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miércoles, 26 de marzo de 2014

Reseña: RECONEXIÓN, de Neal Shusterman

Título: Reconexión
Autor: Neal Shusterman
Traducción: Adolfo Muñoz
Editorial: Anaya
Págs: 488
Precio: 17,95 € / 5,99 € (ebook)

El tema del aborto en España sigue estando muy presente, con bandos a favor y bandos en contra de una ley más restrictiva que su predecesora. Imagino que en otros países pasará algo parecido. Países como Estados Unidos. Esto explicaría, en parte, la decisión de Neal Shusterman de escribir una segunda parte para su novela Desconexión. (La otra explicación es que el libro tuvo tanto éxito, que había que convertido en saga.) Esta segunda parte se titula Reconexión, y si quieres saber de qué va, por favor, sigue leyendo esta reseña.
Connor se ha convertido en el jefe del cementerio de aviones en el que los niños que escaparon de la desconexión se esconden. A su lado se encuentra su amiga Risa, postrada desde hace tiempo en una silla de ruedas. Ella es su paño de lágrimas, pero él no lo es para ella. Y es que Connor tiene mucho trabajo, y no siempre las cosas se ponen fáciles, menos aún si al lugar llegan chicos tan conflictivos como Starky. No sospecha el chico-jefe que las cosas están a punto de ponerse peor todavía, pues los adultos saben de la existencia del cementerio. Por otro lado, Connor está a punto de descubrir que se esconde mucho tras la desconexión. Cosas que no sólo le darán que pensar, sino también que preocuparse, ¡y mucho! La cuestión es: ¿conseguirán Connor, Risa y los demás protagonistas de esta historia llegar con vida para la tercera entrega de la saga?
Sí, estáis en lo cierto: el anterior párrafo me ha quedado hecho un churro. Es lo que sucede cuando intentas resumir en unas pocas líneas el argumento de un libro complejísimo, una novela que te ofrece montones de subtramas protagonizadas por otro buen número de personajes, además de invitar a la reflexión a cada instante.
De acuerdo, voy a intentar empezar de nuevo, y para ello tengo que remitiros, sobre todo si no conocéis esta saga, a la reseña que escribí hace un tiempo del primer volumen de la misma, Desconexión: http://www.laorilladelasletras.com/2014/03/resena-desconexion-de-neal-shusterman.html
Si ya la habéis revisado, o habéis leído por vosotros mismos el primer volumen (eso sería lo ideal) os contaré que en esta segunda parte tenemos de nuevo a los personajes de Connor, el muchacho rebelde que se hizo jefe de los otros fugados de la desconexión; a Risa, la chica huérfana a la que crio el estado para luego deshacerse de ella desconectándola; y a Lev, el chico religioso que pretendía desconectarse como sacrificio a Dios. Como es de esperar, la vida de los tres ha cambiado mucho, y sus personalidades han ido evolucionando. Connor se ha vuelto más duro, y en cierto modo, se le ha amargado el carácter, de forma que a Risa, ahora discapacitada, le cuesta cada vez más conectar con él (lo que supone un problema, ya que Risa está enamorada de Connor). Lev, por su parte, está viviendo montones de aventuras fuera de los límites del cementerio de aviones. Estas aventuras le llevarán a conocer a un personaje nuevo en la saga: Miracolina, una chica muy testaruda, totalmente obsesionada con sacrificarse a Dios con la desconexión.
Starky es otro personaje nuevo. Se trata de un chico huérfano que “coló la cigüeña” (es decir, que sus padres lo dejaron en la puerta de otros para que lo criaran). Sus padres adoptivos quieren desconectarlo, pero él no está para nada dispuesto a ello. Su rebeldía podría recordar a la de Connor. Sin embargo, no creo yo que Starky tenga tan buen corazón como el líder de los rebeldes.
El personaje nuevo más interesante para mí es Cam, un chico al que han construido de la nada, partiendo de millones de partes de chicos que han sido “desconectados” (recordemos que la desconexión es la “vida divisa”, o sea, la donación total de las partes de una persona a otras). A pesar de haber sido construido a base de material ajeno, lo curioso es que Cam tiene una personalidad nueva y única. Todo lo que está relacionado con él, no deja, sin embargo, de ser espeluznante. Sobre todo cuando nos damos cuenta de que sus creadores no son para nada trigo limpio.
Pensaba cuando leí Desconexión que se trataba de un único volumen, de una historia ya terminada. Me ha alegrado mucho comprobar que el tema de “el aborto adolescente” puede seguir dando mucho de sí, mucho más si tenemos en cuenta el gran talento de Shusterman a la hora de crear una nueva historia tan fresca y emocionante como su predecesora, con nuevos dilemas morales y más que pensar sobre los dilemas de siempre. Creedme amigos, esta saga merece mucho la pena. Una lectura genial tanto para jóvenes como para adultos de mente inquieta.

Cristina Monteoliva