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viernes, 7 de julio de 2023

Reseña: GANAS DE VIVIR, de Joaquín Berges.

 


Hay trabajos por los que una persona puede pasar sin pena ni gloria en su vida mientras que otros la marcarán para siempre. Para mí, por ejemplo, trabajar en una funeraria no me parece un asunto baladí. Primero, hay que tener carácter para hacerlo; segundo, estoy segura de que el tratar con los muertos acaba afectando al trabajador. Pero, ¿y si es toda una familia la que trabaja en una funeraria? Estoy segura de que puede pasar cualquier cosa, como vemos en Ganas de vivir, la original novela de Joaquín Berges de la que hablaremos en este artículo.

Los hombres de la familia Llorente tienen una funeraria en Zaragoza y muchos problemas que resolver. Para empezar, el cabeza de familia, el abuelo Cosme, teme morirse de improviso y siempre coloca campanillas dentro de los ataúdes. Su hijo, Matías, por su parte, parece sentir más interés por los muertos que por los vivos, especialmente cuando se trata de su mujer, Rita. Finalmente, el más joven de todos ellos, Tristán, es un mitómano empedernido que idolatra a Gracia, su gran amor y mujer a la que compara con la actriz que hiciera de Jane en las películas clásicas de Tarzán. ¿Conseguirán los tres y los que les rodean ser felices?

Esta es una novela coral en la que conoceremos a un buen número de personajes variopintos: el entrañable abuelo Cosme y su obsesión con la muerte; Matías, un hombre que se casó por obligación y que ha tratado siempre a su mujer como si fuera una muerta; Tristán, el joven obsesionado con su novia, a la que ve como a una estrella del cine clásico; Gracia, la novia que se siente agobiada ante tantas atenciones; Deli, la madre de Gracia, una peluquera que quedó viuda en unas circunstancias que no quiere revelar; Lucas, el hermano de Gracia, un chico especial obsesionado con averiguar el origen del alma; y Andrés, un hombre que vive bajo otra identidad para no dar cuentas a la justicia de lo que hizo en el pasado.

Aunque todos los actores de esta novela que se cocina a fuego lento (durante buena parte de ella la acción es lenta y el paso de las páginas solo nos sirve para conocer a todos ellos) me parecen interesantes, creo que el más peculiar de todos es el narrador. Desde el principio de la historia se da a entender que este es un observador de la vida de los personajes. Enseguida, sin embargo, entenderemos que es algo más: un terapeuta que trata a algunos de ellos pero que conoce al dedillo la vida de todos. Con el paso de los capítulos, este ser singular irá tomando más protagonismo, hasta convertirse en un personaje más de la trama: tal vez el que le dé sentido a todo.

Ganas de vivir es sin duda una novela amable en la que su autor mima a todos y cada uno de sus personajes. Estos entrañables seres a veces sufren y otras nos divierten con su sufrimiento. Se trata pues esta de una comedia muy feel good, tan inteligente como disparatada que hará las delicias no solo de los amantes de las historias de funerarias (todo un género, a mi parecer) sino también de los que busquéis ahondar en la psicología del ser humano de una forma diferente. Y tú, ¿te atreves a conocer a los Llorente y su funeraria?

Cristina Monteoliva