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domingo, 30 de octubre de 2016

Reseña: DESAYUNO EN TIFFANY´S, de Truman Capote.

Título: Desayuno en Tiffany´s
Autor: Truman Capote
Ilustraciones: Karen Klassen
Traducción: Enrique Murillo
Publica: Libros de Zorro Rojo
Páginas: 108
Precio: 16,90 €

¿Quién no ha tenido alguna vez un amigo tan carismático, que cualquiera que estuviera a su alrededor quedaba totalmente eclipsado? Una estrella díscola, tal vez. Alguien misterioso que, de pronto, acabó saliendo de nuestro círculo de amistades para acabar sabe Dios donde. Pues bien, este es el punto de partida de Desayuno en Tiffany´s, la novela corta de Truman Capote que recupera Libros del Zorro Rojo en su versión ilustrada por Karen Klassen.
Joe Bell, el dueño del bar al que el narrador de esta historia solía ir con su vecina y amiga Holly Golightly, está convencido de saber dónde se encuentra la joven. Así se lo hace saber a su otro gran amigo en cuanto se reencuentran. Hace años que ninguno de los dos sabe de ella y ambos la echan de menos. Y no es para menos: Holly no solo era una chica misteriosa capaz de desaparecer sin dejar rastro, sino también la luz que más brillara en las fiestas neoyorkinas en la época en la que el narrador la conoció. Pero, ¿será posible que alguna vez vuelvan a verla?
El joven que algún día fue nuestra voz guía vivía en un bloque de apartamentos durante la Segunda Guerra Mundial. Sus vecinos no eran numerosos, pero sí llamativos. Destacaba, entre todos ellos, la joven Holly, una muchacha que se pasaba la vida de fiesta en fiesta. Holly y el narrador, aspirante a escritor, se convertirán pronto en buenos amigos. A pesar de llegar a conocerla mejor que todos aquellos que quedarían hipnotizados por sus encantos, de descubrir su lado más oscuro, nuestro hombre no llegará nunca a sentirse desencantado ante su presencia. Por el contrario, cuanto más la conocía, mayor es la fascinación que sentía por ella.
La verdad es que es difícil no enamorarse del personaje de Holly, esa joven a la que le gustan las fiestas, se levanta tarde, cambia de novio cada vez que le conviene y cada vez que siente un tipo determinado de tristeza, va a Tiffany´s en busca de consuelo. Porque Holly no es solo una joven que sabe utilizar sus encantos para medrar en la vida. Holly es una chica en verdad inteligente, auténtica con sus amistades y mucho más independiente de lo que se pueda pensar en un primer momento. Ese carisma de nuestra protagonista ha sido captado a la perfección por Karen Klassen, cuyas ilustraciones aparecen en esta edición de Libros del Zorro Rojo; piezas a todo color, en las que predominan los tonos cálidos, como el rojo y el amarillo, además del verde, y que dan buena cuenta de varias escenas que tienen lugar en el libro. Un trabajo excelente que no hace más que dar valor añadido a este libro, de por sí fabuloso.
Pero volvamos a la historia.
Mientras en Europa se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial, en Nueva York la gente tenía una vida apacible. Para algunos, esa vida podía resulta incluso divertida, elegante y llena de emociones. Al menos, eso es lo que deducimos de lo que nos cuenta el narrador de esta historia, un hombre del que no sabemos el nombre pero que podemos creer que pudo ser el propio Truman Capote durante su juventud. Sin embargo, no todo era tan normal: algunos alimentos escaseaban y los hombres en edad de presentarse a filas tenían que buscar la manera de evitar ese compromiso con la patria. Leyendo entre líneas estoy segura de que vosotros encontraréis más detalles interesantes sobre cómo era la vida en Nueva York durante esa época, además de otras cosas sin duda interesantes.
Desayuno en Tiffany´s, en definitiva, es una novela corta tan cautivadora como su propia protagonista, la siempre enigmática Holly. Una narración excelente que nos habla de la amistad, de los ambientes más frívolos de la américa de los años cuarenta del siglo XX, de la búsqueda de la felicidad, de los sinsabores de la vida y de la ciudad de Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial. Dicho esto, ¿a qué esperas para conocer a Holly? ¡Rápido: hazlo antes de que ella vuelva a escaparse!
Cristina Monteoliva