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jueves, 16 de junio de 2016

Reseña: LA NOVIA DEL LOBO, de Aino Kallas

Título: La novia del lobo
Autora: Aino Kallas
Traducción: Luisa Gutiérrez
Ilustraciones: Sara Morante
Publica: Nórdica Libros
Páginas: 128
Precio: 18 €

Los hombres lobo y las brujas, esos personajes fantásticos que tan románticos nos pueden parecer hoy en día, eran seres de cuya existencia no se dudaba hasta hace no tanto. La existencia de estos seres en la cultura popular, esta enraizada creencia, era la excusa perfecta para condenar por brujería a muchos inocentes. Seres a los que sus vecinos les cogían manía por ser diferentes, por no ceñirse al guion preestablecido. De esto y mucho más nos habla La novia del lobo, la novela corta de Aino Kallas ilustrada por Sara Morante y publicada por Nórdica Libros.
Nos situamos en Hiiumma, una isla boscosa en el lado oeste de Estonia, en el siglo XVII. Priidik es un guardabosques soltero del lugar. Un día, se encuentra con un grupo de mujeres que lavan sus ovejas. Entre ellas está Aalo, una bella doncella que trata con mimo a los animales. Priidik se enamora de ella y pronto la hace su esposa. Tras el nacimiento de su primera hija, sin embargo, todo cambia en la relación de ambos. La gente del pueblo está convencida de que Aalo se va con los lobos a hacer daño y Priidik acaba por creer lo mismo. ¿Qué verdad se esconde en estas páginas? ¿Conseguirá convencer Aalo a su marido de que sigue queriéndole? ¿Hasta dónde llegarán los vecinos en su afán por demostrar que Aalo es malvada?
Comienza esta novela afirmando, entre otras cosas, que la historia ante la que estamos es totalmente verdadera, pues así quieren que lo creamos tanto el estricto narrador de fuertes creencias religiosas como los vecinos de Hiiumma. Pronto descubriremos, sin embargo, que todo puede ser tan real como la gente quiera creer, y que en el siglo XVII ser mujer y diferente era algo que había que castigar muy severamente.
Aalo, nuestra protagonista, es una mujer callada que tiene una particular relación con la naturaleza. Tras el nacimiento de su primera hija, Aalo, según la narración, es seducida por el Diabolus sylvarum, un demonio del bosque, y convertida en mujer lobo. A partir de entonces, será perseguida por sus vecinos, sin posibilidad de dar su versión de lo sucedido.
¿Existen los hombres lobo y las brujas en esta pequeña isla? Desde el punto de vista del narrador, por supuesto que sí.  ¿Era Aalo un ser maldito? También se da por hecho. Una lectura en profundidad, sin embargo, nos revelará otros datos, una realidad triste y cruel. Y es que en el siglo XVII no solo al que era diferente se le culpaba de brujería, sino que también las desgracias que sucedieran (como una abundancia de lobos que mataran a mucho ganado, por ejemplo) eran culpa de aquellos que habían sido señalados por la comunidad.
Sin olvidar la buena labor en la traducción de Luisa Gutiérrez, quisiera destacar especialmente la genialidad del trabajo de Sara Morante, una de las mejores ilustradoras del momento a nivel nacional. Una vez más, Morante ha sabido captar la esencia de la historia para hacer que nos metamos de lleno en ella a través de unos dibujos en donde destaca la luminosidad de Aalo, con ese fantástico pelo rojo, y la oscuridad tanto del bosque como de los integrantes de la comunidad. Imposible imaginar el texto sin el acompañamiento de las imágenes de Morante tras la lectura de esta novela breve.
La novia del lobo, en definitiva, es una historia breve pero cargada de significado, ya que nos da la oportunidad de encontrar al menos dos lecturas. En una primera, nos adentramos en lo más profundo del siglo XVII, en un mundo en el que la gente creía en las brujas y en los hombres lobos, y que se condenaba al prójimo en nombre de Dios. En la segunda, más profunda, especulativa y cruel, descubrimos que en aquel tiempo el que ser diferente, tal vez tener por una depresión postparto o por pasar mucho tiempo en el bosque, te hacía alguien sospechoso y maligno, hasta el punto de que la gente creyera que podías convertirte en un animal o realizar conjuros. Si existe una tercera lectura, eso ya tendrás que decírmelo tú. Y espero que lo hagas pronto, justo en cuanto te decidas a leer esta magnífica novela tan genialmente ilustrada.
Cristina Monteoliva