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sábado, 28 de mayo de 2016

Reseña: LA VIDA SOÑADA DE RACHEL WARING, de Stephen Benatar

Título: La vida soñada de Rachel Waring
Autor: Stephen Benatar
Traducción: Jon Bilbao
Publica: Impedimenta
Páginas: 336
Precio: 21,95 €

¿Qué harías si de forma inesperada heredaras una casa? ¿Y si en vez de vender esa casa para obtener liquidez inmediata decidieras quedarte a vivir en ella? Pero, ¿y si de pronto tu entusiasmo te llegara a ver la vida de una forma diferente? La respuesta a todas estas preguntas, sin duda, la encontrarás en La vida soñada de Rachel Waring, la novela de Stephen Benatar de la que a continuación os vengo a hablar.
Rachel Waring lleva once años trabajando en el departamento de ventas por correo de una empresa de Londres, otra buena cantidad de años compartiendo piso con la nada simpática Sylvia y toda una vida anhelando encontrar el amor de su vida. A sus cuarenta y siete años de edad, la existencia de Rachel da un giro inesperado el día que le comunican que ha heredado la casa en Bristol de una tía de la que hacía mucho que no tenía noticias. Entusiasmada con la idea de ser propietaria de todo un edificio histórico, Rachel se lía la manta a la cabeza y decide dejar su trabajo y mudarse a su nuevo hogar. Una vez en Bristol, y mientras el optimismo de la londinense no deja de crecer, Rachel contrata a un atractivo jardinero, decide probar suerte con un farmacéutico y hasta se empeña en escribir un libro sobre la vida de Horacio Gavin, el célebre personaje que vivió en su casa. Todo el mundo empieza a notar que la simpática mujer se vuelve cada vez más y más excéntrica mientas ella es cada vez más feliz. ¿A dónde la llevará su nuevo plan de vida?
Desde luego, heredar una buena casa es algo que entusiasmaría a cualquiera. Si además la heredera, Rachel Waring en este caso, es una persona con una vida gris, una mujer con ansias de emoción en su vida, la aventura está garantizada.
Rachel Waring parece a simple vista una mujer simpática y optimista. Sin embargo, conforme avanza la narración nos damos cuenta de que hay cosas que no andan muy bien dentro de ella. Marcada por una infancia y adolescencia bajo el ala de una madre superprotectora a la que Rachel culpa de muchas cosas, y habiendo tenido que compartir piso más tarde con una fumadora empedernida bastante desagradable, la mujer madura que en el momento de la narración es Rachel busca desesperadamente el amor y la simpatía en los demás.
Rachel se siente rejuvenecida en Bristol, incluso atractiva. Y, desde luego, se siento muy atraída por hombres tan distintos como un amable farmacéutico o Roger, el joven jardinero que contrata para arreglar el jardín. Pero, sin duda, la mayor fascinación de todas la sentirá la londinense por Horatio Gavin, el célebre (al menos, para ella) antiguo dueño de la casa.
Los lectores y críticos elogiarán esta obra por muchos motivos. Personalmente creo que el mayor acierto en ella reside en la elección por parte del autor de la voz narrativa en primera persona. Así, toda esta historia nos viene contada por la propia Rachel, con su tono optimista y alegre hasta la saciedad. Llegado cierto momento, el lector nota que hay alguien que empieza a cambiar en ella y que todos aquellos datos sutiles (muchos pensarán que totalmente prescindibles) que nos aportada la protagonista tenían una razón de ser en la novela. El final, sin duda, nos introduce de lleno en la psique trastornada de una mujer que quiso mucho más de lo que pudo abarcar.
Considerada por un buen número de críticos como una de las obras capitales de la literatura inglesa del último cuarto del siglo XX, la vida soñada de Rachel Waring es una novela que nos habla de la soledad de una mujer madura que se niega a serlo; de lo malo que puede ser todo en exceso (incluso el optimismo) y de los rencores que de pronto afloran después de estar escondidos dentro de nosotros durante toda una vida. Una novela cargada de humor, romanticismo (del más idealista que puedas encontrar); pero también de desazón, inquietud y hasta horror. Una historia sin duda diferente que será del agrado tanto de los que busquen una historia con la que pasar un buen rato como para todos aquellos que gusten de tramas impredecibles con giros de lo más inesperados.
Y tú, ¿qué me dices? ¿Te atreverías a mudarte a Bristol con Rachel Waring?

Cristina Monteoliva