lunes, 30 de noviembre de 2015

NOVIEMBRE, el mes NANOWRIMO

El mes de noviembre llega a su fin, y mientras muchos lo hemos pasado sin intentar alcanzar ningún objetivo concreto, literariamente hablando, muchos escritores, novatos o no tanto, se lo han pasado dándole a la tecla como si no hubiera un mañana intentando alcanzar, al menos, las cincuenta mil palabras escritas antes del fin del día 30. Estos valientes, o temerarios (según se mire) de las letras están apuntados a una competición llamada Nanowrimo, National novel writing month (el mes de la escritura de novelas), algo que se celebra todos los años durante el mes de noviembre a lo largo de todo el mundo (a pesar de lo de National). Aunque toda la información la podéis encontrar en la página en la que hay que apuntarse para participar, www.nanowrimo.org, os hago aquí un breve resumen de los puntos esenciales de este evento:
         - Como he dicho antes, hay que escribir cincuenta mil palabras antes del fin del mes de noviembre.
         -Lo que se valora es el esfuerzo y el entusiasmo, no el resultado final. Es decir, el resultado final probablemente sea un buen borrador inicial, pero no una novela completa.
         -Aunque hay mucha gente apuntada en cada país, aquí compites contra ti mismo, fundamentalmente (hay premios, pero no son, digamos espectaculares) y el poco tiempo que tienes. Para seguir tu propia evolución, dispones de gráficos en la página.
         Me enteré de la existencia de este curioso, a la par que estimulante, evento a través de Nidia Jiménez, escritora, reseñista y, sobre todo, amiga, cuando nos encontramos en octubre en Madrid. Desde el primer momento, el Nanowrimo llamó mi atención, y en cuanto pude, me puse en contacto con la gente que está participando en España.
         Los “nanowrimeros” son gente entusiasta, creativa y luchadora. Sus motivaciones son diversas; sus obras, muy dispares. A continuación, para que sepáis un poco más del tema de primera mano, os pongo lo que de ello (y algo más) me han contado dos de los participantes:

Me llamo Ana Vigo, tengo 23 años y soy graduada en Comunicación Audiovisual. Actualmente estudio un master en animación 3D.
         Sé que suena a tópico, pero escribo desde siempre, no recuerdo la edad exacta porque siempre me ha gustado inventar historias y plasmarlas con palabras y dibujos. Por poner una edad clave, terminé mi primera novela a los 13 años.
         Aún no he publicado, pero es a lo que aspiro.
         Este es el primer año que me apunto a hacer el Nano, ni siquiera había oído hablar de él. Hasta que el 30 de octubre encontré una mención en un blog (no exagero). Como ya había empezado a desarrollar una idea, y me apetecía empezar a escribir aquella historia, me dije que era una buena oportunidad para obligarme a hacerlo con constancia, escribiendo un mínimo de palabras cada día.
         Al principio estaba convencida de que no lo conseguiría, y no me importaba. Estaba avanzando en mi novela, que para mí era lo importante. Sin pausa pero sin prisa.
         Antes del Nano ya tenía la costumbre de escribir cada día, pero me faltaba disciplina. Este mes me he obligado a sentarme cada noche y teclear hasta que prácticamente ya no veía nada (solo tengo ese momento para escribir, pues mis estudios ocupan casi toda mi jornada). Llegó un momento en el que me di cuenta de que sí que era posible que ganase el reto; a mediados de mes había superado las 25000 palabras, y la cantidad que escribía por sesión aumentaba exponencialmente.
         La verdad es que no tengo muy claro cuáles son los premios, aparte de la satisfacción personal y tal vez un descuento en Scrivener (éste sí que me interesaría, jeje). Cuando acabe el reto, dejaré reposar una semana por lo menos la novela; se la pasaré a un par de amigos para que me den su opinión. Y después dedicaré diciembre a mejorarla. Mi objetivo será intentar publicarla, tal vez la presente a algún concurso.
         Mi novela, La Guerra Súcrea, es una historia de ciencia ficción con detalles de histórica (hago alusión a la caída del comunismo en Rumanía); está dirigida a un público preadolescente. Mis ideas iniciales para la novela sufrieron muchos cambios, de los cuales no me arrepiento. Tanto en la cantidad de puntos de vista (al principio se correspondían con las dos niñas protagonistas, pero he añadido la visión de un par de secundarios que, creo, la enriquecen), como en los giros de la trama. Hasta el final ha cambiado, y estoy muy satisfecha con cómo está quedando. Por supuesto es solo el primer borrador, pero creo que puede salir algo bueno. 


Me llamo Daniel Garrido Castro, soy informático y tengo 31 años.
Escribir lo hago desde siempre, desde el colegio me gustaba inventar historias en los textos libres que nos dejaban escribir. Pero hacerlo algo más en serio, desde que fui finalista del Premio Domingo Santos en 2011 y a raíz de ello conocí online a algunos escritores.
         Aparezco en antologías de relatos. Por poner algunos ejemplos: en los números "Fútbol", "Steampunk" y "Que viene el coco" de las antologías "Calabazas en el trastero" con la editorial Saco de Huesos. También aparezco en las antologías de la escuela de escritura Escuela de Fantasía con temáticas "El bosque" y "La bruma". Y me hace especial ilusión decir que en 2016 apareceré en "Chikara", la primera antología greenpunk que se publicará en España.
         Varios amigos llevan años participando en Nanowrimo y esta vez me decidí a acompañarles. Esta es la primera que participo y además, también es la primera vez que intento escribir novela.
         No lo hago por los premios. Lo hago como reto a mí mismo y como estímulo, porque si no seguiría en la comodidad de los relatos y no terminaría de atreverme a por algo más grande. De hecho voy por la mitad del objetivo de palabras (a fecha 20 de noviembre), así que no creo poder conseguir el llegar a las 50000. Pero sí que me está sirviendo mucho como aprendizaje.
         La verdad es que estoy sacando un borrador, más que otra cosa. Salvo algunos diálogos y poco más, lo reescribiré por entero a ver si queda algo que me guste. Después de reescribirlo y dejarlo reposar, le haría otra revisión y luego lo pasaría a algún lector cero. Si veo me gusta y me dan buen feedback, sí que intentaría publicarlo.

¿Que si yo me he apuntado a esto? ¡Oh, no! Me temo que actualmente no puedo disponer de un mes entero de tranquilidad para dedicar a la escritura de una novela. Pero, mira, tampoco está mal lo de plantearte unos plazos e intentar cumplirlos cómo sea, ¡nada mal! Ahora ya es tarde, ¿pero qué tal vez si nos animamos a la competición del año que viene?
         Felicidades a todos lo que hayan participado en la Nanowrimo de este año y hayáis alcanzando el objetivo final. ¡Espero ver pronto muchas de vuestras novelas publicadas!
         Aquí os dejo una foto cedida por Sara Galisteo Gómez. Se trata de una de las imágenes que te salen en la web de Nanowrimo cuando por fin alcanzas tu objetivo.


         Y antes de que se me olvide, ¡gracias a todos los que me habéis ayudado a escribir este artículo!


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