jueves, 30 de junio de 2016

LA FERIA DEL LIBRO 2016 SEGÚN MAITE NÚÑEZ

Creía que lo iba a conseguir. Estaba casi segura de que este año podría volver a hacerlo, después de tanto tiempo esperando el momento. Y, entonces, tan solo tres días antes de partir hacia Madrid, ¡se rompió el embrague del coche! Sin coche y sin dinero para viajar (la avería no fue barata) tuvimos que conformarnos con quedarnos en Granada. ¡Otro año más sin ir a la Feria del Libro de Madrid!
El disgusto todavía me dura. Solo he estado una vez en la Feria del Libro de Madrid y ya iba tocando repetir. De aquel viaje guardo una muy grata experiencia. Fue breve, pero dio tiempo a saludar a amigos escritores y editores. Compartimos buenos momentos con ellos y estoy segura de que cuando vuelva, también me lo pasaré bien. O mejor, ya que ahora tengo a muchos más amigos y conocidos a los que saludar allí.
De la Feria del Libro de Madrid de 2016 he leído muchas opiniones en las redes sociales. Opiniones de todo tipo. Así que después de pensarlo un tiempo (bueno, no tanto) se me ocurrió recopilar las versiones de todos los que estuvieron allí para publicarlas en el blog. Por ahora solo Maite Núñez ha respondido a mi llamamiento. Si lees esto y estuviste en la Feria del Libro de Madrid, ojalá te animes a contactar conmigo para darle a conocer a los lectores de este espacio tu experiencia. Mientras tanto, os dejo a todos con la interesante crónica de Maite:


El 3 de junio, viernes, volví a firmar Cosas que decidir mientras se hace la cena en la FLM. Digo "volví a firmar" porque era el segundo año consecutivo que acudía a la cita con el mismo libro, lo cual no deja de ser una temeridad.
Firmaba en la caseta de Casa del libro, de 19 h a 21 h, codo con codo con Flavia Company, que firmaba su novela Haru.  Previamente me había paseado por la feria, para saludar a amigos como Sergi Bellver, o Patricia Sarabia de Tropo editores, así como para adquirir yo misma algunos libros.



 Flavia Company y Maite Núñez

En ese paseo tuve la ocasión de comprobar que este año la palma de las colas se la llevaban autores (?) vinculados al mundo de Internet y youtubers diversos. Vi una larga cola de adolescentes esperando a que les firmara Auronplay (tuve que buscar en Google quién era porque no tenía ni idea). Por contra, diría que este año los famosetes  diversos no tenían unas colas dignas de destacarse. 
Siendo un viernes por la tarde, considero que había bastante gente, pero no muchísima. La gente deambulaba, pero con poca tendencia a acercarse a las casetas. 
Por lo que a mí respecta, la primera hora fue mucho mejor que la segunda (creo que para Flavia fue al revés). Cuando llegué a la caseta me encontré con que la escritora Berta Vías Mahou estaba comprando ambos libros (el de Flavia y el mío) y se lo firmé sin ni siquiera quitarme el bolso. Un rato antes, en mi paseo, había abordado a Berta por la calle, al encontrarla por casualidad. Yo llevaba en el bolso mi ejemplar de su libro Yo soy el otro, que leía en aquellos días. Así que fue un intercambio de firmas algo insólito pero precioso.
  


A partir de ese momento no dejaron de acercarse conocidos, como los escritores Alena Collar o Miguel Sanfeliú.
Entre la gente que vino hubo quien compró el libro para sí mismo, para regalar (porque ya lo tenía) y otras personas que ya lo tenían pero que querían que se lo firmase. En términos generales, la firma fue más floja que la del año pasado, algo normal teniendo en cuenta que el libro ya tiene un recorrido de casi año y medio. A la gente que se acercaba -menos que el año pasado- a interesarse por el libro había que explicarles hasta las dedicatorias para convencerlas. En eso diría que Flavia tenía más traza que yo.
Tengo otra anécdota muy emotiva: entre la gente que vino estaba un joven que se identificó como sobrino de Caty Luz García Romero. Caty Luz era una amiga de Facebook. Una gran lectora que había tenido la deferencia en su momento de leer mi libro, del que hizo comentarios elogiosos en la red. A Caty me unía también la enfermedad que ella, al final, no pudo superar. Caty había muerto hacía un par de meses y su viudo, desde Pozoblanco (Córdoba) mandaba al sobrino, que se hallaba estudiando en Madrid, para que le hiciera una dedicatoria para el libro, dirigida a Caty, como si aún siguiera viva. Me  pareció un acto de amor precioso. Me emocioné tantísimo que hizo que mi viaje a Madrid valiera la pena ya sólo por ello.



En fin, que la firma, siendo discreta, me dejó satisfecha. No deja de ser una experiencia antropológica. 


Muchas gracias, Maite, por tu tiempo, tu crónica y tus fotos.
Podéis leer la reseña de Cosas que decidir mientras se hace la cena en:


También en el blog podéis encontrar la entrevista que en relación al libro nos ofreció Maite. El enlace exacto es:





martes, 28 de junio de 2016

Entrevista: FAYNA BETHENCOURT

Queridos amigos lectores,

seguimos con las entrevistas a autores españoles esta vez con la que nos ha concedido Fayna Bethencourt.
Fayna Bethencourt, a las que tal vez muchos conocimos por su paso por Gran Hermano hace ya unos cuantos años, nació en Gran Canaria en 1978. Tiene raíces familiares tanto en España como en Francia. En nuestro país vecino, precisamente, pasó parte de su infancia. Allí descubrió su pasión por crear sus propias historias. Esta misma pasión la ha llevado a escribir relatos y a publicar su primer libro, Cianuro y Chocolate (libro que veréis reseñado también en el blog), además de participar con otros de sus cuentos en varias antologías junto a otros autores.
Actualmente vive en Barcelona, alejada de los focos de la televisión y muy ilusionada con la escritura.
Sin más preámbulos, os dejo ya con las palabras de Fayna:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Tendría unos siete años cuando descubrí que además de disfrutar leyendo historias, también podía escribir las mías.

¿Qué autores crees que han influido en ti como escritora?
Como lectora, tengo especial debilidad por Graham Masterton y Anne Rice, pero a la hora de escribir, no me siento influenciada por nadie. Tan sólo cuento las historias a mi manera.

¿En qué momento te diste cuenta de que querías que la escritura fuera más que una afición?
Escribir es un placer más en mi vida y lo cierto es que nunca me planteé publicar hasta que me llegó la oportunidad.

¿Lo has tenido fácil a la hora de publicar?
Nadie que haya pasado por algunos de los programas televisivos por los que he pasado lo tiene demasiado fácil a la hora de que lo tomen en serio en el mundo editorial. Lo único que puedes hacer, es escribir, hacerlo bien y que quien te lea se dé cuenta de que lo único que importa es que está disfrutando con las historias que tiene delante.

¿Por qué le pusiste a tu libro de título Cianuro y  Chocolate?
Los relatos que aparecen el libro son un compendio de diferentes dulces envenenados. A veces el mal viene de las personas que más creen querernos o de la gente de la que menos esperamos recibir un golpe fatal. Me pareció que esa mezcla de dulce y de veneno era perfecta para reflejar lo que quería  contar.


¿Cuánto has tardado en escribir este libro?
No podría decirte un periodo de tiempo exacto, ya que un par de relatos fueron escritos en unos días y algunos con unos meses de intervalo entre ellos. Nunca tuve prisa ya que estas historias no fueron escritas con el fin de ser publicadas.

Cianuro y Chocolate es un libro de relatos que lleva al lector a conocer los límites más horribles del ser humano. ¿Cuál de los relatos de este libro  te costó más escribir?
Los relatos en los que los protagonistas son niños, me resultaron especialmente duros a la hora de escribir. Te podría poner Cascabeles o Pena y olor a fresa como ejemplos.

¿Te has basado en algún hecho real a la hora de escribir alguno de los relatos que componen el libro?
En Cianuro y Chocolate aparecen monstruos muy reales, como los que por desgracia suelen salir en los telediarios. Pese a que la mayoría de historias salen de mi imaginación, una de ellas está basada en la historia criminalística española. 

En tu libro encontramos varias madres protectoras que acaban haciendo casi de todo por sus hijos. ¿Es algo que has hecho de forma consciente o te salió sin pensarlo?
A veces los monstruos te hacen daño, sin querer porque no se dan cuenta de que lo son. ¿Qué pasa si la persona que te arruina la vida, lo hace con su mejor intención? ¿Y quién mejor que una madre para lograr algo así?

En algunos de tus relatos aparecen elementos mágicos y fantasmagóricos.¿Crees en los fantasmas? ¿Y en la brujería?
Creo que en las supersticiones y en los miedos que han movido al ser humano desde siempre y esos dan más miedo que cualquier fantasma o bruja que puedan existir.




¿Crees que la locura puede justificar las terribles acciones de algunos de los relatos de Cianuro y Chocolate?
El mal no es justificable, pero la locura puede ser una causa más a la hora de ejercerlo.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Cianuro y Chocolate?
Encontrarán algunos monstruos del día a día, que es probable que les resulten familiares.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?
Recientemente he participado en una antología de micro cuentos eróticos llamada Deseo eres tú y he tenido la suerte de formar parte de otra antología benéfica llamada La cosecha del arcoíris. Además, si todo va bien, en breve saldrá otra antología en la que participo junto a un maravilloso elenco de ilustradores y autores, que me hace especial ilusión.

¿Te gustaría añadir algo más antes de acabar la entrevista?
Tan sólo darte las gracias por contar conmigo para esta entrevista en tu blog.

Muchas gracias, Fayna, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero que Cianuro y chocolate tenga muchos lectores y pronto te veamos presentando un nuevo libro en solitario, además de verte en las antologías de las que nos has hablado.
Y a vosotros, los que habéis leído esta entrevista, como siempre, muchas gracias por estar una vez más al otro lado.
Cristina Monteoliva


Reseña: CIANURO Y CHOCOLATE, de Fayna Bethencourt

Título: Cianuro y chocolate
Autora: Fayna Bethencourt
Publica: Domen Editorial
Páginas: 200
Precio: 16,95 €

De pequeños nos dicen que los monstruos tienen cuernos retorcidos, grandes patas y cuerpos peludos. Que viven en cuevas apestosas o en el armario de las escobas. Que salen cuando hay luna llena o justo cuando te has dormido. Que se comen a los niños y aterrorizan a los mayores. Pero, ¿qué pasa cuando crecemos? Pues que nos damos cuenta de que los monstruos de los cuentos son seres entrañables comparados con los de verdad, con todos esos seres humanos que deciden hacer realidad nuestras peores pesadillas. Si quieres conocerlos mejor, te recomiendo que leas Cianuro y chocolate, el libro de relatos de Fayna Bethencourt del que hoy os vengo a hablar.
Cianuro y chocolate es un volumen compuesto por once relatos de terror tanto de extensión como de temática variadas, aunque podemos encontrar algunos puntos en común entre ellos.
El libro comienza con un plato fuerte de título Caos. Caos es la macabra historia de un psicópata y su cómplice. El tipo, antes de ser capturado, era tenido por todos sus vecinos por un buen empresario y ciudadano ejemplar. Su sangre fría y sus más oscuros deseos le llevan a cometer crímenes atroces.
El asesino de Caos no es el único personaje con doble cara en este libro. En Cascabeles, por ejemplo, nos encontraremos a un ser despreciable que engaña a los niños y del que los adultos no sospechan, y en Mala racha, a una mujer que hace que aprecia a otra mientras conspira vilmente a sus espaldas. Finalmente, en Bienvenidos a casa Mirtha, un estremecedor relato, toda una familia guarda las apariencias cuando una pareja de jóvenes inocentes aparece por el lugar.
El amor nos puede llevar a hacer cosas impensables por el otro, pienso tras la lectura de Volar en pedazos. Este relato nos habla de un amor llevado al extremo, una relación en la que uno de los dos intenta complacer los deseos del otro hasta límites insospechados. Otro relato que nos habla de un amor de pareja intenso es Toda una vida y un poco más. En este caso, nos encontramos con otro tipo de locura amorosa: una con el que probablemente los lectores seamos más capaces de empatizar que con otros casos de este libro.
A veces los que más nos quieren, nuestros padres, madres y hermanos, son los seres que más daño nos pueden hacer, tal y como nos vienen a demostrar historias como Pena y olor a fresa, Querido papá, Se admiten devoluciones y Desde los huesos.
Ninguno de estos relatos te deja indiferente. Muchos te producen horror mientras te hacen preguntarte si algunos tipos de locura podrían ser identificados a tiempo para frenar los impensables actos que los personajes pueden llegar a cometer. Algunos te harán sentir una profunda pena. Otros te harán experimentar sentimientos opuestos. Pero aquellos en los que hay niños de por medio, como Cascabeles, Se admiten devoluciones y Querido papá te harán acostarte por la noche temiendo tener pesadillas. En estos casos he de decir que considero muy acertado por parte de Bethencourt haber situado al narrador siempre muy cercano al personaje infantil, de manera que la empatía y el miedo sean mayores en el lector.
Aunque todos los relatos me han sorprendido, yo de este libro destacaría por su originalidad y su desarrollo dos de ellas: El orden de las cosas y Desde los huesos.
El orden de las cosas es un relato desconcertante que tiene lugar en un mundo muy peculiar. La trama se desarrolla de forma angustiante tanto para el protagonista como para los lectores. Llegar al final supone todo un alivio, sobre todo porque en él por fin entiendes la forma de funcionar este mundo creado por Bethencourt.
Desde los huesos, por su parte, es un relato que gira en torno al mundo de la taxidermia. Dos hermanas de carácter totalmente opuesto luchan por imponerse. Al final, una lleva a su terreno a la otra, pero no de la forma esperada. Me ha parecido un relato totalmente inolvidable. Muy acertado lo de ponerlo al final del libro: así lo cerraréis con más desazón, con más horror, ¡y con más ganas de que Fayna Bethencourt publique pronto un segundo volumen de relatos terroríficos!
Cianuro y chocolate, en definitiva, es un libro de relatos de terror sorprendentes, originales, fantasmagóricos, horripilantes y estupendos los seguidores del género no deberíais dejar escapar. Así que, ¿a qué estáis esperando para haceros con vuestro ejemplar?
Cristina Monteoliva



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domingo, 26 de junio de 2016

Entrevista: JAVIER CASTAÑEDA DE LA TORRE

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

como sé que os encanta conocer a los escritores, aquí os traigo una nueva entrevista a un autor español. En esta ocasión se trata de Javier Castañeda de la Torre, autor de Ciencia Ficción ganador, entre otros premios, del XXVI Certamen Literario Alberto Magno con la novela Horror Vacui (libro que encontraréis reseñado también en blog), recientemente publicada por la editorial Apache Libros.
Javier, que tiene dos licenciaturas, la de Economía por la Universidad de Alcalá de Henares y la de Filosofía por la Universidad de Valladolid, además de haber obtenido la Suficiencia Investigadora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, trabaja actualmente como profesor de Filosofía en un instituto de secundaria.
Como decía antes, Javier es autor de Ciencia Ficción, un género no muy visible en nuestro país. Si bien su nombre no ha sido muy conocido hasta ahora, estoy segura que tras la publicación de Horror Vacui se convertirá en un imprescindible de la literatura nacional.
Sin más preámbulos, os dejo ya con la entrevista que nos ha concedido:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Hace ya mucho. Como quince años. Pero escribía guiones cinematográficos. Me sentía más cómodo con ellos. De hecho mi formación como escritor es de cursos de guion de cine. Creo que se nota en mis relatos y especialmente en Horror Vacui, puntos de giro pensados milimétricamente, acción constante... Y comencé a escribir narrativa cuando acepté que vender un guion en España era imposible. Lo que no sabía es que vender ciencia ficción es casi igual de difícil.

¿Por qué ciencia ficción?
Pues te va a sorprender lo que te voy a decir, pero no soy un gran lector de ciencia ficción. En realidad no soy un gran lector de nada, salvo comics y moderadamente de filosofía. En ciencia ficción no tengo lagunas sino océanos. Pero creo que este género es perfecto para contar todos los problemas filosóficos que me acucian. Además dentro de mi disciplina me gusta mucho la parte de filosofía de la ciencia, por lo que miel sobre hojuelas.

¿Qué autores crees que han influenciado en ti como escritor?
Es difícil decir. Tengo claro los que me gustan, pero no son necesariamente a los que soy capaz de imitar. Me pasa con Ballard. Nunca seré capaz de acercarme a escribir como él. Pero temáticamente sí noto influencias. Borges sin duda. Incluso en Horror Vacui que puede parecer que no tiene nada de él, se encuentra una reflexión del hombre como intérprete del mundo que nos rodea, que deja a Pierre Mernard como un principiante (risas). La influencia de Borges es mucho más marcada en El Traductor de Dios.
Alan Moore es otro de mis escritores fetiche, sobre todo a nivel estructural. Me encuentro a menudo utilizando los casi infinitos recursos que él usó. ¿Acaso en Horror Vacui no se puede encontrar la estructura a base de anexos que complementan la historia principal como en Wachtmen?



Javier y Batman steampunk en el Festival de Fantasía de Fuenlabrada 2016

¿Relato breve o novela?
Cuando empiezo un relato siempre tengo miedo de que me quede muy corto y sin chicha. Pero según escribo va creciendo y creciendo. Al final menos de 5000 palabras me es muy difícil escribir. Siempre me pide más el relato. Por eso me gusta el Alberto Magno. Pero a veces me digo que debo aprender a ser más escueto, insinuar más y exponer menos, trasmitir lo mismo con menos palabras; es decir, aprender la técnica del relato corto. Debo proponérmelo como ejercicio. 

Has obtenido varios premios literarios con tus obras. Sin ir más lejos, Horror Vacui fue ganadora del XXVI Certamen Literario Alberto Magno de Ciencia Ficción en 2014. Sin embargo, no ha sido publicada hasta este año, 2016. ¿Por qué este hecho? ¿Has tenido problemas a la hora de publicar esta novela?
Es un poco engañosa la fecha. El Alberto Magno se da en diciembre del 2014, casi 2015, por lo que ha trascurrido poco más de un año. Pero sí, es difícil publicar. En eso debo dar las gracias a mi editor José Luis del Río Fortich y su apuesta por la ciencia ficción española con su editorial Apache. Sin él estoy convencido de que solo me quedaba la autopublicación. No se apuesta mucho por autores españoles de ciencia ficción y menos en novela corta.

Por cierto, hablando de ciencia ficción en España, ¿no crees que es un tanto complicado publicar libros que toquen estos temas en nuestro país? ¿Faltan lectores, acaso?
Sí que es complejo. Y las razones creo que son varias. Una diría sin duda que son pocos lectores. Creo recordar haber leído que en EEUU la ciencia ficción es el segundo género más vendido después del romántico. Aquí es casi residual. El número de editoriales de ciencia ficción que han desaparecido durante la crisis dejó el tejido muy dañado. Gracias a las microeditoriales volvemos a ver algo de luz, pero sigue siendo deficiente. La CiFi continúa teniendo mala fama, se considera un género de escasa calidad y si encima son autores españoles... No soy muy optimista con respecto al futuro. 


En clase con Javier

Volviendo a Horror Vacui: ¿cómo se te ocurrió escribir esta novela?
En 2013 había quedado finalista del Alberto Magno con La paradoja de Teseo. Me pregunté entonces por qué no había ganado. Me di cuenta de que muchos de los ganadores eran relatos ciberpunk, por lo que me propuse escribir uno. Ya tenía la idea de utilizar en algún relato el mecanismo y manipulación de las emociones y como el cerebro reinterpreta la realidad . Es un tema que he trabajado mucho estos últimos años para mis clases de filosofía.
Añádele que leí algunos libros sobre los datos masivos o Big Data y tenemos el trasfondo.
Una vez decidido este, me quedaba el desarrollo de la acción y en eso me inspiré en Minority report, sería estúpido negarlo. Así salió este thriller tecno noir,  Horror Vacui, que tuvo la suerte de ganar el Alberto Magno. Y no es falsa modestia. Para ganar un concurso es necesario contar con algo de suerte.

La novela parte de la base de que el libre albedrío y la moral no existen, que todo lo que decide hacer el ser humano puede ser controlado por un ordenador central. ¿Crees que algo así podría ser posible en el futuro?
El polvo inteligente (smartdust) también existe. No introducido en el cuerpo, pero es un paso obvio.
También ya es una realidad el control de las emociones. Si tienes una depresión, te doy un prozac que va a impedir que tu cuerpo absorba la serotonina y eso hará que estés más estimulado. O si tienes hiperactividad te doy otra pastilla y consigo que controles mejor ese trastorno. Como profesor que ve alumnos con esos problemas te aseguro que la eficacia de estos fármacos que regulan los neurotrasmisores del cerebro es asombrosa.
Respecto a la moral ocurre lo mismo, todas nuestras decisiones son emocionales. Está el famoso dilema ético del tren, en el que apretando un botón debes decidir si salvar a una o a cinco personas (a costa de esa una) de la muerte. Inmediatamente sabemos cuál es la decisión correcta. Pero si en vez de apretar un botón tenemos que empujar a esa una para que frene el tren, la decisión cambia inmediatamente, aunque desde el punto de vista racional siga siendo el mismo resultado. ¿Por qué ocurre? Porque no decidimos racionalmente, somos esclavos de las emociones.
Lo que planteo en Horror Vacui es qué ocurriría si en vez de dejar esas emociones al azar, fuesemos capaces de manipularlas a través del polvo inteligente para optimizar sus cantidades. No necesariamente tiene que ser algo malo, no olvides que sientes lo que sientes sin elegirlo, por lo que regulándolos podría hacer una sociedad mucho más empática y cooperativa. En el relato he tenido mucho cuidado de no caer en una visión distópica sesgada. Es el lector el que debe decidir su bondad.
Por lo que sí que creo que será posible en un futuro. Pero la cuestión es si nos atreveremos a permitirlo y en eso tengo serias dudas. Hay mucha tecnofobia en nuestra sociedad. Y fobia en sentido de miedo, no de asco. Si hasta no hace muy poco en España no estaba permitido la selección de embriones para salvar a un hermano con beta-talasemia.  O mira el miedo a los transgénicos que algún partido político recogió en su programa, ignorando toda evidencia científica.

Otro punto interesante en el planteamiento inicial de la trama es la utilización que se hacen de los datos en este hipotético futuro, de todos esos rastros que vamos dejando por redes sociales, búsquedas de internet, etc; aunque, ¿no son utilizados ya para, en cierta medida, controlarnos?
Sin duda. ¿Por qué crees que cientos de aplicaciones son gratuitas o que ahora todos los aparatos se van a conectar a internet? Los datos masivos es algo muy real y de importancia creciente. Google fue capaz de predecir la expansión de la gripe por EEUU por las búsquedas que realizaban los afectados. Mucho mejor que la agencia de salud americana. ¿Qué quiere decir esto? Que los datos son poder y por tanto capacidad de manipulación. Pero si nos manipulan es porque queremos. Estamos dando esa información de manera gratuita e indiscriminada. ¿Quien se lee el mensaje de "esta aplicación recoge datos de su GPS, actividad de Facebook..."? Damos el consentimiento y punto. Yo estuve hasta hace un año sin wassap porque quería acceder a mi agenda de contactos y la verdad no me sentía cómodo. O, ¿a quién no le ha llegado un mensaje en Facebook de alguien que ha conseguido pasarse no se qué nivel del Candy Crash? Eso es porque han permitido que la aplicación pueda escribir en tu biografía.
Pero como he dicho antes esos datos no son malos en sí. El peligro está si solo unos pocos tienen accesos a ellos. Por eso en Horror Vacui hay una ley que obliga a hacerlos públicos. Siempre he creído que la culpa de una mala sociedad no es ni de un sistema intrínsecamente malvado (como algunos opinan del capitalismo) ni de una tecnología concreta, sino de los individuos que componen esa sociedad. Por eso he intentado evitar el "esta tecnología tiene mucho peligro". El peligro lo tienen los individuos que las usamos y nos dejamos usar.

Jack Miller, el protagonista de esta novela, es un personaje muy complejo, marcado por su pasado. ¿Se parece en algo a ti?
Creo que cuando uno piensa en cómo se comporta un personaje, de alguna forma es él. Pero no, yo no soy como Jack Miller, más bien soy su antítesis en la forma de ser. Más bien está inspirado en esos héroes de acción como John McClane, el Batman de Frank Miller o el propio John Anderton de Minority Report. En eso reconozco que me quedó algo estereotipado. Pero creo que se salva precisamente en esa complejidad. Hay muchas interpretaciones posibles sobre por qué Jack Miller hace lo que hace. La estructura elíptica hace que varias hipótesis incompatibles entre sí sean compatibles con lo que se narra en la novela, lo que le da al personaje y al libro varias capas de lectura. Esa es a mi modo de ver una de sus principales virtudes. Si al final llegas a la conclusión de si está loco o no lo está, deberías volverlo a leerlo suponiendo la hipótesis contraria y te sorprenderá que también cuadra.



De izquierda a derecha: David Luna y Javier Castañeda de la Torre

Una pista para los lectores que no lo sepan aún: Horror vacui significa miedo al vacío. ¿A qué le tiene miedo Javier Castañeda de la Torre?
A muchas cosas, como todos, pero fundamentalmete a la muerte. De ahí que creo que la escritura me sirve para rellenar ese vacío, esa incomprensión: intentando buscar una respuesta en las palabras, intentando inmortalizando mi nombre (un tema que trato en el Abismo Mecánico), o simplemente divirtiéndome para olvidar que en cualquier momento podemos morir. La muerte es un tema recurrente en mis escritos y estoy seguro de que lo seguirá siendo.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Horror Vacui?
Fundamentalmente entretenimiento. Yo creo que una novela o película debe entretener. Me he tragado demasiadas obras pseudointelectuales y mortalmente aburridas para saber de la importancia del entretenimiento. Que además no está reñido con las capas de lectura y las tramas secundarias en las que se expongan ideas profundas. No hace falta jugar al ajedrez con la muerte para hablar de la muerte.
Pero además de que pasen un rato ameno, busco que reflexionen, que quieran volverlo a leer para encontrar lo que se les ha escapado en una primera lectura. Si consiguiese  que tan solo se planteasen hacerlo, me daría por satisfecho.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en mente?
Hace poco terminé una novela corta de ciencia ficción lingüística. Es un subgénero poco prolífico y la mayoría basada en la hipótesis Sapir-Whorf. Intento hablar de los problemas de traducción de una niña con un extraterrestre y... bueno, espero poder pronto decir algo más de ella.
Y ahora mismo estoy escribiendo una novela de fantasía urbana. Un juego de engaños entre un mortal y el diablo, una lucha de inteligencias y egos con Barcelona como testigo. Tengo muchas ganas de terminarla.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar con esta entrevista?
Que estoy encantado de que me hayas entrevistado y que espero que haya picado la curiosidad a tus lectores para que me lean. Muchas gracias.

Muchas gracias a ti, Javier, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero que Horror Vacui te abra muchas puertas y que pronto todos los lectores de ciencia ficción conozcan tu obra.
Y a vosotros, amigos lectores, muchas gracias por estar al otro lado una vez más. Feliz día y felices lecturas.

Cristina Monteoliva

Reseña: HORROR VACUI, de Javier Castañeda de la Torre

Título: Horror Vacui
Autor: Javier Castañeda de la Torre
Publica: Apache Libros
Páginas: 144
Precio: 14 €

El futuro es una incógnita, un papel en blanco sobre el que podemos dibujar montones de escenarios posibles. Estos escenarios variarán en función de las variables que elijamos como determinantes. Imaginemos, por ejemplo, que en el futuro más próximo los datos que las aplicaciones, redes sociales, etc, recogen de nosotros, puedan ser utilizados para controlar nuestro comportamiento. Pensemos también que a alguien se le ocurre que muchos de nuestros problemas se pueden solucionar controlando nuestras emociones de forma inteligente. Pues bien, estos son los puntos de partida de Horror Vacui, la novela de Javier Castañeda de la Torre ganadora del XXVI Certamen Literario Alberto Magno de Ciencia ficción que acaba de publicar Apache Libros.
Año 2053. Jack Miller es un agente de predicción y prevención de crímenes en Precrimen que acaba recluido en un psiquiátrico. Su versión de los que pasó durante su último caso dista mucho de la que tienen los médicos que le tratan. Intentando que sus captores comprendan lo que verdaderamente pasó y de la importancia de su intervención en el caso, Miller comienza a escribirlo todo a manera de novela. ¿Conseguirá convencer a su psiquiatra de que las cosas ocurrieron tal y como él las cuentas? ¿Y a ti como lector de este libro?
Como decía antes, la acción de Horror Vacui se centra en su mayor parte (aunque de vez en cuando viajemos a un pasado cercano en la vida de Jack Miller para comprender hasta qué punto pudo marcarle el hecho traumático que le llevara por primera vez a ser ingresado en un psiquiátrico) en el año 2053, un tiempo en el que el manejo de los datos que las personas van dejando en sus compras online, interacción con otras personas en redes sociales, etc, permite predecir, en cierta medida, las posibles acciones delictivas de un buen número de ciudadanos. No es la única forma de control que existe: en este hipotético futuro todas las personas llevan un biochip en la nuca que envía nanobots por el torrente sanguíneo con el fin de controlar todas las emociones del ser humano. La gente renuncia, por tanto, a parte de su libertad con tal de obtener garantías de seguridad a cambio.
Jack Miller forma parte del aparato de control. Como agente en Precrimen, se ocupa de intentar que los posibles delincuentes no cometan delito alguno. Todo se tuerce en su último caso. Una muerte del todo inesperada hará que Miller sospeche del sistema y de los poderosos. Sus investigaciones, como es de esperar, le pondrán en peligro. Sabemos desde el principio que por ello va al psiquiátrico: nos lo comienza diciendo el propio psiquiatra en uno de sus informes. Los siguientes informes que encontraremos, sin embargo, nos darán la versión de Miller, quien escribe para el psiquiatra (al que llama “comecocos”) todo lo que recuerda. La cuestión es: ¿podemos fiarnos de él?
Horror vacui es una novela corta que, sin embargo, concentra una buena cantidad de información e invita al lector a cuestionarse continuamente lo que está bien y lo que está mal, lo que este futuro nos ofrece como válido o como todo lo contrario. Partimos de la base de un futuro en el que se cree que la moral no existe, tampoco el libre albedrío. Todo lo que hacemos y sentimos depende de las enzimas, hormonas y otros elementos que navegan por nuestro torrente sanguíneo y acaban con el cerebro para hacernos creer cosas que a veces no son. Sin embargo, Jack Miller nos demuestra (o eso intenta) que las cosas pueden fallar en el sistema tan perfecto controlado por máquinas, que la gente puede seguir siendo buena o mala con o sin la tutela del poderoso ordenador central. Por último, nos encontramos con el dilema de la percepción humana, lo que, tras leer esta novela, me lleva a plantearme la siguiente pregunta: ¿existe una realidad objetiva cuando el ser humano solo es capaz de captar la realidad que sus sentidos, subjetivos le permiten?
Horror vacui, en definitiva, es una excelente novela negra de ciencia ficción ciberpunk muy filosófica no carente de una buena dosis de acción, lo que hará que todos los que amamos el género lo pasemos realmente bien. Esta obra, además, nos permite varias lecturas, lo que la convierte en una pieza mucho más interesante: la prueba de que en este país se pueden hacer novelas de ciencia ficción de calidad. ¿De verdad te vas a perder esta lectura?
Cristina Monteoliva



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jueves, 23 de junio de 2016

Reseña: LOS QUEBRANTASUEÑOS, de Susanna Isern (llustraciones de Zuzanna Celej)

Título: Los quebrantasueños
Autora: Susanna Isern
Ilustraciones: Zuzanna Celej
Publica: Libros del Imaginaria
Páginas: 264
Precio: 10,50 €

¿Por qué la gente pierde la esperanza en los sueños? ¿En qué momento se truncan nuestros deseos? ¿Será que hay fuerzas que no conocemos que, de pronto, hacen que nos sintamos tristes y desanimados, que dejemos de luchar por las cosas que nos interesan? Para contestar a estas preguntas y muchas otras nada mejor que leer Los quebrantasueños, la novela escrita por Susanna Isern  e ilustrada por Zuzanna Celej: el libro que os comentaré continuación.
Sofi es una niña de once años que vive en un pequeño pueblo cerca de un bosque con sus padres y su querido abuelo Albert. A Sofi le encanta estar con su abuelo. Es un hombre muy simpático y amante de los animales del que aprende muchas cosas, aunque a veces también es muy misterioso. Nadie sabe lo que hace cuando se va a dar largos paseos, ni para qué sirven sus extrañas gafas cuadradas. Pronto Sofi averiguará su secreto y todo cambiará para ella.
No me gusta mucho destripar la trama de los libros que recomiendo, pero creo que, ya que el libro se titula Los quebrantasueños, no desvelo tanto si os digo que esta historia va de personas que ayudan a otras personas a conseguir sus sueños, a hacer que estos se hagan realidad o que al menos mantengan la esperanza de conseguir realizarlos algún día. Como de esperar también, en este libro encontraréis seres malvados que con sus malas artes intentan hacer todo lo contrario: los quebrantasueños.
Sofi, la narradora y protagonista de esta novela, es una niña de once años inteligente, curiosa y cariñosa. Vive en un pueblo tranquilo junto a sus padres y su abuelo, con el que comparte muchos momentos mágicos. El abuelo es un hombre extraordinario, mucho más de lo que Sofi piensa al principio de esta historia. Pronto descubre que los paseos de su abuelo, todas esas cosas raras que hace, tienen un sentido, y que pronto a ella le tocará hacer lo mismo. ¿Estará preparada para ello?
Sofi tiene una importante misión, pero no va a estar sola a la hora de llevarla a cabo. La van a acompañar un montón de animales mágicos, entre ellos, el gorrión Trino; el joven flautista Tin o el señor Drims, un alocado escritor que vive alejado del mundo en medio del bosque.
Entre el grupo de los malvados quebrantasueños destaca el Profesor Oscuro, un tipo amargado que quiere hacer que todo el mundo se amargue tanto y más que él. Pero, ¿por qué lo hace en realidad? ¿Qué tiene él en contra de todo el mundo para portarse así? ¿Será, por casualidad, algo que le pasó cuando era un niño?
El texto de Susanna Isern, ideal para lectores a partir de diez años, se presenta acompañado por las ilustraciones de Zuzanna Celej en blanco y negro y a página completa. No son abundantes en el libro, pero cuando aparecen, encajan a la perfección con la historia. Si las aventuras de Sofi y sus amigos tuvieran continuidad en un segundo volumen, me encantaría que esa nueva historia tuviera más ilustraciones, pues estas de Celej me han parecido estupendas.
Los quebrantasueños, en definitiva, es una estupenda novela fantástica de aventuras con la que aprender la importancia de rodearte de personas positivas en la vida y de huir de las malhumoradas que quieren que todo el mundo lo vea todo negro. Una historia que nos habla de la importancia de los abuelos, los amigos y las personas que te apoyan siempre. Y de los sueños, por supuesto. ¿Qué sería de nosotros si no tuviéramos esperanza en el futuro, en todo lo maravilloso que está por venir? ¿En qué nos convertiríamos si no esperáramos alcanzar al menos uno de nuestros maravillosos deseos? No esperes más: lee ahora Los quebrantasueños y descubre cómo hacer que todos se hagan realidad.
Cristina Monteoliva



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domingo, 19 de junio de 2016

Reseña: SUEÑOS DE ACERO Y NEÓN, de Jordi Wild (El rincón de Giorgio)

Título: Sueños de acero y neón
Autor: Jordi Wild (El rincón de Giorgio)
Publica: Editorial Martínez Roca
Páginas: 409
Precio: 14,90 € / 8,99 € (epub2)

¿Crees en un futuro tecnológico en el que los seres humanos lleven implantes robóticos? ¿Te gustan las historias futuristas de acción y aventura con héroes que salvan al mundo del mayor de los desastres? ¿Eres seguidor de Jordi Wild (El rincón de Giorgio) y quieres saber cómo sería verle convertido en el protagonista de una novela negra que tiene lugar en un futuro oscuro? Si has contestado sí a una, dos o a las tres preguntas que te acabo de plantear tal vez deberías echarle un vistazo a Sueños de acero y neón, la novela de Jordi Wild de la que voy a hablarte ahora mismo.
Nos situamos en el año 2484. Hace 334 años que se dio por finalizada la lucha mundial contra la rebelde inteligencia artificial de nombre SOMA. La encarnizada lucha dañó gravemente al planeta y obligó a los humanos supervivientes a reorganizarse en tres continentes. Jordi Thompson es un detective privado que vive en Tokyo. Junto con su amigo, el policía Dante Angelo, resuelve casos peliagudos. La última clienta en contratarle, una espectacular mujer de nombre Carine, le encarga buscar a su marido, Paolo do Santos, un empresario que ha desaparecido en extrañas circunstancias. Pronto Jordi descubre que nada es lo que parece en el caso que Carine le plantea y que lo que parecía un trabajo más o menos sencillo puede llegar a complicarse más de la cuenta. Hasta el punto de verse en la encrucijada de tener que salvar a la humanidad, ni más ni menos. ¿Conseguirá salir Thompson vivo de este último caso?
Creo poder afirmar sin temor a equivocarme, y sin que yo haya visto demasiadas veces a Jordi Wild en youtube, que el narrador y protagonista de su novela, Jordi Thompson, no solo comparte nombre con él, sino también otras características, como su peculiar sentido del humor o su pelo largo, además de otros aspectos físicos (mirad la portada del libro y la contraportada y lo comprobaréis por vosotros mismos). Creo también que los que sigáis su canal de youtube encontraréis muchas más semejanzas de las que yo solo tengo sospechas.
Dejando aparte los parecidos del protagonista con el autor del libro, os contaré que Sueños de acero y neón es una novela negra futurista ciberpunk postapocalíptica. En el mundo distópico que nos plantea el narrador, aunque han pasado siglos desde que el hombre ganara la guerra en contra de una poderosa inteligencia artificial, las regiones afectadas, siguen sin recuperarse (como África). La guerra no solo acabó con SOMA, la malvada inteligencia artificial, sino también con la posibilidad de ver en esta novela robots humanoides o de cualquier tipo. Lo que sí está permitido en este futuro lejano e hipotético es usar dispositivos informáticos de última generación, hackear ordenadores y llevar implantes robóticos y de todo tipo (lo que hace que sea complicado encontrar un humano completo en las páginas de este libro).
Jordi Wild es un detective privado de Tokio en el momento de la narración. En el pasado, sin embargo, fue policía junto a su mejor amigo, el aún policía Dante Angelo. Ambos se conocen desde sus tiempos en el orfanato y les une un fuerte lazo de confraternidad. Es por ello que en muchas páginas de esta historia les veamos juntos librando batalla contra diversos enemigos, gastándose bromas mutuamente como adolescentes y teniendo largas charlas.
A pesar de estar ambientada en un futuro lejano, como novela negra Sueños de acero y neón nos hace mirar muchas veces hacia el pasado, cuando los detectives eran hombres seductores e irresistibles para todas las mujeres, siempre guapas y deseosas de encontrar el amor en un tipo que rara vez se enamoraba. La cuestión es: ¿conseguirá alguna chica conquistar el corazón del detective esta vez?
Sueños de acero y neón, en resumen, es una novela de acción y aventuras futuristas que, sin embargo, bebe de las fuentes clásicas de la novela negra. Con un importante giro de guion, muchos diálogos entre sus personajes, viajes fantásticos y paisajes postapocalípticos, esta novela está especialmente dirigida al público más joven, y en especial a los seguidores del mundo Youtube. Y si eres seguidor de los vídeos de Jordi Wild, seguro que este libro también te gustará.
Cristina Monteoliva



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