jueves, 1 de diciembre de 2016

Entrevista: PEDRO UGARTE.

Queridos amigos lectores,

esta semana nos viene a visitar a nuestra sección de entrevistas un autor cuyo nombre seguro que os es familiar: Pedro Ugarte.
Pedro Ugarte estudió Derecho y Economía, aunque después siempre ha trabajado como periodista (en la actualidad, en la Universidad del País Vasco). En el terreno literario, ha publicado libros de ensayo, poesía, relato breve y novela. Algunas de sus novelas se han traducido al italiano y al francés, y sus cuentos al euskera, polaco y alemán. Podéis saber más sobre él visitando: http://paginasdeespuma.com/autores/pedro-ugarte/
Su último libro publicado, en Páginas de Espuma, es Nuestra vida, un interesante recopilatorio de cuentos. Hablamos con él de este libro, pero también de otros aspectos.
Sin más dilación, aquí os dejo con las palabras del autor:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Realmente sí hubo un día concreto: cuando en segundo de primaria la hermana Teresa propuso a todos los alumnos de su clase que escribiéramos un cuento. Me gustó tanto la idea que ese mismo curso llené un cuaderno de contabilidad de mi padre con veinte o treinta historias de dos o tres páginas. Tenía siete años, hasta hoy.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?
No creo que haya un solo libro que sea ajeno a esa pasión. Como narrador confieso muchas influencias porque no soy un genio y solo los genios brotan, literalmente, de la nada. Los demás somos humildes continuadores (más o menos talentosos) de una larga y fecunda tradición.

Escribes poesía, ensayo, novela y relato. Si no me fallan las cuentas, creo poder afirmar que lo que más has publicado son relatos. ¿Qué te da la narrativa breve que no te da, por ejemplo, la novela?
Creo que soy de los pocos narradores, al menos de este país y de este tiempo, que confiesan una preferencia personal por el relato sin que eso les lleve a renunciar a la novela. Imagino sin problemas a novelistas declarando que la novela es lo suyo, sin que eso les impida escribir relatos. Pues bien, a mí me pasa exactamente al revés: me gusta mucho escribir cuentos, y eso no significa que renuncie a escribir novelas.

¿Qué ha de tener un buen cuento?
Me temo que la pregunta demanda una receta, y no dispongo de recetas al respecto. Pero voy a hacer el intento de decir algo con sentido. En términos formales, un buen cuento exige muchísimo trabajo estilístico. En cuanto a los contenidos, un buen cuento exige sobre todo emoción.
  


Por cierto, ¿sobre qué tema no escribirías nunca? ¿O qué género no tocarías jamás?
Me siento muy lejos del género teatral, pero evidentemente eso no es imputable al género sino a mis carencias de orden personal y cultural. En cuanto a los temas, no descartaría ninguno. Al hilo de la pregunta, repaso en la memoria mis cuentos, y encuentro en ellos desde sexo hasta religión.

Has publicado recientemente con Páginas de Espuma tu libro de relatos Nuestra historia. ¿A qué se debe este título?
Fue complicado dar con él. Casi siempre me acojo al recurso de nombrar el libro con el título de algún cuento que uno considere particularmente feliz o seductor. En las conversaciones sobre el libro, el editor Juan Casamayor intentó el cambio de título de cuatro de los diez cuentos, y yo admití tres de esas propuestas. A partir de entonces el libro se tituló Opiniones sobre la felicidad, pero algunos amigos nos aconsejaron cambiar el título porque sonaba a libro de autoayuda. En medio de la desesperación, a pocos días de la entrada a la imprenta, en una conversación telefónica, la escritora Txani Rodríguez y yo dimos con Nuestra historia.

Nuestra historia es un libro lleno de situaciones cotidianas de lo más curiosas. ¿Te has basado para escribir alguno de estos relatos en algún hecho real?
Bueno, por fin una respuesta sencilla: de las diez historias del libro hay cinco que tienen un fuerte componente autobiográfico. De modo que quien lea seis de ellas ha tocado, estadísticamente hablando, algún espacio importante de mi vida personal.

Todos los relatos de este libro están escritos en primera persona. En algunos de ellos no aparece el nombre del autor, pero en otros sí: Jorge. Imagino que esto no será una casualidad. ¿Por qué siempre Jorge?
Realmente, en los cuentos en que no se menciona a Jorge debo decir que el protagonista también es él. He escrito a lo largo de mi vida unos ochenta cuentos y seis novelas. Bien, Jorge protagoniza unos setenta cuentos y cuatro novelas. Le han pasado tantas cosas que realmente es imposible que ninguna biografía real pueda abarcarlas todas.

Euskadi también está muy presente en este libro. ¿Es también algo premeditado?
Bueno, en Nuestra historia aparece de forma muy lateral. En mis anteriores libros de cuentos siempre había un relato (uno solo) que abordaba eso que siempre se ha denominado, en política, “el problema vasco”. Creo que este es el primer libro de relatos en que eso no ocurre de forma explícita. Digamos que forma parte de mi realidad, pero no hasta el punto de absorberlo todo.



La familia es un tema recurrente en los relatos de Nuestra historia, sobre todo las relaciones de pareja. ¿Son algo que fuera de la literatura te preocupen especialmente?
Sí, me interesan los temas cercanos, las relaciones próximas, las distancias cortas, las historias con pocos personajes pero que se conocen demasiado. La familia, las relaciones sentimentales, el trabajo, la amistad… todo lo que escribo gira sobre esos temas.

¿Eres de los que aciertan siempre con los regalos?
Jamás. De forma crónica, jamás acierto con los regalos. Solo alguien así podría escribir un cuento como Verónica y los dones, en efecto…

¿Eres de esos escritores que se refugian en un lugar recóndito para escribir, tal y como hace otro de tus personajes?
Realmente no. Escribo en mi casa, en un pequeño estudio. Pero también llevo siempre una libreta y un rotulador de punta fina para apuntar algunas cosas. Y escribo a veces en la calle, o en la mesa de una cafetería.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Nuestra historia?
Que se encuentren a sí mismos (O mejor, siendo menos presuntuoso: algún pequeño pedazo de sí mismos). Encontrar al escritor en sus historias es una pequeña vulgaridad. Un escritor siempre escribe para los demás. Y el mejor modo que tiene para encontrarse con los otros no es tender puentes hacia ellos, sino cavar en el fondo de sí mismo.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Una novela totalmente distinta, desde todos los puntos de vista, a todo lo que he escrito hasta ahora. Y eso con la tranquilidad de tener terminado otro libro de cuentos.

¿Te gustaría añadir algo antes de acabar esta entrevista?
Sí, que me siento muy agradecido por ella y por la oportunidad de hablar sobre Nuestra historia. Ojalá sirva para encontrar nuevos lectores: un verdadero escritor no persigue otra cosa. Gracias de nuevo.

Gracias a ti por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales.
Yo también espero que muchos lectores lleguen a Nuestra tierra pues estoy convencida de que es un libro que agradará a todo el que lo lea.
Y a vosotros, amigos de La Orilla de las Letras, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla.
Cristina Monteoliva

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