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sábado, 21 de octubre de 2023

Reseña: SELECCIÓN AUTOMÁTICA, de Yukiko Motoya.

 

Aunque la globalización tiene sus aspectos negativos, hay otros que, sin duda, nos favorecen, al menos culturalmente. Me refiero a la posibilidad que tenemos de acceder a obras de autores de todos los puntos de mundo. Escritores con puntos de vista muy interesantes precisamente de la actualidad, como nos demuestra, por ejemplo, la autora japonesa Yukiko Motoya en el libro Selección automática. Si quieres saber más sobre este volumen que consta de dos novelas cortas, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.

El libro se llama Selección automática, pero en realidad contiene dos novelas cortas: la homónima y otra titulada Mis eventos.

En Selección automática nos encontramos con una madre que vive feliz conectada a las nuevas tecnologías a través de chips implantados en su cuerpo. Esta madre, Oshiko, tendrá contacto con otra del colegio de sus hijas. La segunda, reticente a delegar hasta las actividades más básicas en los aparatos modernos, hará que nuestra protagonista se plantee el sentido de su existencia. La cuestión es: ¿cuál de las dos adoptará el estilo de vida de la otra?

Vivimos en un mundo en el que la tecnología ocupa cada vez más espacio. Los chips, los ordenadores, las inteligencias artificiales… Todo parece facilitarnos la existencia. El día en el que las máquinas controlen del todo nuestras sociedades está cada vez más cerca. ¿Hasta qué punto, sin embargo, estaríamos dispuestos en delegar en las máquinas? ¿No dejaríamos entonces de ser humanos? ¿Qué sentido tendría vivir?

En Selección automática nos encontramos con dos tipos de mujeres: una dispuesta a dejarse llevar por la tecnología y otra que recela de las máquinas. La que vive conectada a la tecnología está en sintonía con la sociedad del momento, mientras que la otra, es la rebelde, la distinta. La interacción entre ambas nos hará reflexionar sobre nuestra propia existencia actual. ¿Hasta dónde vamos a llegar con nuestra dependencia a la tecnología?

En Mis eventos, por otro lado, nos situamos en un lugar en el que está a punto de llegar un gran tifón. La lluvia no para de caer, los ríos están a punto de desbordarse. Katsuyuki, el protagonista, está tranquilo porque vive con su familia en lo más alto de un gran edificio. Sin embargo, no estarán solos pues su mujer decide invitar a quedarse con ellos a los vecinos, lo que hace que la desconfianza crezca en el padre de familia.

Katsuyuki es un hombre precavido. Él sabe que algún día llegará la catástrofe natural que ponga en peligro a las gentes del lugar, por eso se ha preparado. Aunque, ¿y si no lo hubiera hecho del todo? ¿Y si hay cosas que no ha previsto?

Mis eventos nos habla de dos grandes temas: las crecientes catástrofes naturales que hacen que peligre la vida de millones de personas en el mundo diariamente, y la desconfianza creciente con la que vivimos. Una desconfianza hacia el prójimo que antes no era tal pues estábamos más unidos los unos a los otros. La cuestión es: ¿tiene razón de ser esta desconfianza?

Hay novelas largas de las que salimos como si nada y otras en las que aprendemos un sinfín. Podríamos decir que esto es lo que sucede con Selección automática y Mis eventos, estas historias de ritmo pausado, aunque cargadas de contenido, especialmente pensadas para que el lector, cuando salga de ellas, se dedique a plantearse su propia existencia. ¿Necesitamos más obras como esta? Desde luego que sí. Pero, por lo pronto, ¿por qué no os decidía por este? Selección automática: un gran libro.