martes, 29 de marzo de 2016

Reseña: LA INDIA EN OCCIDENTE. INFLUJO FILOSÓFICO Y LITERARIO, de Enrique Gallud Jardiel.

Título: La India en Occidente. Influjo Filosófico y Literario
Autor: Enrique Gallud Jardiel
Editorial: Miraguano Ediciones
Páginas: 352
Precio: 26 €

Hoy traemos a La Orilla de las Letras el libro La India en Occidente. Cuando pensamos en la India rápidamente nos vendrá a la mente un país extraño, exótico, de creencias peculiares y una religión con millones de dioses en su cosmogonía. La visión y relación que occidente ha tenido de la India ha cambiado según épocas, autores y avatares políticos: desde esa concepción lejana y exótica de la Edad Media hasta las difíciles relaciones entre Reino Unido y sus colonias.  Los pensadores y literatos occidentales pueden dividirse entre los que han considerado a la India cuna de la religión y filosofía, los que la consideran el paraíso de lo «exótico» y los que sencillamente piensan que es un país atrasado lleno de supersticiones.  
         Esa consideración tradicional de la cultura india como «exótica», «extraña» o «fascinante» hace que nos coloquemos en la distancia. Lo exótico es siempre «eso que no es como nosotros». El egocentrismo que nos caracteriza a los occidentales hace que siempre nos consideremos «descubridores» de territorios y civilizaciones, y que veces hayamos visto esas civilizaciones exóticas más como un parque de atracciones que como una cultura a la que tratar de igual a igual. 
         Justamente es lo que este libro trata de hacer, demostrar que la cultura india no es ni mucho menos distante ni extraña, sino que muchos conceptos filosóficos o literarios que se han tenido en occidente son netamente indios, si bien muchas veces no hemos sido conscientes.  Y Enrique Gallud lo hace haciendo un recorrido rigurosamente cronológico por los principales filósofos y literatos occidentales.
         El libro comienza con el mismísimo Pitágoras. Hay quien dice que Pitágoras estuvo en la India y obtuvo parte de sus conceptos matemáticos y filosóficos de los Brahmanes indios. En cualquier caso su filosofía tiene bastantes paralelismos con la filosofía hindú. La influencia que Pitágoras tuvo en filósofos posteriores como Platón nos hace ver cómo los conceptos e ideas filosóficas hindúes acabaron en las corrientes filosóficas occidentales olvidando, en gran medida, su origen hasta tiempos relativamente modernos. El monismo panteísta hindú puede verse en la obra de teólogos y filósofos como Ramon Llull, Hochcheim (lo que le valió una denuncia de la Inquisición por blasfemia librándose de la hoguera por muy poco), Miguel Servet (que fue conducido a la hoguera por Calvino) o Giordano Bruno (que corrió la misma suerte que Servet). Posteriormente pueden verse claros rasgos de estos pensamientos en Spinoza o Voltaire, que era muy consciente del papel de la India en la evolución religiosa, filosófica y espiritual de occidente, hasta llegar a Schopenhauer, que era un gran entusiasta del orientalismo.
         Paralela a esa influencia en la filosofía corre la influencia de los textos indios en la literatura.  La India tiene uno de las producciones literarias más antiguas y ricas del mundo.  Por una parte tenemos autores occidentales que han versionado relatos hindúes.  Sorprende por ejemplo el uso de historias de origen indio que hace Don Juan Manuel en su famoso Libro de los enxiemplos del conde Lucanor et de Patronio,  o el origen indio de uno de los relatos del Decamerón de Giovanni Boccaccio.    Posteriormente el interés de los autores románticos por todo lo oriental hizo que el contacto fuese aún más intensivo, que se tradujeran las antiguas obras indias, que influyeron a autores como Goethe, Wordsworth o Bécquer.  
         Y por supuesto no podemos olvidar las obras literarias escritas que transcurren en la India como las que escribieron Julio Verne, Walter Scott, Emilio Salgari o Rudyard Kipling. Pese al carácter aventurero de sus libros, éstos autores describían la cultura y las gentes del escenario que estaban utilizando y es inevitable observar el posicionamiento con respecto a ella y la forma con la que el autor se ha documentado.  
         La India en Occidente de Enrique Gallud Jardiel hace, por tanto, un recorrido amplísimo por toda la cultura occidental.  El autor hace gala de un gran conocimiento tanto de las obras y filosofías hindúes como de las occidentales. Pese al tema y al enorme recorrido que abarca podría pensarse lo contrario, es un libro relativamente corto y ligero.  El autor busca un análisis breve de cada personaje, deteniéndose ligeramente en aquellos de especial relevancia. Esto hace que, pese a estar dividida en los distintos personajes, el concepto que nos queda realmente es el nexo común que los une a todos ellos.
         Y, sobre todo, esta obra es un libro de libros. Esa rápida visión de 2500 años de historia nos deja claro esa influencia en occidente, pero además deja una multitud de hilos de los que tirar en posteriores lecturas: desde las obras hindúes que fascinaron a grandes personajes como las propias obras de éstos grandes personajes.  
Sergio M. Planas



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viernes, 18 de marzo de 2016

Reseña: LA HISTORIA DE LOS FANTASMAS. 500 AÑOS BUSCANDO PRUEBAS, de Roger Clarke

Título: La historia de los fantasmas. 500 años buscando pruebas
Autor: Roger Clarke
Traducción: Julio Hermoso
Publica: Ediciones Siruela
Páginas: 319
Precio: 22,95 € / 9,99 € (kindle y epub)

¿Existen los fantasmas? ¿Has tenido algún tipo de experiencia inexplicable a lo largo de la vida, algo que te haya hecho pensar que era obra de algún tipo de ente espectral? A pesar de los avances científicos, de todo lo que sabemos hoy en día, ¿por qué sigue el hombre atribuyéndole ciertos actos a estos seres? Si quieres responder a estas preguntas y muchas más, no dejes de leer La historia de los fantasmas. 500 años buscando pruebas, el libro de Roger Clarke publicado por Siruela del que a continuación paso a comentaros.
         La historia de los fantasmas. 500 años buscando pruebas es un meticuloso ensayo que ahonda en el tema de los fantasmas desde los últimos 500 años fundamentalmente en Inglaterra, país de origen del autor.
         Cuanta Roger Clarke en Mis casa encantadas, el primer capítulo de este ensayo sobre fantasmas, cómo llegó de niño a obsesionarse por todo lo que tenía relación con el tema. La verdad es que no es de extrañar: Clarke vivía en una región donde abundaban las casas supuestamente encantadas y las historias de fantasmas llegaban con facilidad a una mente joven ávida de emoción. Tras un breve periodo en el que el autor dejó de interesarse con el tema, volvió a este con fuerzas renovadas y con medios para investigar en profundidad sobre el asunto. El resultado de tantos años de estudio es este interesante libro.
         Como dice el autor en la página treinta de este volumen: “Esta obra versa sobre lo que vemos cuando vemos un fantasma, y sobre las historias al respecto que nos contamos los unos a los otros”. Tras leer esta afirmación, cabe preguntarse qué quiere decir exactamente el autor. ¿Acaso no cree él ya en los fantasmas? ¿Por qué nos hace dudar entonces sobre su existencia? Hay que leer el ensayo completo para entender hasta dónde quiere llegar Clarke.
         El capítulo dos está dedicado a la taxonomía de los fantasmas. Y es que no todos los fantasmas son iguales: los tenemos elementales, los poltergeist, los históricos, los fantasmas de los vivos… Tantos y tantos tipos en los que yo personalmente me había parado a pensar.
         Tampoco la idea de los fantasmas, como afirma el autor, no es la misma ahora que hace un tiempo. Clarke cree que en nuestros días los fantasmas son ya un terreno emocional. Me pregunto qué serán dentro de un siglo, o dentro de dos. Si es que acaso entonces se sigue creyendo en ellos, claro.
         De igual forma, tampoco todos los cazafantasmas son iguales, tal y como nos viene a demostrar en el siguiente capítulo. Centrándose siempre en Inglaterra, Clarke nos presenta a los más famosos del siglo XX. Mi favorito de ellos es Harry Price, por su impostura y su desparpajo ante los medios.
         A lo largo de los siguientes capítulos, Clarke se dedica a desgranar al detalle las historias de varias casas encantadas, como la de Hinton Ampner (puede que esta historia sea la base real de “Otra vuelta de tuerca”, la novela de Henry James) y la de Tedworth House, además de otras. Estas historias nos hablan, fundamentalmente, de casas solariegas habitadas por gente más o menos pudiente en las que los fantasmas empezaron a hacer de las suyas, fundamentalmente moviendo objetos y haciendo mucho ruido. ¿Cómo se lo tomaron los habitantes de estas casas? Tendréis que leer este libro para averiguarlo.
         Especialmente curiosos me han parecido los capítulos que hablan de los fantasmas que aparecen justo antes de morir o en el mismo momento de la muerte, siempre de forma amistosa, y de aquellas apariciones milagrosas en medio de las batallas. Tampoco me ha pasado desapercibido este curioso dato: los fantasmas eran antes cosa de la alta sociedad o de los pobres, mientras que las clases medias permanecían escépticas.
         El autor no se olvida tampoco de hablar de cómo nacen los relatos modernos de fantasmas, de los documentados fraudes relacionados con fantasmas y cómo no, del espiritismo. Estos asuntos dan para numerosas páginas en esta obra.
         Este libro está escrito para los que creen en los fantasmas como seres incorpóreos ya fallecidos o seres de otras dimensiones, pero también para los escépticos. La historia nos habla de las distintas explicaciones para los fantasmas que han dado los científicos. ¿Son un error en la percepción? ¿Acaso proyecciones de la mente de algunos individuos? La verdad, no lo sé. Pero si no solo a lo largo de los últimos quinientos años, sino ya a lo largo de toda la historia (uno de los últimos apartados de este libro nos detalla la cronología de la creencia en los fantasmas desde que se tienen datos de ellos) los seres humanos han tenido experiencias extrañas que no han sabido explicar, ¿por qué no creer que existe algo, aunque no le encontremos explicación?
         La historia de los fantasmas. 500 años buscando pruebas, en definitiva, es un libro muy bien documentado, tremendamente descriptivo y analítico, y con unas magníficas ilustraciones en blanco y negro, que aborda el tema de los seres espectrales desde todos los puntos de vista imaginables. Como decía antes, este libro resultará interesante tanto a creyentes como a escépticos, también a los amantes de historias curiosas relacionadas con Inglaterra. Ahora solo queda que te animes a hacerte con un ejemplar y comprobarlo por ti mismo. Si no te dan miedo los fantasmas, claro.
Cristina Monteoliva



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jueves, 17 de marzo de 2016

Reseña: LA BRUJA MARUJA, de Enrick Lluch y Óscar T. Pérez

Título: La bruja Maruja
Texto: Enric Lluch
Ilustraciones: Óscar T. Pérez
Publica: Algar Editorial
Páginas: 32
Precio: 16,95 €

¿No crees que los personajes de los cuentos se aburren haciendo siempre lo mismo cada vez que alguien lee de nuevo su historia? Si tú fueras, por ejemplo, una bruja, ¿no te gustaría cambiar de cuento de vez en cuando para hacer nuevas maldades? Eso precisamente es lo que le pasa a La bruja Maruja, la protagonista del libro de Enric Llunch y Óscar T. Pérez que enseguida paso a comentaros.
         La bruja Maruja está harta de hacer siempre lo mismo en el cuento que le han asignado. Un buen día, se planta en la ciudad dispuesta a hablar con la bruja Mandona para que la cambie de cuento. Tras un buen rato asustando a todo el que se pone ante ella, la bruja Maruja consigue por fin un nuevo puesto en el cuento de Hänsel y Gretel. Lo que pasará después no solo sorprenderá a los pobres niños del cuento, sino a todos los lectores de este divertido libro ilustrado.
         La bruja Maruja es una bruja clásica, con su vestido negro, su sombrero picudo, sus verrugas y su aspecto anciano. Lo que no es normal en ella es que se aburra de estar siempre envenenando manzanas en el cuento que le han asignado. Por suerte, hay un puesto libre en otro cuento. El problema es que la bruja Maruja es un poco despistada y el cuento no acaba como todos lo conocemos.
         No puedo adelantar más sobre esta aventura de la disparatada bruja. Lo que sí puedo deciros es que el texto viene acompañado (o viceversa) por unas ilustraciones de muy buena calidad, coloridas y divertidas. Un punto más a su favor.
         Me gustan los libros de cuentos donde los protagonistas son los malos. Los malos son divertidos, patosos, extravagantes… Y las cosas que le pasan a la bruja Maruja son verdaderamente tronchantes. Estoy segura de que este libro infantil no solo va a gustar a los más pequeños de la casa, sino que también los mayores, los padres, tíos o hermanos, se lo van a pasar pipa leyéndolo. Por eso, no lo dudéis: haceos con un ejemplar de La bruja Maruja y descubrid ya sus locas aventuras.
Cristina Monteoliva



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Reseña: EL CORAZÓN DE LA JUNGLA, de Ann Patchett

Título: El corazón de la jungla
Autora: Ann Patchett
Traducción: José Calderón y Joan Eloi Roca
Publica: Principal de los Libros
Páginas: 416
Precio: 22,50 €

Aunque muchos tengan la sensación de que el hombre ha llegado a explorar, a día de hoy, todos y cada uno de los lugares de nuestro planeta, lo cierto es que no es así. Cada año, los científicos se adentran en puntos recónditos para demostrarnos que aún nos quedan muchas especies animales y vegetales por conocer. Especies misteriosas, quizá muchas de ellas beneficiosas el hombre. ¿No sería emocionante toparse de pronto con una y descubrir en ella la cura para una enfermedad grave? Si quieres saber la respuesta a esta pregunta, o al menos una de ellas, no dejes de adentrarte en El corazón de la jungla, la novela de Ann Patchett de la que hoy os vengo a hablar.
         La doctora Marina Singh es una mujer de mediana edad que trabaja en una importante empresa farmacéutica americana. Su rutina diaria se ve del todo alterada el día que llega la terrible noticia: Anders Eckman, su amigo y compañero de trabajo, ha muerto en la selva amazónica en extrañas circunstancias. Anders había viajado meses atrás hasta Brasil en busca de la doctora Annick Swenson, la investigadora estrella de la compañía. La misma doctora Swenson escribió desde su escondite en la jungla anunciando su muerte, aunque sin dar demasiados detalles. Ante las dudas y la imposibilidad de contactar por teléfono con la doctora Swenson, el señor Fox, el directivo responsable del proyecto de investigación que la doctora Swenson lleva a cabo en Brasil, decide enviar a Marina a la selva. La aventura que allí vivirá cambiará sin duda a la tranquila mujer que un día fue.
         Marina, la indiscutible protagonista de esta historia, es una tranquila investigadora en una compañía farmacéutica. Enamorada de su jefe directo, el señor Fox, un hombre bastante mayor que ella, se pregunta continuamente si en algún momento la relación amorosa que ambos mantienen llegará a formalizarse de alguna manera. Sin embargo, en lugar del matrimonio, el señor Fox le pide que vaya a la selva a averiguar qué paso realmente con Anders, su amigo y compañero de trabajo, ante la imposibilidad de ponerse en contacto con Annick Swenson para recuperar el cadáver del científico.
         Marina se ve obligada a viajar a Brasil en busca de la doctora Annick Swenson, una anciana estricta y huraña de la que no guarda muy buen recuerdo. Y es que la doctora Swenson no solo es una compañera de trabajo de Marina, sino que en el pasado fue su mentora, la persona por la que dejó la medicina para pasarse al sector farmacéutico.
         Tras una temporada en una exótica ciudad brasileña, Marina por fin consigue viajar a la jungla y rencontrarse con su antigua maestra. Allí conocerá los detalles de la investigación que esta está llevando a cabo de forma prácticamente ininterrumpida desde hace décadas. Y no solo eso: en la jungla Marina descubrirá una forma diferente de vivir, la naturaleza más salvaje y la verdad de sus sentimientos.
         El corazón de la jungla es una novela de aventuras, pero a la vez una historia de ritmo tranquilo. A pesar de lo que podamos pensar en un principio, la verdadera hazaña para Marina no va a ser encontrar a la antipática científica que no quiere decir qué es lo que ha pasado exactamente con su colega, sino su proceso de autodescubrimiento.
         De esta novela me parece especialmente destacable lo conseguida que está toda la ambientación en Brasil, primero en la ciudad y luego en la jungla. También considero interesante la vida de los nativos con los que conviven tanto la doctora Swenson como sus colegas científicos. No me olvido tampoco, por supuesto, de la evolución que descubriremos en el personaje de Marina. Un cambio progresivo, razonable, que, sin embargo, no creo que deje indiferente a ningún lector.
         El corazón de la jungla, en definitiva, es una novela de aventuras científicas que no solo ahonda en la jungla amazónica, en sus misterios científicos y antropológicos, sino también en el corazón de Marina, su protagonista. Una historia ideal para una lectura entretenida, pero también para pensar en lo que tenemos a nuestro alrededor, lo que necesitamos y lo que no. Y tú, ¿te atreves a explorar esta jungla?
Cristina Monteoliva



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domingo, 13 de marzo de 2016

LOS ENEMIGOS DEL ESCRITOR

El otro día pusieron en la tele la película Sin límites. La cinta comenzaba con un escritor en horas bajas que se reencuentra casualmente con su excuñado. El excuñado, que como todos los cuñados sabe un rato largo de todo, le dice que sus problemas creativos y de desorden vital en general pueden cambiar gracias a la ingesta de una milagrosa pastilla. Tras la toma de la droga (el protagonista no supone que sea otra cosa), el escritor ordena su vida, acaba su novela en un santiamén y hasta se corta el pelo (fíjate qué cosa).
         El resto de la película me resultó un aburrimiento de los gordos. El tema de la escritura del libro (imagino que la enésima gran novela americana) pasó pronto a un segundo plano y el tipo se centró en explotar sus nuevas facultades mentales haciéndose rico, metiéndose en problemas y corriendo de aquí para allá. O sea, que la cosa acabó siendo una película de acción como otra cualquiera, solo que en esta había pastillitas mágicas.


         A pesar de la decepción que me supuso visualizar Sin límites, no puedo decir que el sentarme delante de la tele durante dos horas fuera una total pérdida de tiempo. El comienzo de la historia me dio bastante que pensar. Fundamentalmente, en los obstáculos que el escritor encuentra en el camino de la creación y en su carrera literaria. Yo los llamo Los enemigos del escritor. ¿Qué tal si hacemos un repaso a los más importantes?:
         La temible hoja en blanco. A veces en tu cabeza aparecen los versos en orden, o las tramas de tus novelas y relatos con sus partes bien estructuradas, sus personajes bien perfilados, etc. Sin embargo, cuando enciendes el ordenador y te plantas ante la hoja en blanco, ¡no sabes cómo empezar! Te quedas ahí plantado, mirando la hoja en blanco pensando en las palabras perfectas. Lo mejor en estos casos es empezar cómo sea. Ya habrá tiempo para correcciones. Pero tú ponte y escribe, ¡que esa maldita hoja no pueda contigo!
         La pereza. Il dolce far niente. Que sí, que lo de escribir requiere mucho esfuerzo, y tú estás muy cansado, y el sofá te llama, y los amigos te llaman, y cuando de verdad tienes tiempo para escribir, estás de un vago que da miedo. ¿Y entonces? Pues piensa en tus objetivos, date cuenta de que mañana puede ser tarde y sacúdete la pereza de encima. ¡A escribir!
         La procrastinación. Prima hermana de la pereza. La excusa perfecta para pasarte media vida sin teclear una palabra en el ordenador. ¿De verdad tienes cosas más importantes que hacer que escribir hoy? ¿En serio no le puedes hacer un hueco a la escritura a ninguna hora del día? Venga, intenta no dejar para más tarde lo que puedas hacer hoy, por poco que sea.
         La falta de concentración. Vivimos rodeados de demasiadas distracciones. A los clásicos vecinos que gritan, a los niños que juegan por la calle o la televisión hemos de sumarles hoy en día internet y las redes sociales. Tú quieres escribir, pero te encuentras conque eres capaz de concentrarte. Cada dos por tres, te da por mirar tu cuenta de correo, tu muro de Facebook o Twitter. Si puedes, busca un lugar tranquilo y apaga internet. Ya verás lo mucho que mejora tu ritmo escritoril entonces.


         La falta de confianza. Ponerse a escribir, sobre todo a terminar algo, es muy difícil cuando no tienes confianza en ti mismo. Las dudas te asedian, te comparas demasiadas veces con tus autores favoritos, te autosaboteas continuamente diciéndote que lo que haces no está bien... Tal vez un poco más de formación te haga sentirte mejor, en este aspecto. O mandar tus escritos a lectores que sepas que van a analizarlos concienzudamente. En todo caso, recuerda que escribes porque te gusta, que lo demás ya vendrá. Ponte objetivos y cree un poco en lo que haces. Ya verás como con perseverancia y trabajo duro, al final llegas a donde quieres.
         El perfeccionismo. A veces lo que no te permite terminar un manuscrito es un exceso de perfeccionismo. Este enemigo puede estar relacionado con la falta de confianza en uno mismo o no. El caso es que tú quieres acabar tu manuscrito, pero los listones que te has puesto no te dejan. Corriges y corriges, pero nunca estas contento. Te frustras, te enfadas, ¿y al final que consigues? No te agobies: intenta poner por fin el punto final de tu obra en algún momento y sigue adelante.
         El exceso de confianza. Tienes talento, eres creativo y todo lo que escribes es la po***. Un día ganaste un concurso, tu cuento se hizo popular en internet, lo que sea, y se te ha subido a la cabeza cosa bárbara. Te crees tan bueno, que no aceptas ni una crítica, ¡ni la más mínima cosa! ¿Y qué pasa al final? Que los resultados pueden que no sean los que tú esperas: malas críticas a porrillo, pocas ventas… Baja un rato a la tierra y mira las cosas con otra perspectiva. Siempre se puede mejorar y un poco de autocrítica (o mucha) nunca viene mal.
         Los palmeros. El movimiento fan puede ser muy bueno, pero también todo lo contrario: todo depende de cómo te lo tomes. Si a un exceso de confianza le sumas una horda de palmeros en las redes sociales, lo que tenemos es un autor con un ego excesivo rodeado de gente que no le deja ver la realidad. Atiende a tus lectores debidamente. Agradece sus comentarios y sus buenas intenciones. Pero no te escudes en ellos cuando recibas una mala crítica externa o las cosas no te vayan como tú quieres. Procura rodearte de gente que esté dispuesta a decirte lo bueno, pero también lo malo. Con los pies en el suelo, seguro que todo mejorará.


         ¿Cuáles son tus enemigos como escritor? ¿Conoces otros que no estén en la lista? No tienes más que escribir un comentario abajo y comentarlo. Mientras tanto, yo me voy ya, que tengo que deshacerme de la pereza, la procrastinación, la falta de confianza y el perfeccionismo y seguir escribiendo mi nueva novela (igual unos cuantos palmeros no me vendrían mal hoy XD ).
Cristina Monteoliva


viernes, 11 de marzo de 2016

Entrevista: JAVIER PALENCIA

Queridos lectores,

Como veis, os traigo una nueva entrevista al blog, en esta ocasión al escritor Javier Palencia, al que pronto todos conoceréis gracias a su sorprendente libro de relatos, La higiene íntima. Javier, además de escritor, es licenciado en medicina. De la conjunción de ambas profesiones, como intuiréis, pueden salir historias muy interesantes. También de su imaginación desbordante. En fin, os dejo con sus interesantes palabras acerca de su libro y mucho más:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Cuando era niño escribí una obra de un folio de extensión llamada “La hormiga pirata”, porque me acababa de leer “El pirata garrapata” de la colección El barco de vapor. Tendría seis o siete años. Me acuerdo de aquello porque he mantenido la inclinación a sentarme a escribir intentando emular alguna lectura reciente que me haya entusiasmado. Empezar a escribir con más consciencia, hacia los veintisiete años.

¿Qué autores o libros crees que te han influenciado como escritor?
Un libro que no me resulta de gran calidad literaria y que, sin embargo, me influenció de manera absoluta cuando era más joven y más estúpido es Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta de Robert Pirsig. Cuando empecé a escribir fuerte, leía sobre todo Kerouac y Ray Loriga. Al tiempo me olvidé de las poses literarias y empecé a leer con mayor criterio. Mirando ahora mi biblioteca, citaría a Coetzee (para mí, el mejor escritor vivo), Houellebecq (por los temas que toca, sobre todo), McEwan, Carrere, Henry Miller, Celine… Y españoles, citaría a Manuel Vilas, Ismael Grasa, Alberto Olmos y Fernando San Basilio.

Además de escritor eres médico, o viceversa. ¿Cómo compatibilizas ambas profesiones? ¿Te cuesta encontrar tiempo para escribir?
Siempre he intentado relacionarme con la medicina de manera tangencial. Cuando explico que no me gusta la medicina clínica me suelen preguntar si no me gusta tratar con los pacientes. A mí los pacientes me encantan, lo que no me gusta son los hospitales, y tampoco me gustan el gremio sanitario en general, por alguna manía mía que no sé bien de dónde viene. Por si fuera poco, aborrezco el lenguaje técnico de cualquier disciplina y prefiero decir dolor de cabeza que cefalea. Contestando a tu pregunta, compatibilizo fatal, aunque más que faltarme tiempo lo que me suele faltar es disposición de espíritu.



Por cierto, ¿dejarías el ejercicio de la medicina por el de las letras?
No. No sólo porque veo muy improbable que alguien como yo viva de las letras, también porque he comprobado que no se me da bien escribir si lo considero un trabajo, o si intento introducir cualquier tipo de disciplina.

Has publicado tanto relato como poesía. ¿Te atreverás también con la novela?
Me encantaría, de hecho es el género que siempre quise escribir. He empezado varias novelas y las dos o tres que he terminado (todas novelas cortas) son, a mi parecer, infames.

¿Qué ocurrió primero: los relatos que componen La higiene íntima o la idea de escribir un libro de relatos temáticos?
Lo primero que ocurrió es que una de mis novelas cortas le gustó a un amigo (Raúl Sánchez, también escritor) y me preguntó si podía enviarla a Ediciones Paralelo, donde él acababa de publicar “Nosebundo inducido por substancias”. Le dije que sí, aunque hacía años que había escrito aquella novelita y con el paso del tiempo no me sentía muy orgulloso de cómo había quedado. Unos meses después me contactó Munir, el editor, y me dijo que estaba interesado en publicarla. Le di un par de vueltas al texto y al final propuse convertir la novela corta en un cuento largo. Luego sumé otros cuentos que había escrito a lo largo de los últimos cinco años y planteé sacar un libro de cuentos. En la editorial les gustaron y nació La higiene íntima. Por cierto, el cuento que quedó de aquella novelita corta es el último del libro, El factor bantú.

¿Qué tienen de ti los personajes que habitan La higiene íntima?
Yo soy todos. Mejor dicho, todos son yo. Todos tienen alguno de mis miedos, de mis dudas o de mi preocupación acerca de las dificultades de comunicación entre las personas.

¿Cuál dirías que es el relato de este libro que más te ha costado escribir y por qué?
Regalo de aniversario, porque no sabía cómo acabarlo y también porque afronté su escritura de un modo más metódico que la del resto. Yo con los métodos fatal. Recuerdo que fui enviando distintos finales a amigos que me quieren y me leen y cada uno me decía una cosa, no había forma. Al final, creo que el final del cuento es el que tenía que ser.



¿Está alguno de estos relatos basado en algún hecho real?
Espero que todos. Mantengo la fantasía de que alguien desconocido busque la manera de contactar conmigo para decirme “Joder, Javi, a mí me ha pasado exactamente lo mismo que fulanito”. Mientras tanto, casi todos tienen como punto de partida un evento, un sentimiento o una sensación más o menos real. Por ejemplo, la capa japonesa de Regalo de aniversario existe, aunque nunca salió de la boutique de Omotesando. Y el señor N., protagonista de Fairbanks, es el hijo de Sylvia Plath. También estuve pasando algún tiempo con los pigmeos del sur de Camerún, pero no me acosté con ninguna mujer pigmea.

¿Sigue siendo el sexo un tabú en la sociedad actual?
En mi opinión sí, aunque no soy quién para diagnosticar la sociedad actual. Hablamos de sexo a todas horas y a nadie le asusta ya recibir una foto de un pollón de cuatro palmos por el whatsapp, pero siguen existiendo dificultades para detectar y descubrir las propias fantasías, o de ponerlas en funcionamiento.

Algunos de tus relatos hablan de lo difíciles que son las relaciones entre artistas y personas que no lo son. ¿Crees que es algo que se da en el mundo real?
Creo que sí. En el caso de Mi perro Billy hablo más del mundo del artisteo que de los artistas. En Como amigos, por ejemplo, la artista es ella, aunque parece que es él el único preocupado por descubrir un significado a lo que ella hace. En Fairbanks, la madre es artista y acaba con su vida de forma horrible, dejando a su hijo, que no es artista, fastidiado hasta los restos. Luego está Nora Travers, la artista de Coños, y la mujer del relato La mujer en la ventana, que hace una especie de street art o window art al exhibirse desnuda en la ventana de su habitación de hotel. Tercer hermano, el acuarelista de El factor bantú, no se relaciona de forma mínimamente normal con el mundo ni con sus congéneres precisamente porque es artista, una especie de “artista puro”. Por cierto, me acabo de dar cuenta de que en la mayoría de los cuentos la artista es ella.



¿Qué esperas que encuentren los lectores en La higiene íntima?
Cobijo. Humor. Una puesta en escena de algo que ellos hayan sentido alguna vez. Y amor, también me gustaría que encontrasen amor.

Por último, ¿qué nuevos proyectos tienes en marcha?
Me acojo a sagrado en la siguiente aseveración: da mala suerte hablar de los proyectos que aún están en marcha. Y, siendo un poco más honesto, he de decir que no tengo ninguno, aunque en mi cabeza suenan algunas campanillas con relativa frecuencia. Me interesa mucho la historia de Aurora Rodríguez Carballeira, que mató a su hija Hildegart porque no había cumplido el proyecto eugenésico que había diseñado para ella. Fue un crimen real que sucedió en Madrid a principios de siglo. Todos los flecos de esa historia me resultan de un poder literario brutal. El primo de Hildegart, por ejemplo, era un niño prodigio del piano, lo llamaban “El Mozart español” y tocó en la corte de varios reyes de Europa.

Pues si emprendes un proyecto relacionado con Hildegart y su triste suerte, ¡no dudes en avisarme! A mí también me interesa todo ese asunto, ¡y yo también creo que da para mucho en literatura!
Muchas gracias, Javier, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero que muchos lectores rompan sus tabús (o no) y se atrevan a acercarse a La higiene íntima.
Y a vosotros, lectores, gracias por estar ahí una vez más. Y ya sabéis: si queréis estar al tanto de todo lo de este blog, ¡haceos seguidores de blogger o de la página de Facebook!


Cristina Monteoliva

Reseña: LA HIGIENE ÍNTIMA, de Javier Palencia

Título: La higiene íntima
Autor: Javier Palencia
Publica: Ediciones Paralelo
Páginas: 165
Precio: 10 €

¿Es todavía el sexo un tabú en nuestra sociedad en los tiempos que corren? ¿Son todas las manifestaciones de la sexualidad igualmente comprendidas y aceptadas? ¿Hasta qué punto marca la sexualidad de una persona su propia personalidad, todo su mundo? Para contestar a estas preguntas y a muchas más nada mejor que leer un libro que explora la sexualidad desde distintas perspectivas. Su título es La higiene íntima y viene firmado por Javier Palencia. Si quieres saber más sobre él, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.
         La higiene íntima es un volumen compuesto por nueve relatos de extensión variable (sin ir más lejos, El factor bantú, el último de ellos, era en principio una novela corta). Creo no desvelar ningún secreto si digo que en este libro encontramos episodios relacionados con la sexualidad de los personajes desde aspectos muy diversos, si bien no en todos ellos el sexo tiene la misma importancia. El único relato que rompe esta norma es Todo el amor del mundo, una pieza tragicómica en la que aparecen dos factores que también serán importantes en otros relatos de este libro: la familia y la muerte.
         Las historias de este libro fluyen de una forma muy natural y cercana. La sexualidad de los personajes es algo cotidiano (al menos, para ellos mismos), sus vidas están llenas de momentos trágicos y cómicos que se mezclan dando una sensación de realidad que hará que los lectores se sientan cómodos con la lectura.
         El libro comienza con Mi perro Billy, una historia que nos habla de lo complicado que puede resultar tener una relación con una artista excéntrica. Este no será el único relato en el que el protagonista, masculino, se enfrente a un personaje femenino fuerte relacionado con el mundo del arte, en cualquiera de sus expresiones (aunque, generalmente, esta sea la pintura). Así, en Como amigos el actor principal visitará a una amiga artista, una exnovia con mucho talento que hace que el protagonista se plantee su propio papel en el mundo.
         En Fairbanks, por otro lado (uno de los mejores cuentos de este libro a mi parecer, por cierto), conoceremos al hijo de una importante poeta. El hombre, sin talento artístico, lleva una vida a la sombra de su conocida madre. El final trágico se hace prácticamente irremediable.
         En Coños la artista es un personaje secundario que, sin embargo, es el detonante de toda la trama. Una vez más nos encontramos con un personaje extravagante y muy de nuestros tiempos. La historia no dejará a nadie indiferentes.
         El último relato en el que nos encontramos con una mujer artista, el único en el que ella es en realidad la protagonista, es La mujer en la ventana. En esta ocasión, la artista realiza una performance llamativa e irreverente, a la vez que divertida, consiguiendo así un relato totalmente inolvidable.
         Otro tema recurrente en este volumen son las relaciones de pareja. Nos hablan de ellas los relatos Mi perro Billy, La mujer en la ventana (ambos ya comentados anteriormente en este texto), Happy Birthday Mr President y Regalo de aniversario. Este último relato es una pieza verdaderamente inquietante que nos habla de la dificultad de comunicarnos de verdad con la otra parte de la pareja y de las increíbles operaciones estéticas que se pueden llevar a cabo hoy en día. Por otro lado, Happy Birthday Mr President teje una intrincada maraña emocional en la que se ve atrapado el protagonista.
         Como decía antes, la familia y la muerte también son ingredientes que se combinan fácilmente en este libro, como en Todo el amor del mundo, Happy birthday Mr President, Fairbanks, Coños…
         El autor de esta novela está licenciado en medicina, lo que explica que algunos de sus protagonistas sean médicos (esta vez no indico cuales, a ver si la curiosidad os lleva a haceros con un ejemplar de este libro y averiguarlo por vuestra cuenta).
         Mención aparte merece El factor bantú, el relato corto o novela muy corta que cierra este libro. La historia nos traslada al mundo de los pigmeos en la actualidad. Estos nativos africanos, ven cómo su mundo choca con las costumbres, tecnología, etc, que traen los occidentales. Los protagonistas nos hablan de las intrincadas relaciones familiares, las luchas de poder internas, el arte y la desazón que ciertos sucesos pueden crearles. Una pena que sea tan corta. A mí, personalmente, me hubiera gustado conocer más sobre esta interesante tribu africana.
         La higiene íntima, en definitiva, es un libro de relatos en el que se explora la sexualidad de una forma natural a la par que original y entretenida, como parte fundamental de unos personajes complejos en sentimientos. Un volumen diferente, único, sorprendente y, a veces, inquietante. Un buen debut literario para su autor, Javier Palencia. ¿Te atreves a adentrarte en sus páginas y comprobarlo?
Cristina Monteoliva



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sábado, 5 de marzo de 2016

Reseña: LOS SUPERVIVIENTES, de Jimina Sabadú.

Título: Los supervivientes
Autora: Jimina Sabadú
Publica: Algaida
Páginas: 384
Precio: 20 € / 11,99 € (epub)

El colegio supone un pequeño ecosistema tanto para alumnos, profesores y padres. Un pequeño mundo dentro del mundo. A veces feliz, a veces cruel. Tanto, que algunos no ven la hora de salir de él. Aunque también puede darse el caso de que con la distancia de los años se borren los malos recuerdos y los buenos nos hagan querer volver al sitio donde estudiamos nuestros primeros libros. De lo bueno, de lo malo y lo peor del colegio: de todo eso y mucho más va Los Supervivientes, el libro de Jimina Sabadú ganador del XX Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. Dejad que os cuente un poco más de este asunto.
         María Victoria es una entusiasta profesora que comienza a trabajar en el colegio Agustín de Foxá. Poco después de su incorporación, se conoce la gran noticia: el colegio ha sido puesto a la venta por los actuales propietarios y no se sabe qué pasará con los actuales profesores. Mientras profesores y padres se preocupan más por el futuro del colegio y por atraer a exestudiantes del centro con cierta fama que por el acoso que están sufriendo unos cuantos alumnos por parte de otros, unos antiguos alumnos comienzan a organizar lo que será su gran rencuentro después de muchos años sin verse. El fin de curso traerá algunas sorpresas, no todas ellas agradables.
         Como decía al principio de esta reseña, el colegio supone un ecosistema para todos los que giran entorno al mundo estudiantil. Los supervivientes es una novela coral en la que conoceremos las circunstancias, la forma de ser y sentir de todos y cada uno de los eslabones de la cadena trófica (sí, a veces parece que alguno va a comerse a otro) de tan singular universo.
         El Agustín de Foxá es un colegio con un claustro de profesores muy diverso, en tanto a edades e ideologías se refiere. María Victoria es la nueva profesora, una chica llena de ideas, una joven entusiasta. Sus ideas son compartidas por los profesores más jóvenes, pero no por los padres y los alumnos. Por si fuera poco, María Victoria comienza a relacionarse con un escritor antiguo alumno del colegio, un tipo que representa a todos esos escritores que vagan por el mundo con la etiqueta de eternamente novatos en el mundillo, esas grandes promesas que nunca despegan y echan la culpa a los demás de su poca fortuna en el mundo literario. La experiencia con este personaje, con los alumnos, padres y compañeros de trabajo, hará que María Victoria cambie de forma radical su visión del mundo.
         Por otro lado tenemos los alumnos del colegio, niños también muy distintos los unos de los otros. Algunos de ellos se dedican a acosar a sus compañeros. Los niños acosados intentan superar el bache como pueden. Los padres, por desgracia, no son de gran ayuda. (Las opiniones de algunos en las reuniones de la asociación de padres y madres de alumnos harán que muchos lectores se sientan horrorizados).  La resolución de algunos de los conflictos resultará tan inquietante como sorprendente.
         Los alumnos conflictivos, por desgracia, no solo la toman con los alumnos que consideran más débiles. A veces también la emprenden con los profesores que descubren más vulnerables. Profesores de métodos antiguos y a punto de jubilarse, en el caso de esta novela.
         Como decía también al principio de este texto, el tiempo pasa y nos hace creer que el pasado siempre fue bueno. Imagino que para sobrevivir, a veces, hemos de borrar de nuestra memoria los malos episodios. O tal vez no. El caso es que llegado cierto punto, parece ser que a todos nos da por querer hacer reuniones de antiguos alumnos del colegio o del instituto. La historia de la fiesta de los antiguos alumnos del Foixá me ha parecido un extracto de la vida real. El final de esta aventura, como tantas otras cosas en el libro, también os sorprenderá.
         La novela cuenta aún con más subtramas, casi tantas como personajes conoceréis si os decidís a leer esta obra. En esta reseña he querido destacar las que me han parecido más significativas (para otro lector puede que otras historias dentro de esta gran historia sean más destacables). Sea como sea, creo que lo importante es que sepáis que Los supervivientes, esta novela fresca, divertida, sorprendente e intrigante, es un libro que pone de manifiesto lo duro que puede ser el mundo estudiantil desde el punto de vista de alumnos, profesores, padres e incluso exalumnos. Que el colegio supone un primer gran obstáculo en la vida de muchas personas. Que la crueldad comienza desde bien temprano en algunas personas. Que la capacidad de adaptación a este intrincado ecosistema social es fundamental a la hora de sobrevivir. Y que si te decides a leer este libro, no solo te llevarás una muy grata sorpresa al descubrir su gran calidad literaria y la autenticidad del entramado de historias que lo componen, sino que también tu visión del mundo estudiantil cambiará de una u otra manera. ¿Te atreves a comprobarlo?
Cristina Monteoliva



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