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domingo, 10 de septiembre de 2017

Reseña: MALDAD, de Tammy Cohen.

Título: Maldad
Autora: Tammy Cohen
Traducción: Ana Isabel Domínguez y Mª del Mar Rodríguez Barrena
Publica: Ediciones B
Páginas: 400
Precio: 17,50 €

Llega septiembre. Los niños vuelven al cole y muchos de los adultos que han disfrutado de vacaciones en agosto, a la oficina. Retomar la rutina es duro, ya lo sé. Un poco menos si tienes buenos compañeros y un jefe comprensivo. Pero, ¿y si de pronto despidieran a tu jefe de departamento y el nuevo fuera una persona horrible? Sin duda, ya nada volvería a ser igual en el trabajo, ¿verdad? Aunque seguro que las cosas no llegarían a los extremos que alcanzan en Maldad, la novela de Tammy Cohen de la que hoy os vengo a hablar.
Gill ha sido siempre una gran jefa para sus empleados. Sin embargo, Mark Hamilton, el dueño de la empresa, cree que su departamento no está cumpliendo con los objetivos marcados. Con el fin de hacer que el trabajo mejore, Gill es despedida fulminantemente. En su lugar llegará Rachel, una jefa eficiente y despiadada que no dudará en poner a todos los empleados en contra los unos de los otros con tal de mejorar los resultados. Las cosas van poniéndose cada vez más tensas en la oficina. Todos tienen secretos y motivos para odiar a la nueva jefa, también para detestar a los otros compañeros. ¿Qué hará que finalmente ocurra la tragedia? ¿Habría podido evitarse?
La gente pasa mucho tiempo fuera de casa, en el trabajo. El centro comercial, el colegio, el restaurante o la oficina se acaban convirtiendo en tu segundo hogar. Un hogar en el que convives con compañeros que te caen más o menos bien, y a los que acabas conociendo a la perfección. Las situaciones que se crean en el rato de descanso, en las reuniones estratégicas, etc, pueden dar para mucho, ¿y por qué no para un thriller?, debió de pensar Tammy Cohen cuando decidió escribir esta novela coral en la que nada es lo que parece.
Maldad comienza con el despido de Gill, una jefa que había propiciado el buen ambiente de trabajo entre sus empleados: Paula, la asistente de más de cincuenta años que ha de convivir con sus hijos adultos y su ex marido; Sarah, la treintañera incapaz de llegar a tiempo al trabajo por tener que atender a sus dos hijos pequeños; Amira, la mujer incapaz de pagar sus facturas a fin de mes; Charlie, el adicto a la aplicación de citas para gays; y Chloe, la más joven del equipo, enamorada del ambicioso Ewan. La nueva jefa, Rachel, no es tan buena como Gill. De hecho, es todo lo contrario. Pronto intentará manipular a los miembros de su equipo y todas las debilidades de los mismos quedarán al descubierto. Se crearán nuevas alianzas y se destruirán viejas amistades. La tensión irá in crescendo para todos, hasta el punto de hacerles odiar ir a trabajar. La cuestión es: ¿hasta qué punto se puede tensar la cuerda hasta que esta se rompa tal y como lo acaba haciendo?
La tragedia es inevitable. Es algo que sabemos nada más comenzar el libro, en cuanto vemos que al narrador en tercera persona que nos expone el punto de vista de todos y cada uno de los trabajadores de la oficina londinense, en la que tiene lugar buena parte de la trama, le sigue muy de cerca la voz en primera persona de una psiquiatra veterana que nos cuenta, desde Estados Unidos, la curiosa historia de un caso que conoció de primera mano cuando era mucho más joven. En el mismo había niños implicados, traumatizados por algo horrible. Y no os diré más: el resto tendréis que conocerlo con la lectura de esta novela.
Maldad, en definitiva, es un emocionante thriller cargado de pistas falsas y certeras en el que la psicología de todos y cada uno de los numerosos personajes nos hará comprender el final de una historia que se desarrolla en una oficina como otra cualquiera. Es en la oficina, precisamente, donde reside el mayor atractivo de esta historia coral, en toda esa cotidianeidad con la que es fácil empatizar, esos empleados tan imperfectos y esa presión que a todos nos resulta tan familiar. Menos mal que las cosas no suelen acabar como en esta historia, pienso tras su lectura. Pero vosotros no dejéis de leer este libro. ¡Hacedlo ya! Pues si os gusta el buen thriller y no lo hacéis, entonces sí estaréis cometiendo una auténtica maldad.
Cristina Monteoliva