domingo, 10 de enero de 2016

MANTEQUILLA VERSUS MARGARINA (II)

¡FELIZ AÑO NUEVO!
Un momento, un momento, ¡pero si ya estamos a 10 de enero! ¿Pega todavía lo de felicitar el año nuevo o tendría que estar deseándoos una “Feliz Semana Santa”? Bueno, ¿qué más da? Yo no me paso por aquí desde el año que viene y a muchos no os he felicitado ni las fiestas pasadas, así que, repito, ¡FELIZ AÑO NUEVO! Y, sobre todo, felices lecturas, que para eso estamos por aquí, ¿no?
         ¿Qué qué he estado haciendo últimamente? Bueno, pues después del atracón de actualizaciones antes de que acabara el 2015, me he dedicado a escribir el bestseller de los que hablarán las próximas tres generaciones humanas de todos los países, leer los cuarenta libros que tengo pendientes y dejar que me entrevistaran los medios de comunicación más importantes de los Estados Unidos de América.
         No cuela, ¿verdad? Vale, no he estado haciendo nada de eso. Lo cierto es que he estado liada con unos cuantos problemillas del mundo real. También he de decir, para contrarrestar mi fama de quejica malhumorada que también me lo he estado pasando muy bien. A pesar de los problemillas y tal, podría decirse que han sido las mejores fiestas navideñas que he pasado en años. Pero ya han terminado y ahora toca currar, currar, ¡currar!

Esta soy yo atacando a una indefensa pizza.

¿Qué espero para el 2016? Para hablaros del 2016 tengo que empezar haciendo un breve balance del 2015. En 2015 acabé el manuscrito de una novela (está reposando en un cajón; la rescritura va a ser de traca) y empecé una nueva que, y no es por presumir, está teniendo mucho éxito entre los lectores cero. ¡Y eso que la temática está superdesfasada! Ya sabéis: soy una chica muy vintage. O sea, muy viejuna. O viejoven, cómo queráis.
         Con respecto a mis anteriores novelas, las ya publicadas, Elías y los ladrones de magia (www.eliasylamagia.blogspot.com) y Corazones en barbecho (www.conociendoamissf.blogspot.com) he de decir que, aunque las ventas no fueron las esperadas (ahora es cuando alguien se me echa encima diciéndome que estas cosas no se pueden decir, que está mal, muy mal, ¡que tiro piedras sobre mi propio tejado!), cosa normal en el caso de Elías y los ladrones de magia (ya solo quedan una veintena de ejemplares a la venta), no así en el de Corazones en barbecho, los lectores me han reportado siempre reseñas entusiastas tras la lectura tanto de una historia como de la otra. Eso quiere decir que mis novelas son muy indies, muy de culto, muy de pocos seguidores, como el turrón gintonic (aunque con mucho mejor paladar que los amantes de ese turrón, ¡dónde va a parar!).


         Desde aquí, muchas gracias a todos los que habéis leído mis libros en 2015. Sois gente maravillosa. Y el día que me haga rica, tenéis ticket seguro para la macrofiesta que voy a montar en mi mansión de cuarenta dormitorios y treinta cuartos de baño.



         Mi labor de reseñista en 2015 también me dio algún que otro sinsabor (venga, sí, seguid diciendo que estas cosas no se cuenta, que por eso me pagan. ¡Ah, no, que nadie me paga por tener este blog!). El mundo de la literatura, en general, se adecua a los nuevos tiempos. Unos tiempos donde a veces se valoran más las cantidades que las calidades. Eso hace que a los medios más modestos se nos vayan cerrando algunas puertas. En fin, cosas que pasan. Quiero agradecer a todos los que leáis este artículo precisamente que lo hagáis. Y a todas las editoriales, autores, reseñistas, lectores, etc que me apoyaron el año 2015 precisamente por la confianza y por la valoración de mi trabajo.
         Y ahora por fin os voy a contar lo que espero para el 2016. ¡Ahora sí que voy a ser breve, lo prometo!:
         -Leer y reseñar todos los libros pendientes.
         -Hacer montones de entrevistas.
         -Conseguir que me leáis escriba lo que escriba en el blog.
         -Conseguir que leáis más. Lo que sea.
         -Intentar que el blog no me quite mucho tiempo para la escritura de mis dos novelas pendientes.
         -Conseguir un agente literario si consigo acabar la novela que tanto éxito está teniendo entre los lectores cero.
         -Enfadarme menos.
         -Comer menos.
         -Hacerme rica. Muy rica.
         Y eso es todo. Espero cumplir la mayor parte de mis propósitos y que los vuestros, tengáis los que tengáis, también lleguen a buen puerto.


Sí, soy una zampabollos. No puedo quejarme de estar gorda.

         Ah, ¿que a qué viene el título de este post? Mi primer blog se llamaba El viaje imaginario. Una vez publiqué un artículo, que ni siquiera era mío, sobre la mantequilla y la margarina. Mi blog era muy modesto, pero esa entrada lo petó, como diríamos vulgarmente. Igual tengo suerte y este también lo leéis mucho. Aquí tenéis el enlace de aquel artículo:

1 comentario:

  1. me ha gustado todo lo que dices aunque me gustaría ser crítica con esos dos libros que tienes pero como estoy fuera de onda yo seguiré esperando a tenerlos algún día. feliz año amiga cristina

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