Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
llegamos
al último miércoles del mes de octubre con la entrevista que nos ha concedido Fran J. Saavedra. Podéis leerla a
continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Desde que tengo uso de razón me ha
fascinado la lectura y recuerdo que ya a los 12 años necesitaba plasmar todo lo
que sentía y veía en forma de relatos breves, cuentos, etc.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
He leído mucho a lo largo de mi vida. Clásicos griegos, El siglo de Oro, Novela española contemporánea, Siglo XIX y XX, novela contemporánea norteamericana de los siglos XIX y XX, Realismo ruso, Realismo mágico sudamericano, libros de aventuras y por citar a algunos autores. Cervantes, Lope de Vega, Garcilaso, Pérez Galdós Dostoievski, Tolstoi, Gogol, Bukowski, Steinbeck, Dino Buzzati, Jack London, Louis-Ferdinand Céline, Epicteto, Marco Aurelio, Aristóteles, Heinrich Böll, Erich Maria Remarque, Alfonso Sastre, García Márquez, Vargas Llosa y podría seguir así horas.
©
Fran J. Saavedra.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Ahora mismo estoy leyendo El latido del mar de Jorge Molist, es un
relato apasionante de uno de los pasajes menos conocidos de la Corona de Aragón,
la guerra con Francia y el Vaticano por Nápoles y Sicilia. Está muy bien
escrito y, aunque es historia, el autor consigue novelar con mucho acierto lo
ocurrido, mezclando personajes reales con ficticios. Totalmente recomendable.
¿Cómo
compaginas tu trabajo como periodista y realizador audiovisual con la
escritura?
Me ha ocurrido algo bastante
curioso relacionando mi profesión con la escritura porque algunas de las
novelas que he escrito, no es el caso de Cruces
y Sombras, han sido creadas y escritas primero como guion cinematográfico o
de serie y posteriormente adaptadas como novela, algo que me ha permitido transitar
en la novela y el guion de forma muy ágil. Además he entendido muy bien las
concepciones de un medio y de otro, lo que me ha ayudado a componer historias
que espero que enganchen al lector/espectador.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
Cada vez hay más textos y, por
lógica, la calidad sigue mejorando día a día. Estoy encontrando a autores que
son verdaderos maestros en todo tipo de estilos. Otra cosa es el negocio
editorial, donde se prima al autor mediático y con redes sociales muy pobladas
por encima del que escribe con calidad y cuyos relatos son excepcionales. No
entro ni salgo en ese tema, pero he elegido publicar en Amazon por mi cuenta y
no me va nada mal.
¿Y
qué piensas del avance de la IA también en la literatura?
La IA ya no es algo exótico que la
usan los entendidos o amantes de la tecnología. Tal como ocurrió con la
informática, las redes sociales, etc, ha llegado para quedarse y para estar al
día hay que conocerla. Me parece muy útil en aspectos mecánicos del proceso de
la escritura, por ejemplo los análisis ortotipográficos, que los hace
perfectamente o también la creación de portadas. Lo hace muy bien, pero en el
ámbito de la creación veo todavía muchas lagunas a la hora de componer una
historia más o menos coherente sin que se note ese toquecito a artificiosidad y
clichés repetidos que suele usar, pero seguro que irá avanzando.
Muchos
autores nos quejamos de que escribiendo bien de forma muy profesional, la IA,
lo interpreta que es una máquina la que escribe y, por ello, nos recomiendan
cometer algunos errores al escribir. De modo que nos pasamos toda la vida
aprendiendo a escribir bien, y ahora, para no ser tachados de escritor de IA,
tienes que escribir mal. Es surrealista.
A mí me
gusta escribir y por ello me dedico a escribir. Disfruto con ello. Si hubiera
una IA en un futuro, que dándole a un botón te escriba un texto, novela, guion,
etc, no le veo el aliciente para los que nos gusta transitar todo el proceso de
invención, creación, elaboración, reescritura, maquetación, etc.
Para
muchas cosas puede resultarnos muy útiles, pero para otras no tanto.
¿Dónde
encuentras la inspiración?
La inspiración está en todas
partes. Solo tienes que salir y dar una vuelta y ver situaciones, personas,
edificios, a la gente interactuando en oficios, fiestas, celebraciones de todo
tipo, te de mil y una opciones para recrear una buena historia. Llevaba mucho tiempo escribiendo sobre
lugares que conocía fuera de las islas o que ambientaba en ciudades
indeterminadas, pero al pasear por la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, me
di cuenta de que es un enclave espectacular para ambientar cualquier cosa y
mucho más al tratarse de núcleos bien diferenciados entre la zona del Puerto de
la Luz y la zona de Vegueta/Triana. Con Cruces
y sombras pensé en recrear una historia en la ciudad donde vivo y el
protagonista, el inspector de policía Paco Figueroa trabaja en la
supercomisaria que veo al pasar varias veces a la semana junto al club náutico.
El resto
de calles, lugares, espacios, personajes etc, me los conozco muy bien y eso me
ha ayudado mucho a la hora de plasmarlos en la novela.
¿Qué
ha supuesto para ti publicar Cruces y
sombras?
Ha sido, después de pensarlo, el
comienzo de algo bueno que no había previsto y es el encontrar un escenario
fantástico en Las Palmas de Gran Canaria y en personajes que conozco de primera
mano, fruteros, camareros, chóferes de guaguas, periodistas, peluqueras,
taxistas, etc. En definitiva todo el rico ecosistema humano de la ciudad. He
descubierto todo un mundo abierto para plasmar varios proyectos en sus calles,
avenidas, bulevares, sus mercados, sus playas y su puerto. Algo, que hasta la
publicación de la novela Cruces y Sombras
no había contemplado.
¿Qué
nos puedes contar de esta novela?
En breve: Paco Figueroa es un
investigador de la policía en Las Palmas de Gran Canaria. La novela comienza
cuando firma su jubilación en el despacho de la comisaria Inés Fernández. En ese
momento le quedan 30 días para irse y entonces le entrega un último dossier con
un caso donde hay dos mujeres muertas aparecidas en lugares distintos con
signos de agresiones sexuales graves. Ambas tienen medallas de dos arcángeles
distintos y en el pubis cruces templarias. Figueroa tendrá que empezar a atar
cabos para conseguir descubrir al asesino, mientras se van acumulando los
asesinatos con cruces y medallas en un ritual perverso. Lo ayudarán personajes
variopintos que encontrará por el camino, mientras el tiempo va corriendo hasta
el último día de su jubilación.
¿Qué
hace que este thriller sea diferente
a otros que también podemos encontrar en el mercado?
Quizás lo que lo haga tan
diferente es que he querido mimetizar el caso y los personajes tanto en la
ciudad que se podría decir que es un thriller
costumbrista. A lo largo de las páginas descubriremos muchos detalles del
entorno de los peculiares personajes que viven en el Puerto, en La Isleta,
Vegueta, Triana, etc. Eso creo que acerca mucho más todo lo que va ocurriendo
en torno a la investigación al lector, aunque no conozca Las Palmas. Seguro que
identifica cada uno de los personajes que aparecen con similares en sus
ciudades de origen.
¿Qué
esperas que los lectores encuentren en Cruces
y sombras?
El texto, una vez que ha salido de
mi control, ya es patrimonio de los lectores y son ellos los que deben
analizarlo y definirlo libremente según las sensaciones que les vayan creando
el paso de las páginas. Me gustaría que una vez terminen de leerlo les quede
esa sensación de haber disfrutado durante unas cuantas horas de un relato
escrito con el corazón, pegado al terreno y con diversas tramas y
ramificaciones de la investigación que les hagan amar a Paco Figueroa, a sus
colaboradores y a la ciudad de Las Palmas como un personaje más de la novela.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Acabo de adaptar la serie de
televisión Grana a novela. Son siete capítulos de 50 minutos y los guiones de
esos episodios los he convertido en novela. Sigo escribiendo la segunda
temporada que también la adaptaré a novela y también trabajo en el guión de
otra serie sobre una unidad policial que investiga obras de arte, una serie en
la que también aparece Paco Figueroa como enlace y cuya jefa es Sara Brito que
también figura como colaboradora en Cruces
y sombras. Como dirían los clásicos norteamericanos, todo un crossover o
intercambio.
Además
sigo trabajando en varios textos, de momento sólo planteados, pero que en
cualquier momento pueden convertirse en guión o novela o ambos.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Sí. Lo primero agradecerte a ti,
Cristina, el trato que me has dispensado y felicitaros por la labor que estáis
desarrollando en La orilla de las letras. También me gustaría recomendar la
página de Cruces y Sombras, donde pueden encontrar muchos más detalles de esta
novela y que pueden encontrar en este enlace. https://esperantiamedia.com/crucesysombras/
Muchas
gracias, Fran J., por tu tiempo, tus
palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga,
próspera y siempre satisfactoria.
Y
a vosotros, amigos del blog, gracias
por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva

