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lunes, 26 de junio de 2017

Reseña: HôZUKI, LA LIBRERÍA DE MITSUKO, de Aki Shimazi

Título: Hôzuki, la librería de Mitsuko
Autora: Aki Shimazaki
Traducción: Iñigo Jáuregui
Publica: Nórdica Libros
Páginas: 140
Precio: 16,50 €

Crees tener una vida tranquila, haber conseguido controlar hasta el más mínimo imprevisto que pueda perturbar el equilibrio de tu pequeña familia, cuando de pronto ocurre algo que lo cambia todo. Ese algo te hace dudar de todo: tener miedo. No te queda otra que volver a actuar para recuperar el equilibrio perdido, pienso tras la lectura de Hôzuki, la librería de Mitsuko. Si quieres saber de qué va esta novela de Aki Shimazi, solo tienes que seguir leyendo esta reseña.
Mitsuko tiene una librería de libros de segunda mano especializada en obras filosóficas. Allí pasa casi todo el tiempo, junto a su madre y su hijo mestizo y sordomudo, Tarô. Los viernes por la noche, sin embargo, Mitsuko se va de viaje, lo que en realidad quiere decir que se instala en un hotel, se maquilla como jamás la vería su hijo, se viste para salir y se desplaza hasta el sofisticado bar de alterne frecuentado por intelectuales en el que trabaja una noche por semana. Solo así puede hacer frente a todos los gastos de manutención de su hijo. Pero no le importa: lo que hacía antes era aún más duro. Lo único que le preocupa es lo que pueda querer la mujer elegante que un buen día llega con su hija a la librería en busca de unos libros para su esposo. Pronto la dama quiere entablar amistad y a Mitsuko no le queda otra que aceptar, pues tanto su hijo como la hija de la señora se llevan muy bien. ¿Qué querrá la misteriosa mujer de ellos? ¿Conseguirá Mitsuko salir indemne cuando lo averigüe?
Mitsuko, la protagonista y narradora de esta historia, es una mujer de treinta y ocho años que vive tranquilamente junto a su madre y su hijo regentando una librería. Tras años tormentosos, de amantes con los que nunca quería quedarse y demás insatisfacciones, Mitsuko encontró el equilibrio el día en que se convirtió en madre. Por su hijo no duda nunca en hacer todo lo necesario, incluso cosas que no puede contarle a este. Su madre y su viejo gato la apoyan en todo, pero hay cosas que debe enfrentar sola. Como la extraña visita de la mujer del diplomático y su risueña hija. Desde el primer momento, ella sabe que no le traerán nada bueno. Solo con el tiempo descubrirá de qué se trata, y que esta nueva prueba que le impone la vida solo le podrá traer el conocimiento de la verdad. Su verdad.
Esta es una novela de narración serena, aunque a veces se torne tensa. Mitsuko apenas se altera con nada. Solo cuando el equilibrio de su familia peligra parece reaccionar de esta manera. Se trata de una mujer inteligente que reflexiona sobre su pasado, sobre quién era cuando hizo lo que hizo y quién es en el momento en que tiene lugar esta historia. Es consciente de que en su juventud cometió errores, que dejó escapar amores importantes y no supo cómo manejar ciertas situaciones. Ahora es otra, alguien más madura, más preparada para la vida. Para el amor, en todas sus vertientes. Y para enseñarnos a todos una hermosa lección sobre la maternidad.
Esta novela no tiene lugar en un país cualquiera. La trama transcurre en Japón, un país donde la modernidad y la tradición conviven de una forma muy especial. A lo largo de estas páginas, conoceremos las distintas formas escrituras japonesas y sus distintas interpretaciones, las indumentarias, las comidas, la forma de relacionarse que tienen las personas en este país… Y lo especial que puede ser un niño sordo y mestizo, lo llamativo que puede resultar. Casi tanto como el nombre que Mitsuko le pone a su no menos maravillosa librería.
Hôzuki, la librería de Mitsuko, en definitiva, es una excelente historia sobre cómo cambiamos con los años, la fuerza que sacamos para sortear los obstáculos y sobre cómo se abre paso el amor aunque nosotros no queramos. Una novela sobre madres de todo tipo, sobre hijos especiales y mucho más. No voy a contártelo todo: tienes que leer este libro para descubrirlo por ti mismo. ¿Te atreves a visitar tan increíble librería?
Cristina Monteoliva