Páginas

jueves, 18 de marzo de 2021

Reseña: NEKO CAFÉ, de Anna Sólyom.


¿Cuántas veces te has encontrado perdido? ¿No te hubiera gustado entonces haber encontrado enseguida el camino de vuelta a ti mismo? ¿Y si de casualidad te toparas con unos seres que te ayudaran a hacerlo? Seres que en principio podrían incluso desagradarte, como le ocurre a la protagonista de Neko Café, la novela de Anna Sólyon, con los gatos. Si quieres saber de qué va su historia, ya sabes: solo tienes que seguir leyendo este artículo.

Tras años viviendo en Londres con su novio, Nagore, la diseñadora gráfica de profesión, ha de volver a Barcelona, donde pronto no solo se encontrará sin pareja, sino también sin trabajo y a punto de no ser capaz de pagar el alquiler de su casa. Es entonces, ese mismo verano, cuando su amiga Lucía aparece en su ayuda: una japonesa está a punto de abrir un café de gatos y ella le ha dicho que Nagore podría ser su camarera. Aunque nuestra protagonista siente más que respecto, miedo, por los felinos, acaba aceptando el trabajo de tarde. Poco a poco, conforme pase el tiempo, no solo dejará de temer a los gatos, sino que aprenderá mucho de ellos, hasta el punto de comprender que solo tenemos una vida y que tenemos que vivirla lo mejor posible.

Esta es la historia de Nagore, una mujer a punto de cumplir los cuarenta que se encuentra sola en Barcelona, con la cuenta del banco prácticamente a cero y las ilusiones perdidas. Por suerte, Nagore tiene buenas amigas, y una de ellas, Lucía, le conseguirá un trabajo insólito como camarera en un café de gatos donde cada felino tiene una forma de ser muy característica que nuestra chica aprenderá a apreciar.

Nuestro café de gatos está regentado por Yumi, una japonesa feliz que le busca un hogar a los mininos del establecimiento al tiempo que sirve café y bizcochos a los clientes que acuden a él. Tanto Yumi como los gatos tienen mucho que enseñarle a Nagore, como pronto descubriremos: enseñanzas sencillas pero sabias que nos servirán también a los lectores, relacionadas, buena parte de ellas, con el mindfullness.

En Neko Café Nagore también conocerá a Marc, un hombre preocupado tanto por el gato Sort, el nuevo en el local, como por su antiguo dueño, un antiguo profesor ingresado en un hospital. ¿Surgirá algo más que una amistad entre ellos?

¿Encontrará Nagore las ilusiones perdidas? ¿Aparecerá un nuevo camino en el horizonte? ¿Se encontrará, en definitiva, a sí misma a lo largo de este inusual verano? Sin duda, para responder a estas preguntas tendrás que adentrarte en las páginas Neko Café, esta novela en apariencia sencilla que nos aporta tantos buenos mensajes y consejos: un pequeño manual para aprender a estar en el momento presente, a buscar nuestros objetivos y a tomarnos la vida de otra manera.

Cristina Monteoliva