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sábado, 18 de septiembre de 2021

Reseña: UNA PRESENCIA IDEAL, de Eduardo Berti.

 


No solíamos tenerlos en cuenta. Eran casi invisibles, los cuidadores fantasmas de los que nos olvidábamos una vez fuera del hospital en el que, por uno u otro motivo, habíamos sido ingresados. Hasta que llegó la pandemia y nos dimos cuenta de que eran imprescindibles. Al principio, porque luego parece que los hemos vuelto a olvidar, dejándolos a su suerte en un trabajo no solo duro, sino también harto necesario. Todos los sanitarios se merecen un homenaje. Como por ejemplo, el que encontramos en el libro Una presencia ideal, de Eduardo Berti, la obra que este autor dedica a todos los trabajadores del servicio de cuidados paliativos. Si quieres saber por qué deberías leer este libro, no tienes más que seguir revisando esta reseña.

Entre abril y diciembre del año 2005 Eduardo Berti pasó varias semanas en el hospital de Ruan, invitado por el servicio de cuidados paliativos. De su experiencia y su observación exhaustiva, nació la necesidad de crear esta obra, que no es ni más ni menos un homenaje a todos los trabajadores, especialmente ellas, de un servicio del que tanto se recela pues el tabú de muerte está todavía muy presente en nuestra sociedad.

El libro se compone de un total de cincuenta y cinco relatos breves puestos en boca de los más diversos trabajadores del sector: doctoras, enfermeras, auxiliares de enfermería, esteticistas, camilleros, músicas voluntarias, asistentes sociales, jefas de la unidad, personal de limpieza, voluntarias de la asociación de apoyo a enfermos terminales…

Si bien estos relatos tienen extensiones muy variables, todos ellos tienen la particularidad de ser narrados con una suerte de voz común, amable y cercana, que nos ayuda a empatizar tanto con las historias narradas como con los protagonistas de las mismas.

Trabajar con personas a las que les queda poco tiempo de vida no es una tarea sencilla. Como vemos en este libro, aunque resulte inevitable, siempre se le toma cariño a los enfermos, por muy difíciles que estos puedan llegar a ser.

Los trabajadores no solo han de lidiar con ellos y sus males, sino también con sus familiares, sus circunstancias, la burocracia, la sociedad…

Algunos de nuestros protagonistas nos hablarán de sus primeros días de trabajo. Otros, se centrarán en los pacientes que más les marcaron.

Las anécdotas se suceden en este libro. Las hay de todo tipo, la mayoría, de lo más curiosas y emotivas.

El turno de noche puede ser el más difícil, si bien el cansancio de acusa siempre que se trata a personas moribundas y sus familiares.

A veces no se sabrá si es mejor dejar que el paciente se vaya a casa a morir rodeado de los suyos o que se quede en el hospital.

Nuestros narradores intentarán tomar cierta distancia con los hechos narrados, sin conseguirlo, la mayor parte de las veces. Al fin y al cabo, por muy profesionales que sean, no dejan de ser humanos, con todo lo que ello implica, y trabajar en un lugar donde la esperanza ya está perdida es harto complicado.

Una presencia ideal, en definitiva, es un magnífico libro que nos habla con crudeza, a veces, ternura, la mayor parte del tiempo, de todos aquellos que trabajan en el servicio más triste de un hospital: el que atiende a las personas que van a morir de un momento a otro. Se trata este de un pequeño gran homenaje a unos trabajadores cuya dedicación es plena y su trabajo, del todo necesario en nuestra sociedad. ¿Y qué decir de esta obra desde el punto de vista literario? ¿Por qué no te decides por ella y compruebas por ti mismo qué más te puede aportar? Estoy segura de que no te arrepentirás. Aunque, cuidado: también sé que algo cambiará en ti después de leerla.

Cristina Monteoliva

Reseña: KUSAMA, de Elisa Macellari.

 


La vida tiene una mala costumbre: la de ponernos frente a obstáculos continuamente. De nosotros depende decidir qué hacer con ellos: ¿nos quedamos mirando? ¿Intentamos retroceder? ¿O, por el contrario, nos atrevemos a salvarlos de la mejor manera posible? Kusama. Obsesiones, amores y arte, la novela gráfica de Elisa Macellari ganadora de la Silver medal 2021 del premio italiano Autori di Immagini, precisamente nos habla sobre una mujer que decidió hacer de sus obstáculos su mayor ventaja. Si quieres saber algo más de este libro antes de decidirte por él, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.

Todos conocemos la figura de Andy Warhol, pero tal vez tú, que no estás tan puesto en arte contemporáneo, no conozcas a la artista que le influenció: Yayoi Kusama. Kusama nacería en Japón, donde comenzaría sus estudios de arte y sus primeras exposiciones. Más tarde, se trasladaría a Estados Unidos, donde se encontraría a las mil maravillas, inmersa en el ambiente hippie. Tras exponer y escandalizar con sus happenings, Kusama volvería a un Japón que no quería verla como la gran artista que era. Más tarde, por fin sería reconocida a nivel mundial. Actualmente, y desde 1977, vive recluida en Japón en una institución psiquiátrica, donde pinta, escribe y expande su arte hasta más allá de los límites de su imaginación.

¿Qué tiene de especial Yayoi Kusama? Kusama es una mujer que se encontró con dos grandes obstáculos en su vida: la suerte de alucinaciones que ve continuamente y su incapacidad para encajar en la sociedad japonesa en la que se crio. A todo esto se le sumaría el trauma que le causaría el descubrir el sexo a edad temprana. En vez de convertirse en una víctima, Kusama decidió trasladar sus obsesiones a pinturas, esculturas y happenings, convirtiéndose en su época más fresca en una imprescindible de la escena artística americana.

Kusama. Obsesiones, amores y arte es la biografía de la artista presentada como una interesante novela gráfica. Gracias a las formas y los colores claros y cálidos (si bien predomina el rojo) y a la manera que tiene Elisa Macellari de mostrarnos a Kusama en cada momento, los lectores llegaremos a comprender mejor a una mujer con unas inquietudes tan grandes como sus obsesiones. Vemos aquí que Kusama nunca se ha rendido, por muy grandes que fueran sus obstáculos, y que los límites de la creatividad son los que nos imponemos cada uno.

Kusama. Obsesiones, amores y arte, en definitiva, es una estupenda biografía novelada para conocer a una artista polifacética de la que debería hablarse mucho más. Una obra tierna, cercana y llena de color que no solo nos acerca a la autora, sino también a su magnífico arte. Un excelente libro que, como Kusama, te está esperando para que lo descubras. ¿A qué esperas para hacerlo?

Cristina Monteoliva

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Reseña: AMOR, CURIOSIDAD, PROZAC Y DUDAS, de Lucía Etxebarria.

 


No todos los autores pueden sentirse contentos tras la publicación de su obra, por diversos motivos. Los contratos con las editoriales, sin embargo, suelen comprometer dichas obras por varios años, a veces, demasiados. Una vez terminado el contrato, el autor ha de decidir qué camino llevará aquel ensayo, poemario, libro de relatos o novela que tantos quebraderos de cabeza le ha dado. Algunos buscarán una nueva editorial en la que publicar. Otros, como Lucía Etxebarria, emprenderán la aventura de la autoedición con una de sus obras más emblemáticas: Amor, curiosidad, prozac y dudas. Precisamente el libro que comentaremos a continuación.

Cristina, Rosa y Ana son tres hermanas bien dispares marcadas todas ellas por el abandono de su padre cuando eran unas niñas. Mientras que Cristina, la camarera adicta al sexo, se lamenta por la pérdida del que ella cree su gran amor, Rosa lo hace por una vida esclava del trabajo y la posición social, y Ana por vivir un matrimonio convencional en el que no existe el amor. Las tres hermanas, siempre enfrentadas de una u otra forma, deberán llegar a un entendimiento para poder seguir adelante con sus vidas.

La genética es un misterio, una lotería que nos hace parecernos a nuestros hermanos o, por el contrario, ser muy diferentes a ellos. Este es el caso de Cristina, Rosa y Ana, tres mujeres adultas con vidas dispares y distintas formas de pensar, enfrentadas simplemente por ser diferentes a pesar de ser miembros de una misma familia marcada por la brusca desaparición de un padre muy querido.

Esta es una novela narrada en primera persona por sus tres protagonistas donde no pasa nada y pasa todo. Cristina se lamenta de haber perdido a Iaian, Rosa vive frustrada por seguir soltera a su edad y atada al trabajo y Ana no puede salir de la depresión en la que su matrimonio la ha sumido. Ninguna de ellas parece tener un objetivo claro en la vida. Tampoco parecen querer encontrarlo. Tan solo ayudándose entre ellas encontrarán su verdadero destino.

Amor, curiosidad, prozac y dudas fue escrita a finales del siglo XX, lo que nos hace encontrar en su argumento algunas diferencias con la sociedad actual. Y es que, aunque nos cueste creerlo, en aquella época había más machismo que ahora y las mujeres tenían (teníamos) que soportar comportamientos que hoy en día sabemos de lo más inadecuados. Se trata esta de una novela feminista que denuncia la presión a la que las mujeres de cierta edad se ven sometidas: por tener una relación estable, por tener un buen trabajo, por ir siempre por el camino recto.

Amor, curiosidad, prozac y dudas, en definitiva, es una novela sobre tres hermanas que representan tres tipos distintos de mujeres. Tres roles que aún hoy en día se dan y que nos hacen pensar en la presión a la que se ven sometidas las mujeres, lo que queremos para nosotras y en cómo nos ve la sociedad. Y tú, ¿a qué esperas para conocer a Cristina, Rosa y Ana?

Cristina Monteoliva