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miércoles, 11 de diciembre de 2013

UNA VERDAD DELICADA, de John le Carré

Título: Una verdad delicada
Autor: John le Carré
Traducción: Carlos Milla Soler
Editorial: Plaza & Janés
Págs: 368
Precio: 22,90 € / 10,99 € (epub)

Gracias a Wikileaks, a los informadores anónimos o no tan anónimos, a los piratas informáticos, etc, somos cada vez más conscientes de las tramas ocultas de los gobiernos y otras organizaciones de poder. Aunque imagino que siempre habrá cosas que no sepamos. Cosas que den para una buena novela de espías, persecuciones y adrenalina al máximo como la nueva obra de John le Carré, Una verdad delicada, el libro que precisamente os comento a continuación.
Toby Bell es un chico brillante, con mucho futuro en el Foreign Office (la oficina de asuntos exteriores) de Reino Unido. Sin embargo, la relación con su nuevo jefe, Fergus Quinn, no es tan buena como debería. Porque si lo fuera, ¿no le habría invitado a la reunión secreta que le ha ordenado organizar? Pero, ¿cómo puede esperar Quinn que un chico tan curioso como Bell se quede al margen? Efectivamente, no lo hace. Y es que a Bell se le ocurre la ingeniosa idea de grabar la reunión para escucharla más tarde y descubrir  así una operación antiterrorista a llevar a cabo en Gibraltar, una operación de nombre Fauna, que implica, entre otros, a un veterano diplomático. La sorpresa viene cuando dicho diplomático, ya retirado con todos los honores, invita a Bell a su casona para hablarle de aquella operación misteriosa, de las graves consecuencias que tuvo y de la manera, tal vez, de arreglar las cosas en el presente de alguna manera. La cuestión es: ¿dejarán los peces gordos que Bell y sir Christopher Probyn (pues así es como se llama el veterano diplomático) lleven a cabo su plan con éxito?
Hubo un tiempo, allá por mi primera adolescencia, en el que leía con asiduidad novela negra, en todas sus vertientes. Últimamente no es que haya dejado de hacerlo, pero lo cierto es que hacía mucho que no me ponía frente a una novela de espionaje. Y, aunque os cueste creerlo, ¡esta es mi primera obra de John le Carré!
Leo en la pequeña biografía de una de las solapas interiores del libro que le Carré trabajó durante la Guerra Fría en los servicios británicos de inteligencia. También que vive en Cornualles. Lo primero me hace pensar que si no protagonizó este autor algo como lo que se narra en este libro, al menos de su experiencia laboral habrá sacado bastantes buenas ideas para sus novelas. Lo segundo, que podría parecerse él mismo mucho a sir Christopher Probyn, uno de los protagonistas de esta interesante historia.
Pero vayamos por partes.
Sir Christopher Probyn: así es como se llama en realidad el diplomático que viaja a Gibraltar bajo el nombre en clave Paul Anderson. A él le cuentan que el gobierno de Gran Bretaña se ha aliado con Efectos Éticos, una organización privada dirigida por el ladino Jay Crispin, con el fin de capturar a un terrorista de forma, digamos, no muy legal. De esta manera, con la operación en el peñón y un montón de cosas confusas (tranquilos, que se aclaran después) es cómo comienza la historia.
Por otro lado tenemos a Toby Bell, ese joven inquieto que graba la reunión de su jefe con Probyn. Un chico muy correcto, pensaréis. ¿Un poco temerario? Tal vez. ¿Dudará en acudir a la llamada de Probyn tres años más tarde? Ni un segundo. La cuestión es: ¿hasta dónde estará dispuesto a llegar para aclarar lo que pasó en realidad? ¿Tan lejos como para perder su trabajo, su reputación y puede que incluso su integridad física?
Existe un tercer personaje fundamental en esta obra, además del sinfín de secundarios tan bien matizados por le Carré. Ella, pues es una mujer, es Emily, la hija de sir Probyn, una joven doctora muy valiente que ayudará a Bell en todo lo posible. Una gran pareja para el joven diplomático si no fuera porque… En fin, tendréis que leer la novela para saber qué pasa entre ellos, o que no pasa. Yo no voy a matar el suspense.
Una verdad delicada es una obra narrada en tercera persona por un ser omnisciente muy directo tanto con los personajes de esta novela como con el lector; un ser que sorprenderá tanto como los hechos que nos narra, esa oscura trama que no puede acabar bien para nadie. Con tiempos bien medidos, dosificando bien la acción y proporcionando un ritmo in crescendo que hará que nos sumerjamos más y más en las páginas de este volumen: así es cómo consigue el Carré que esta obra no sea una novela más de espías, sino una que hará las delicias tanto de los amantes del género como de los que quieren empezar a bucear en él. Y si encima te hace pensar en la situación del mundo actual, ¿qué más se le puede pedir?
Cristina Monteoliva