. Dejad que sean vuestros propios gustos los que os hagan elegir un libro u otro. Leed este o el otro libro sin importar lo que digan de él los demás, si os apetece leerlo. Cread vuestra propia lista de libros imprescindibles. Leed a contracorriente a veces, o siempre, aunque nadar en ese sentido cueste mucho más, pues solo así seréis felices con vuestras lecturas.
Cristina Monteoliva

jueves, 20 de julio de 2017

Reseña: GILDA EN LOS ANDES, de Fernando Marañón.

Título: Gilda en los Andes
Autor: Fernando Marañón
Publica: Berenice
Páginas: 413
Precio: 19 €

¿Eres un cinéfilo empedernido que visualiza con nostalgia los grandes clásicos de la gran pantalla en blanco y negro o tecnicolor? ¿Te gustaría vivir una aventura como aquellas que se vivían en el cine de antes, con intrigas, viajes, paisajes y giros inesperados? ¿Y si además pudieras hacerlo sin moverte de casa, la playa o el autobús que te lleva a tu próximo destino turístico? Dejémonos de preguntas: si has respondido con entusiasmo a las anteriores, tu libro puede que sea Gilda en los Andes, la novela de Fernando Marañón de la que os hablaré a continuación.
Antón Requena no soporta ver el cierre de la Filmoteca de Cádiz, institución que dirige desde hace años. Por eso, antes de que sus amigos y compañeros sepan la triste noticia, pone rumbo a Noruega con el fin de sorprender con una última película guardada en el festival cinematográfico que se celebra en TromsØ. Contemporáneamente, un famoso director danés fracasado se dirige, por órdenes del servicio secreto de su país, hacia Roma, con el fin de hacerse con un importante lote de objetos pertenecientes al rey Alfonso XIII en una subasta. El destino de ambos, cinéfilo y director, se cruzará por culpa de una película que muchos codician. Pero, ¿por qué la buscan? ¿Qué misterios ocultan sus fotogramas? ¿Serán acaso ambos hombres capaces de revelar el misterio y salir indemnes al final?
Antón Requena, uno de los protagonistas de Gilda en los Andes, es un cinéfilo empedernido desde la infancia, cuando su padre le introdujo en el mundo del cine y su tío, un actor secundario de reputada fama, comenzó a regalarle películas. La Filmoteca de Cádiz ha sido desde hace años una parte muy importante de su vida, y su cierre se le hace tan insoportable, que no es capaz ni de dar la noticia a sus compañeros de trabajo y amigos. Desesperado y con un plan final, Requena pone rumbo a Noruega, el país de su madre. Allí no solo se encontrará con otros fanáticos del buen cine, sino también con una hermosa mujer y un gran misterio por resolver.
Por su parte, el director de cine danés, del que no sabemos su nombre, es un hombre también derrotado. En su caso, su carrera se ha venido abajo tras unas cuantas malas películas, y ya solo le queda el que todo el mundo que se lo encuentre por la calle le compare con Lars von Trier, el otro director danés famoso. El director no tiene ninguna gana de viajar por toda Europa mientras su mujer rueda, sin su consentimiento, la última y provocativa película de von Trier. Pero el servicio secreto danés es demasiado persuasivo y a él no le queda más remedio que llegar hasta Roma, en busca de las pertenencias de Alfonso XIII, para pronto darse cuenta de que los espías pagados por su gobierno le han metido en un embrollo del que le será muy difícil salir.
Gilda en los Andes es una novela hecha desde el amor al cine de su autor, Fernando Marañón. Las referencias a anécdotas de todo tipo, películas, actores y directores son continuas, de forma que a veces olvidas que estás leyendo una obra de ficción y crees encontrarte ante un concienzudo (aunque distendido) ensayo. Por otra parte, el ritmo de la narración y los lugares que sus personajes recorren (los bares de todo tipo, Roma, Madrid, Cádiz, distintas localidades de Noruega, etc) resultan tremendamente cinematográficos. Por si fuera poco, sus protagonistas, dos heroicos perdedores, recuerdan bastante a aquellos galanes de las películas clásicas en blanco y negro, o de las primeras cintas a color. ¿Se atreverá algún director a adaptar esta novela a la pequeña o a la gran pantalla?, me pregunto tras la lectura.
Gilda en los Andes, en definitiva, es una novela con la que aprender de las películas de Buñuel, Rossellini, Sara Montiel, Orson Welles, Ava Gardner y muchos más actores y directores famosos, y con la que vivir una aventura llena de peligros, acción, misterios y giros inesperados al ritmo frenético de las obras clásicas del cine internacional. Si eres un nostálgico del cine, si visualizas con melancolía las películas de antaño, tal vez este sea tu libro. ¿A qué esperas para comprobarlo?
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger (solo necesitas una cuenta gmail para ello) de este sitio o dale a Me gusta en

                      https://www.facebook.com/laorilladelasletras 

jueves, 13 de julio de 2017

EL FANTASMA DE LOS VERANOS DE MI INFANCIA.

Nos gustaba pasear cuando llegaba la noche. Casi siempre por la playa de San Cristóbal. Era una sana costumbre adquirida en un tiempo en el que solo había dos cadenas de televisión, las sillas del cine de verano eran incómodas (me cuentan que lo siguen siendo), no existían los teléfonos móviles e internet quedaba todavía lejano. ¿Monótona? ¿Aburrida? Claro que no. Las conversaciones nunca eran las mismas, tampoco las pequeñas distracciones que encontrábamos por el camino: los puestos de bisutería, los de juguetes infantiles, los de ropa fresquita y veraniega… Y, por supuesto, los de los libros.



Creo que alguna vez hubo una feria del libro en Almuñécar. Probablemente fuera aquello que montaron en la plaza de la Constitución (la del ayuntamiento) cuando yo estaba en el instituto. Si lo recuerdo vagamente es porque unos compañeros y yo ganamos, gracias a algún tipo de trabajo de clase, unos vales para adquirir libros en la plaza. Puede que aquella tradición durara más de un año. Puede que yo entonces no le hiciera mucho caso a las ferias del libro. Puede que para mí la época de ver libros en puestos no fuera aquella, sino el verano, cuando llegaban los del paseo de San Cristóbal y me pasaba las noches mirando y remirando títulos. Yo por ahora no tenía mucha idea de literatura (muchos diréis que ahora tampoco) y me guiaba por las portadas, las sinopsis y poco más. Me gustaban las novelas de misterio y aquellas que pudieran dar un poco de miedo (o mucho; yo por aquella época me asustaba con todo). Tampoco le hacía ascos a lo que pudiera parecer un buen romance. El caso es que tardaba días y días en decidirme por un libro o por otro. No disponía de mucho dinero para gastar, y aunque aquellos libros estaban a buen precio, yo tenía que sopesar bien la inversión. ¡Quién me iba a decir entonces que acabaría con tantos libros por leer unos cuantos años después!


Un verano más, los libros han vuelto al paseo. Libros a mejor precio, incluso, que cuando yo era una niña. Libros clásicos en versión bilingüe, de misterio, de aventuras, de terror, infantiles y demás. A diferencia de antaño, ahora el puesto abre también en horario diurno. Hay que aprovechar que el pueblo está lleno de veraneantes para ver si cae una venta. La gente se para y mira con calma los títulos. Algunos compran. Yo me acerco y compruebo que muchos títulos son los mismos del año pasado: obras que parecen hechas solo para este tipo de negocios y libros que las editoriales quieren liquidar como sea. Algunos títulos nuevos se van incorporando cada año. Me resulta divertido, por ejemplo, encontrar el libro de un famoso presentador que presumía de vender sus libros como rosquillas. Se conoce que hubo muchas ediciones de su obra, sí, pero que la última hay que venderla de esta manera. ¿Es triste? No lo creo. Muchos de los libros que veo por el puesto merecen ser leídos, la mayoría, y si además sus lectores los pueden conseguir a 3 ó 4 €, ¡estupendo! Otro día también irán a la librería a comprar novedades, si es lo que les apetece.
Miro a la gente que compra libros en el puesto con nostalgia y envidia. Nostalgia, porque ya pasó aquella época en la que yo me ilusionaba cada noche pensando en que iría a ver libros a los puestos de entonces; envidia porque hace tiempo que apenas puedo leer en verano de aquella forma tan relajada de entonces. Cuando eres reseñista, no existe el otoño, el invierno, la primavera o el verano: todas son estaciones en las que se lee y se habla de lo leído. Llega el mes de agosto y tú no piensas en leer un rato en la playa, entre baño y baño, como si fuera algo extraordinario. De hecho, si te llevas un libro a la playa, tendrás que leer al menos unas cuarenta páginas, y si no, te sentirás culpable por ese libro, que espera tu reseña seguro desde hace algún tiempo, y por todos los demás, que se han quedado en tu escritorio, escuchando a los niños del hotel de enfrente gritando en la piscina.




Lo cierto es que con tanto libro que tengo por revisar, no debería tener ganas de pararme ante anda que tuviera que ver con ellos. Y, sin embargo, cada vez que veo de lejos el puesto de los libros, vuelvo a los veranos de mi infancia. A los paseos, a los helados, a las pipas. A los primeros libros descubiertos en aquellas estupendas noches de verano en aquellos puestos del paseo de San Cristóbal. ¡Ah, qué maravilloso es este fantasma de los veranos de mi infancia! 

lunes, 10 de julio de 2017

Reseña: LA PANTUFLA DE SAFO Y OTROS CUENTOS (El amor cruel a través de los tiempos), de Leopold Sacher-Masoch.

Título: La pantufla de Safo y otros cuentos (El amor cruel a través de los tiempos)
Autor: Leopold Sacher-Masoch
Traducción: Máximo Higuera Molero
Editorial: Trifaldi
Páginas: 250
Precio: 16 €

«La naturaleza del amor es tal, que al hombre sabio hace más sabio, y al loco, más loco...»
      ¿Habéis amado a alguien de forma total y absolutamente incondicional?  Y cuando digo incondicional, me refiero a estar dispuesto a arriesgar tu vida y a dejarse matar, si fuese preciso, sin pedir nada a cambio. Pues ese sentimiento es el que aborda Leopold Sacher-Masoch en La pantufla de Safo y otros cuentos (El amor cruel a través de los tiempos), la colección de relatos que os traemos hoy a La Orilla de las Letras
    La Pantufla de Safo y otros cuentos está constituido por nueve relatos que transcurren en distintos momentos, desde el año 1192 hasta el 1859, y en distintas localizaciones europeas: desde la Viena del siglo XIX, en el relato La pantufla de Safo, hasta la Francia medieval del relato Lobo y Loba. Una buena forma de mostrarnos que, por mucho que las épocas, modas, formas políticas y culturas cambien, las aventuras y desventuras de los enamorados, la fascinación que produce lo que nos resulta lejano y la relación que existe entre el amor, el sexo y el poder,  son cosas que permanecen constantes a lo largo de la historia.  
        Con una narrativa clásica y simple, incluso a veces con cierto aire de ingenuidad, los relatos nos proponen historias de hombres que sienten tal amor y fascinación por una mujer que se entregan a ella, hasta llegar a la completa sumisión o incluso a dar su vida. Y hago hincapié en los hombres porque, aunque hay relatos en los que los amores son correspondidos y existe una sumisión mutua, la tónica general es que sean los hombres los que demuestran una sumisión total a una mujer, sea correspondido o no. 
No esperéis ver en estos relatos damiselas en apuros. Los personajes femeninos son poseedores de un fuerte carácter y muchos  son auténticas heroínas: esclavas capaces de darle la vuelta a la tortilla y tener a su sultán comiendo de la palma de su mano (La fuente de las lágrimas), actrices con colección de admiradores y amantes que tienen muy claro lo que quieren (como en La pantufla de Safo), por no hablar de Elisabeth Nadasdy (más conocida por su nombre de soltera, Elisabeth Bathory), protagonista del relato Fuente de Juventud.
Como decía Oscar Wilde «Todo en la vida trata sobre el sexo, excepto el sexo, que trata sobre el poder». En algunos relatos podemos leer, precisamente, como surgen esas relaciones de poder y sumisión, y como pueden evolucionar.   En La Judith de Bialopol vemos a una heroína que por salvar su ciudad, sometida a asedio, seduce al pachá Turco ofreciéndole tratar de conquistarla y no simplemente de esclavizarla.  Al fin y al cabo, quien tiene el poder de tener lo que quiere se siente sometido y encandilado por aquello que no puede poseer fácilmente, tema también que toca en el relato Lobo y Loba
Leopold Sacher-Masoch (1836-1895) fue un escritor nacido en el Imperio Austrohúngaro y que fue conocido por su naturalismo describiendo la vida y costumbres de su época. Esa tendencia a la novela histórica también la veremos en estos relatos que, con independencia de su leit motiv, están bien contextualizados históricamente. Pero lo que lo hizo aún más conocido fue su tratamiento de la sumisión muchas de sus obras artísticas, de las cuales La Venus de las pieles es la más conocida.  Tanto es así que su apellido, Masoch, dio lugar al término masoquismo, debido a que muchos de sus personajes (y se dice que el mismo autor) tenían la inclinación sexual a dejarse someter y torturar por mujeres.  
¿Agradecemos la sumisión pero nos sentimos fascinados por lo que escapa a nuestro poder? ¿Por aquello que nos es inaccesible? ¿Solemos despreciar lo que tenemos hasta que sentimos que dejamos de tenerlo?  Son interesantes preguntas que, como en los buenos libros, podremos plantearnos mientras leemos esta colección de relatos de Sacher-Masoch.
Sergio M. Planas



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger (solo necesitas una cuenta gmail para ello) de este sitio o dale a Me gusta en

                      https://www.facebook.com/laorilladelasletras 

miércoles, 5 de julio de 2017

Reseña: SORTILEGIO, de María Zaragoza.

Título: Sortilegio
Autora: María Zaragoza
Publica: Minotauro
Páginas: 559
Precio: 19,95 € / 9,99 € (Epub2)

Ser adolescente y sentirse diferente no es para nada algo inusual. Muchos de los que estéis leyendo este artículo seguro que también pasasteis por esa fase en algún momento. La mayoría imagino que la acabaríais. Pero, ¿y si al llegar a la universidad, por ejemplo, os dierais cuenta de que efectivamente eráis totalmente diferentes al resto de los mortales? Probablemente os sentiríais tan desconcertados como Circe Darcal, la protagonista de Sortilegio: la nueva novela de María Zaragoza de la que hoy os vengo a hablar.
Cuando Circe era muy pequeña, un desalmado mató a sus padres. A ella la encontrarían sobre el charco de sangre, cerca de los cadáveres, horas más tarde. Desde entonces, Circe ha sentido que todo el mundo la miraba como si fuera un bicho raro, a pesar de que casi nadie conocía su poder de meterse en las imágenes fotográficas y ver más allá de ellas. La salida del pueblo en el que vive con su abuela, Valdaya, supone para la joven una liberación. En Ochoa, la ciudad en la que vivió con sus padres hasta el fallecimiento de estos, no solo encontrará unos maravillosos estudios que cursar y una cama en su habitación de la Residencia de la Salud, sino también nuevos amigos, vivencias extraordinarias y un montón de secretos que se le irán revelando con el paso del tiempo. El último de ellos determinará su vida para siempre. ¿Será capaz Circe de manejar todo lo que se le viene encima?
Circe es una chica inteligente que se siente cansada de que sus vecinos la miren como si fuera la cosa más rara que hay en su pueblo, y casi como si ella misma, siendo una niña de apenas tres años, hubiera matado a sus padres. Por eso tiene tantas ganas de salir de allí y estudiar en Ochoa. La ciudad le resulta acogedora desde el primero momento. Y no solo eso: en la residencia en la que vivirá durante al menos un año hace pronto nuevas amistades. Su primera amiga será Rebeka, la pelirroja que siempre viste de verde y con la que comparte habitación. Luego llegarán Casandra, la rubia alegre; su hermana, Sibila, una ciega de armas tomar; Arturo, el chico que huele a cedro y tan atractivo le resulta; los enigmáticos Blackwell, capitaneados por la arrogante y presumida Jacinta y su misterioso hermano mellizo, Narciso, el chico de la máscara; y muchos más.
No os voy a negar que me encantan las historias de chicas que descubren que tienen poderes una vez que llegan al instituto o a la universidad. Tampoco que he disfrutado con cada nuevo descubrimiento sobre el mundo de las brujas, las envidias entre jóvenes rivales, los tríos amorosos, los lugares encantados, las fiestas glamurosas que acaban en desastre y demás situaciones que podréis encontrar en este libro. Puede que muchos de estos elementos os suenen porque hayan aparecido, de una forma u otra, en otras historias sobre brujos jóvenes. ¿Qué es lo que hace de esta novela entonces algo realmente especial? En primero lugar, os diré para convenceros de ello, que lo es por todos los elementos novedosos que encontraréis en ella (los cuáles, por supuesto, no os puedo comentar, pues me cargaría la magia de la lectura). En segundo lugar, por la maravillosa ambientación creada por María Zaragoza (la ciudad de Ochoa, el pueblo de Valdaya… Todo está tan bien perfilado, que parece real). En tercer lugar, lo es por la fuerza de los personajes, en especial de Circe, su protagonista, una chica contradictoria como cualquier adolescente, aunque valiente en el fondo. En cuarto lugar, por los valores positivos tan destacables en su trama, a saber: el valor de la amistad, el valor de la inteligencia y la bondad por encima de la mediocridad, el poder del perdón y el poder de la superación personal. Y en quinto y último lugar, pero el primero en importancia, porque Sortilegio es una novela feminista que viene a reivindicar ya no solo la injusticia que supuso la caza de brujas en su época, sino también la necesidad de ofrecer, al público en general y a los jóvenes en particular, historias que aboguen por lo igualitario, tanto desde la narrativa más realista como desde géneros que les pueden ser más cercanos, como los de la fantasía o la ciencia ficción.
Sortilegio, en definitiva, es una fantástica novela llena de magia, ideal para el público más joven, pero también para todos aquellos más mayores que disfrutáis de historias emocionantes, llenas de valores y secretos que pugnan por ser desvelados y que, cuando lo hacen, cambian para siempre la vida de los personajes. Su único defecto es que se acaba mucho antes de lo que quisieras, ¡ojalá haya una segunda parte pronto! Circe y sus amigos se lo merecen. Tanto como que vosotros, queridos amigos lectores, leáis su gran aventura en Sortilegio, una novela que os dejarán totalmente encantados.
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger (solo necesitas una cuenta gmail para ello) de este sitio o dale a Me gusta en

                      https://www.facebook.com/laorilladelasletras 

lunes, 3 de julio de 2017

CUATRO AÑOS LEYENDO DESDE LA ORILLA

El tiempo pasa volando y ya estamos otra vez celebrando el aniversario de La Orilla de las Letras. Tendría que haber escrito este artículo el mes pasado, cuando se cumplían los cuatro años de la puesta en marcha este proyecto, pero lo cierto es que mi despiste natural, la cantidad de cosas que tuve que hacer entonces, etc, me hicieron olvidar que precisamente fue en junio de 2013 cuando decidí comenzar la andadura de este blog.
El último año ha sido un poco movidito. La ALT (ansia lectora total) se apoderó de mí, tras unos años un poco más tranquilos, en algún momento de 2016, y no me ha abandonado hasta ahora. Eso es bueno, por un lado, porque puedo ofreceros reseñas de libros más a menudo; pero malo para mi faceta como escritora, porque al final estoy como siempre: leyendo mucho más de lo que escribo. Este verano me he propuesto darle un empujón a varios proyectos que tengo a mitad y sorprenderos pronto con una nueva publicación. A ver si en poco tiempo os puedo hablar más sobre esos asuntillos.



En este último año se ha incorporado a la plantilla reseñística Sergio M. Planas. Muchos recordaréis mis anteriores artículos, post de Facebook y demás renegando de las colaboraciones, tras lo muy pero que muy quemada que acabé en mi etapa de La Biblioteca Imaginaria. Lo cierto es que con el tiempo me he dado cuenta de que algo de ayudita sí que me viene bien, y la de Sergio la agradezco mucho más, pues nos conocemos personalmente (aprendimos a leer y escribir juntos, ¡literalmente!) y tiene la suficiente paciencia como para entender que a veces me pongo histérica con todo. Muchas gracias, Sergio. Dicho esto, si alguien se anima a colaborar reseñando libros o escribiendo otro tipo de artículos, no tenéis más que avisarme y lo vemos. Advierto de que voy a ser un poco estricta con la calidad de los textos, y que no puedo manejar tantos  colaboradores como antes, pero la ayuda será bienvenida.
Al tiempo que intentábamos ofreceros más contenido en el blog en el último año, hemos procurado también llamar la atención de más de vosotros. El número de seguidores, en efecto, ha crecido tanto en blogger como en Facebook. De forma modesta, pero segura. ¿A qué me refiero con esto? Pues a que creo que la mayoría de las personas que seguís el blog lo hacéis de forma más o menos asidua. Podría hacer cosas para conseguir más seguidores, como pagar una campaña de publicidad en Facebook, cosa que me parece asequible en precio y más fiable con respecto a los sorteos, por ejemplo. ¿Por qué no me parecen fiables los sorteos, si con ellos se consiguen de pronto montones de seguidores? Fundamentalmente porque creo que la mayoría de los seguidores que se consiguen no son reales. Ayudan a aumentar la cifra, pero cuando acaba el sorteo, ¿se mantiene el interés por lo publicado en el blog? Yo creo que para algunos sí, pero que la gran mayoría de la gente se apuntaría para conseguir el libro en cuestión. Y otra cosa más sobre este asunto: precisamente porque no sois tantos los que leéis esto de forma habitual y porque es muy de agradecer vuestro interés, creo que lo justo sería hacer un sorteo para premiar a los que estáis ahí siempre, no a los nuevos, que ya os digo que no sé si se quedarán o no. Dicho esto, tampoco descarto la posibilidad de hacer un sorteo en el futuro. Porque ya se sabe: nunca digas de esta agua no beberé.

© Sergio M. Planas.

¿Qué nos depara el nuevo año? Como ya os he dicho antes, mi prioridad ahora mismo es encontrar la manera de compaginar todas mis facetas, la reseñista, la escritora y la de youtuber histérica. Tengo que intentar ofreceros buenos artículos. Tengo que intentar que POR FAVOR, ESCRIBÁIS ALGO COMO COMENTARIO EN EL BLOG DE VEZ EN CUANDO (¿se nota que necesito un poco de feedback de vez en cuando?) en vez de dejarme los comentarios en mi espacio personal de Facebook. Tengo que intentar que cada vez seáis más, pero con más ganas. Tengo que seguir diciéndoos que ahora las colaboraciones son bienvenidas. Y, sobre todo, tengo que seguir dándoos las gracias por estar al otro lado.



Para los que habéis llegado hasta el final de este artículo, os anuncio que Sergio M. Planas me ha propuesto sacar un número especial a modo de revista digital de La Orilla de las Letras y ya estamos pensando seriamente en ello. ¡Hala, ahora vas y lo cascas!

martes, 27 de junio de 2017

Entrevista: CONCEPCIÓN PEREA.

Queridos amigos lectores,

las entrevistas en La Orilla de las Letras son publicadas con menos frecuencia últimamente, pero no me negaréis que siempre os traigo al blog las palabras de autores que destacan en sus respectivos campos. En esta ocasión, la entrevistada no es otra que Concepción Perea, que vuelve a la actualidad literaria con La última primavera, obra con la que demuestra que sigue siendo, tras el éxito cosechado con La Corte en los Espejos, la reina de la literatura épica fantástica en España.
Concepción Perea es licenciada en Humanidades y cursó un máster en Creación Literaria. Preside la asociación literaria Bibliofórum, forma parte de la organización del Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas e imparte clases de narrativa en Factoría de Autores desde 2012. Como autora, además de La última primavera, ha publicado La Corte de los Espejos (2013) y El misterio de la Caja Bethel (2014), además de editar la antología Cuentos desde el Otro Lado (2016).
No os entretengo más. Aquí os dejo con las palabras de Concepción:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Siempre me ha gustado escribir, desde que era niña. Tuve un diario, que hice con un cuaderno archivador para poder ponerle recambios, y le dedicaba horas y horas. Me dedicaba a radiografiar mi vida porque quería verle sentido a ciertas cosas y ponerlas por escrito era un buen método para analizarlas (no cumplió su propósito, debo decirlo). Luego empecé a escribir una historia a dos manos por carta que duró años y me permitió descubrir que escribir ficción era más liberador que escribir sobre mí. Así que llenaba libretas y libretas con historias demenciales, me alegro de no haber conservado nada de eso, aunque también me alegra haberlas escrito. Me ayudaron a crecer. Saltar de estos escritos amateur al blog de La Corte de los Espejos fue algo natural.

¿Qué escritores crees que te han influenciado como escritora?
Soy una lectora voraz, igual que escribo desde muy pequeña, leo desde muy pequeña. Recuerdo La historia interminable y el El hobbit como los libros que me hicieron pensar que eso era lo que quería escribir. Me gustaba esa mezcla de épica e imaginación desbordada. Hoy me doy cuenta de que eran escritores que además dominaban una prosa muy bonita. También recuerdo con mucho cariño Alfanhui y Caperucita en Manhatann. Al hacerme mayor descubrí la literatura fantástica del XIX y principios del XX, que me sigue apasionando. Me gustan los autores que no se limitan a contarte una historia, sino que quieren trasmitir una atmosfera, que son evocadores, que despiertan la imaginación.

¿Por qué escribir fantasía?
Porque la realidad se me queda pequeña, no lo puedo evitar, no me conformo con escribir una historia cotidiana. No digo que no sea interesante porque no me limito a leer literatura fantástica, leo mucha literatura realista que es maravillosa. Pero a mí no me sale, y no voy a forzarme a escribir algo que no me apetece. Me siento atraída por todo lo extraño, es mi forma de comprender el mundo.

¿Cómo surgió la idea de escribir La Corte de los Espejos, tu primera obra?
Porque quería escribir la crónica de una partida de rol ambientada en Changeling y para que lo pudiesen leer todos mis amigos se me ocurrió hacerlo en un blog, al acabar la primera parte, descubrí que me pedían que siguiese contándoles historias y lo hice.

¿Cómo ves el panorama para los autores de novela de fantasía épica en nuestro país?
Muy verde aún, somos pocos y muy pocas editoriales apuestan por nosotros, nos falta apoyo editorial y para eso necesitamos el apoyo de los lectores. Es un círculo vicioso de falta de confianza: los lectores no confían en los escritores de fantasía, los escritores no confían en ser publicados y las editoriales no confían en el género. Se está empezando a romper esta dinámica, pero es más gracias a los autores extranjeros, nosotros vamos a remolque. Queda mucho por hacer a todos los niveles. Hay gente muy prometedora, escritores, editores, blogs y portales especializados con medios que antes no existan. Esperemos que se pueda construir algo con futuro. Parece que empieza a verse un cambio positivo, con editoriales como Runas, Nocturna, Oz y lo que empezó Fantascy.


¿Qué tiene que tener una buena novela de fantasía para la Concepción Perea lectora?
Que sea evocadora, que despierte emociones en mí. Me gusta la literatura fantástica que desborda imaginación, pero también inteligencia. La fantasía no es solo atrezzo, es necesaria una buena historia, un desafío para el lector.

Además de escribir, impartes clases como profesora de narrativa en Factoría de Autores. ¿Cómo compaginas ambas facetas?
Es muy fácil, dar clases me permite tener tiempo libre para escribir. Lo único realmente bueno de ser autónomo es que puedes organizarte la agenda, y eso te permite reservarte algunos días de la semana para dedicarlos en exclusiva a la escritura. Para mí es imprescindible, admiro mucho a los escritores que tienen que compaginar su vida laboral y familiar con la escritura, porque yo no creo que fuese capaz.

Como lectora y profesora de narrativa, ¿qué errores más frecuentes cometen los autores de fantasía noveles más frecuentemente?
Lo primero es quitarles la idea de que en fantasía todo vale y que toda la fantasía es alta fantasía basada más o menos en la Europa medieval, aunque esto es algo que cada vez se tiene más claro. Pero hay que explicarles que una novela fantástica es mucho más que la mera creación de mundos.

Nos sorprendes ahora con la publicación de La última primavera, la continuación de La Corte de los Espejos; un libro, que, sin embargo, se puede leer de forma independiente. ¿Seguirás en el futuro con las aventuras de Nicasia y el resto de personajes de este universo fantástico?
Me gustaría salir un poco de TerraLinde, quiero escribir cosas nuevas y probar otro tipo de historias, pero sé que siempre me apetecerá volver a este universo. Siempre y cuando tenga algo que contar. Me gustaría contar la Guerra de la Reina Durmiente, pero el tiempo dirá si tengo la oportunidad.

Por cierto, ¿cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado a la hora de dar continuidad a las aventuras de estos personajes?
No repetirme, por mucho que sea la segunda parte de una historia, no puedes volver a lo que ya has contado. Conservar la esencia del personaje pero contando algo nuevo, es complicado porque la tentación de no abandonar tu zona de confort siempre es fuerte.

La última primavera es una obra coral, aunque de entre todos los personajes destaque siempre Nicasia, una ingeniera muy particular. ¿Siempre tuviste claro que tendría un carácter tan fuerte?
Siempre, echaba de menos un personaje femenino con carácter, alejado de la maternidad y del amor universal. Los personajes femeninos han estado condenados a verse involucrados en historias románticas, a verse en el rol de cuidadoras, porque se supone que la naturaleza femenina nos impulsa hacía el amor y la protección. Es algo con lo que no estoy de acuerdo, Nicasia siente con más fuerza el odio que el amor. No tiene motivos para ser de otro modo, aunque tenga intenciones protectoras. Y desde luego la maternidad no está entre sus intereses.



En La última primavera cuentas que existe la posibilidad de pasar de TerraLinde, el mundo en el que todo sucede, a nuestro universo. ¿Y si Nicasia decidiera cruzar esa línea?
Se quedaría alucinada, creo que querría desmontar todo lo que encontrase: coches, ordenadores, lavavajillas. La informática la dejaría alucinada, pero en este mundo Nicasia se enamoraría de la robótica. Y no vería la política de los humanos tan distinta de la suya. Seguramente sería una activista bastante incendiaria. En nuestro mundo Nicasia estaría muy cerca de V de Vendetta.

TerraLinde es un universo fantástico en el que, sin embargo, muchos problemas y conflictos son similares a los de nuestro universo. ¿Es posible que la paz llegue algún día a TerraLinde?
Las hadas, como los humanos, siempre encuentran una excusa para matarse. Esa naturaleza la compartimos. Son capaces de lo mejor y de lo peor.

Leyendo La última primavera he pensado que las aventuras de sus personajes se verían muy bien en la pequeña pantalla, como serie de televisión. ¿Te gustaría que eso sucediera?
Me encantaría, antes de que las series se hicieran tan populares yo soñaba con ver La corte de los Espejos convertida en una película de Guillermo del Toro. Puesto a dejarse llevarse por la imaginación verla en la HBO sería maravilloso.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en La última primavera?
Espero que los que leyeron La Corte de los Espejos encuentren respuestas y que los que la leen por primera vez descubran un universo que les apetezca recorrer.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Estoy escribiendo una pequeña historia, un cuento ilustrado con Javier Fernández Carrera (Pinturero) algo que nos apetecía hacer juntos. Y ando escribiendo mi siguiente novela, que no deja de la fantasía, pero si TerraLinde. Está ambientada en la primera mitad del S XIX y unirá dos ciudades que han sido muy importantes en mi vida: Sevilla y Barcelona.

¿Te gustaría añadir algo antes de acabar esta entrevista?
Darte las gracias, los autores de fantasía dependemos mucho del trabajo de difusión de los blogs y los portales especializados. Los medios generalistas no suelen hacernos demasiado caso. Así que hay que agradeceros el tiempo y la dedicación que invertís en nosotros. Gracias por acércanos a los lectores.
Muchas gracias a ti, Concepción, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperemos que La última primavera llegue a muchos lectores y pronto veamos publicados también tus nuevos proyectos literarios.
Y como siempre, muchas gracias a vosotros también, amigos lectores, por estar ahí al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva

Reseña: LA ÚLTIMA PRIMAVERA, de Concepción Perea.

Título: La última primavera
Autora: Concepción Perea
Publica: Alianza Editorial
Páginas: 584
Precio: 19 € / 12,98 € (Epub)

No es fácil gobernar un reino cuando este es grande y sus habitantes, tan diversos y complicados. La traición y la venganza siempre acechan, incluso cuando tras una cruenta guerra parecía haberse firmado una paz definitiva. El rey, o la reina, ha de estar siempre alerta. Es necesario rodearse de personas de confianza, aunque esas personas no sean ni las más diplomáticas ni las más simpáticas, pienso tras la lectura de La última primavera, la nueva novela fantástica de Concha Perea que hoy os vengo a comentar.
El invierno está llegando a su fin y todo parece tranquilo en TerraLinde tras la paz que dejó la Guerra de la Reina Durmiente y la extraña batalla que tuvo lugar en el pantano de TiemblaSauces. La reina Silvania gobierna desde entonces sin apenas acordarse de Lord Aglanor, aquel que se revelara como uno de sus mayores enemigos. Sin embargo, algo está pasando. El joven Dujal, instalado desde hace un tiempo en la dimensión de los humanos, es visitado por el anciano MalaSenda y animado por este a investigar la muerte de Manx, su madre. Mientras tanto, extraños relojes de arena aparecen pintados en las paredes de la Corte de los Espejos y Nicasia, la malhumorada ingeniera, será requerida para averiguar cómo murió realmente Graya, un conocido prestamista posiblemente metido en asuntos turbios. Y no solo eso: también Marsias recibirá un extraño encargo a llevar a cabo en su casa de citas. Finalmente, todo saldrá a la luz y una vez más Nicasia y sus compañeros deberán ingeniárselas no solo para mantener a la reina en el trono, sino también para salir indemnes y poder seguir contándolo.
Más allá de los confines de EntreMundos o La Bruma, ese extraño limbo entre dimensiones, existe un reino poblado de sátiros, hadas de muy diversos tipos, duendes, elfos, trolls y otros seres tan fantásticos como peligrosos. Este lugar se llama TerraLinde. La reina elfa Silvania intenta conservar la paz entre los habitantes de las distintas tierras, aunque no siempre sea fácil. Para ello, tendrá que valerse de todos los medios, incluso de los más insospechados. Y, sobre todo, de sus aliados, tanto de los voluntarios como los que se ven forzados a serlos. Como Nicasia, la ingeniera con tan buenas ideas como malas pulgas: la indiscutible heroína de este libro de aventuras lleno de emoción.
Nicasia es una knocker (los knockers son parientes lejanos de los goblings de las minas, unos seres a los que todo el mundo desprecia), una ingeniera que preferiría estar siempre construyendo sus imaginativos inventos y una cascarrabias de cuidado. Las guerras anteriores le dejaron cicatrices físicas y psíquicas con las que intenta lidiar cada día. Siente un gran apego por sus amigos, pero casi nunca deja que se den cuenta. Ella es dura, desconfiada. Pero, sobre todo, es valiente y capaz de hacer cualquier cosa por los que quiere.
Aunque Nicasia destaque entre el enorme elenco de personajes que encontraréis en las páginas de esta novela de intrigas, misterios, venganzas y traiciones al más puro estilo de la buena fantasía épica, lo cierto es que hay muchos otros actores que le siguen muy de cerca. Como Marsias, el sátiro enamorado de Nicasia que regenta una casa de citas; o Dujal, el chico capaz de convertirse en gato, que ansía conocer la verdad sobre Manx, su madre muerta; o Siobhan, la elfa del pelo de color fucsia que, en compañía de su amigo troll TuerceRobles tendrá que ingeniárselas para que no la echen de la tribu nómada que la ha acogido. O muchos otros que, como digo, conoceréis con la lectura de esta novela.
No debe de ser nada fácil escribir la continuación a un primer libro que tuvo tanto éxito en su momento (y lo sigue teniendo) y cosechó (y cosecha) tantos seguidores. La dificultad es mayor cuando te encuentras que el segundo libro no puede ser publicado en la misma editorial que el precedente, sino que tienes que buscar otra que esté interesada en continuar con la saga. Os cuento esto porque es precisamente lo que ha pasado con La última primavera, segundo libro que da continuidad al mundo de fantasía épica creado por Concepción Perea en La Corte de los Espejos. Me alegro de que ambos problemas, el de escribir una segunda novela extraordinaria y conseguir publicarla, se hayan resuelto tan bien. Yo no he leído La Corte de los espejos, pero estoy segura de que los que sí lo hayáis hecho encontraréis que La última primavera no ha de quedarse muy atrás tanto en calidad literaria, emoción, imaginación y personajes tan sofisticados psicológicamente como interesantes.
Para los que os lo estéis preguntando: sí, es totalmente posible leer La última primavera sin conocer La Corte de los Espejos. El narrador de esta historia tiene en cuenta que habrá muchos que así lo hagamos y no duda en explicar todo lo relativo al libro anterior que tiene que ver con la trama actual. Para los que quieran saber algo más sobre todos los seres que pueblan TierraLinde, además, Concepción Perea ha incluido un interesante apéndice que habla de todos sus seres fantásticos con detalle. ¿Qué más se puede pedir?
La última primavera, en definitiva, es una gran novela de fantasía épica llena de acción, misterio, giros inesperados y unos personajes que nos harán darnos cuenta de que la fantasía y la realidad no distan tanto, en esencia. Y es que allá donde haya reinos, distintas razas, seres que se sientan oprimidos y demás, habrá también conspiraciones, guerras y, por supuesto, héroes que hagan que los demás tengan un poco de esperanza. Si te gusta la fantasía épica, los seres mágicos y las tramas emocionantes, no lo dudes: La última primavera es tu libro. ¿Te atreves a emprender esta aventura con Nicasia y sus compañeros?
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger (solo necesitas una cuenta gmail para ello) de este sitio o dale a Me gusta en

                      https://www.facebook.com/laorilladelasletras 

lunes, 26 de junio de 2017

Reseña: HôZUKI, LA LIBRERÍA DE MITSUKO, de Aki Shimazi

Título: Hôzuki, la librería de Mitsuko
Autora: Aki Shimazaki
Traducción: Iñigo Jáuregui
Publica: Nórdica Libros
Páginas: 140
Precio: 16,50 €

Crees tener una vida tranquila, haber conseguido controlar hasta el más mínimo imprevisto que pueda perturbar el equilibrio de tu pequeña familia, cuando de pronto ocurre algo que lo cambia todo. Ese algo te hace dudar de todo: tener miedo. No te queda otra que volver a actuar para recuperar el equilibrio perdido, pienso tras la lectura de Hôzuki, la librería de Mitsuko. Si quieres saber de qué va esta novela de Aki Shimazi, solo tienes que seguir leyendo esta reseña.
Mitsuko tiene una librería de libros de segunda mano especializada en obras filosóficas. Allí pasa casi todo el tiempo, junto a su madre y su hijo mestizo y sordomudo, Tarô. Los viernes por la noche, sin embargo, Mitsuko se va de viaje, lo que en realidad quiere decir que se instala en un hotel, se maquilla como jamás la vería su hijo, se viste para salir y se desplaza hasta el sofisticado bar de alterne frecuentado por intelectuales en el que trabaja una noche por semana. Solo así puede hacer frente a todos los gastos de manutención de su hijo. Pero no le importa: lo que hacía antes era aún más duro. Lo único que le preocupa es lo que pueda querer la mujer elegante que un buen día llega con su hija a la librería en busca de unos libros para su esposo. Pronto la dama quiere entablar amistad y a Mitsuko no le queda otra que aceptar, pues tanto su hijo como la hija de la señora se llevan muy bien. ¿Qué querrá la misteriosa mujer de ellos? ¿Conseguirá Mitsuko salir indemne cuando lo averigüe?
Mitsuko, la protagonista y narradora de esta historia, es una mujer de treinta y ocho años que vive tranquilamente junto a su madre y su hijo regentando una librería. Tras años tormentosos, de amantes con los que nunca quería quedarse y demás insatisfacciones, Mitsuko encontró el equilibrio el día en que se convirtió en madre. Por su hijo no duda nunca en hacer todo lo necesario, incluso cosas que no puede contarle a este. Su madre y su viejo gato la apoyan en todo, pero hay cosas que debe enfrentar sola. Como la extraña visita de la mujer del diplomático y su risueña hija. Desde el primer momento, ella sabe que no le traerán nada bueno. Solo con el tiempo descubrirá de qué se trata, y que esta nueva prueba que le impone la vida solo le podrá traer el conocimiento de la verdad. Su verdad.
Esta es una novela de narración serena, aunque a veces se torne tensa. Mitsuko apenas se altera con nada. Solo cuando el equilibrio de su familia peligra parece reaccionar de esta manera. Se trata de una mujer inteligente que reflexiona sobre su pasado, sobre quién era cuando hizo lo que hizo y quién es en el momento en que tiene lugar esta historia. Es consciente de que en su juventud cometió errores, que dejó escapar amores importantes y no supo cómo manejar ciertas situaciones. Ahora es otra, alguien más madura, más preparada para la vida. Para el amor, en todas sus vertientes. Y para enseñarnos a todos una hermosa lección sobre la maternidad.
Esta novela no tiene lugar en un país cualquiera. La trama transcurre en Japón, un país donde la modernidad y la tradición conviven de una forma muy especial. A lo largo de estas páginas, conoceremos las distintas formas escrituras japonesas y sus distintas interpretaciones, las indumentarias, las comidas, la forma de relacionarse que tienen las personas en este país… Y lo especial que puede ser un niño sordo y mestizo, lo llamativo que puede resultar. Casi tanto como el nombre que Mitsuko le pone a su no menos maravillosa librería.
Hôzuki, la librería de Mitsuko, en definitiva, es una excelente historia sobre cómo cambiamos con los años, la fuerza que sacamos para sortear los obstáculos y sobre cómo se abre paso el amor aunque nosotros no queramos. Una novela sobre madres de todo tipo, sobre hijos especiales y mucho más. No voy a contártelo todo: tienes que leer este libro para descubrirlo por ti mismo. ¿Te atreves a visitar tan increíble librería?
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger (solo necesitas una cuenta gmail para ello) de este sitio o dale a Me gusta en

                      https://www.facebook.com/laorilladelasletras