sábado, 30 de mayo de 2015

Reseña de LA NOCHE DEL ILUSIONISTA, de Daniel Kehlmann

Título: La noche del ilusionista
Autor: Daniel Kehlmann
Traducción: Helena Cosano
Edita: Nocturna Ediciones
Páginas: 150
Precio: 14,50 €


Nunca he sentido una gran afinidad por los trucos de prestidigitación, aunque admito que con algunos espectáculos de magia me lo he llegado a pasar realmente bien. Sobre todo en aquellos en los que el truco era tan bueno, que costaba creer que solo fuera eso, un sofisticado truco, y no algo realmente fantástico, casi de otro mundo. Imagino que todos los magos sueñan alguna vez con hacer algo así, algo totalmente insólito. Este es el punto de partida de La noche del ilusionista, la novela de Daniel Kehlmann publicada por primera vez en España por Nocturna ediciones.
Arthur Beerholm es un chico adoptado que pierde a su segunda madre, a la que tanto quería, demasiado pronto. Una vez viudo, su padre adoptivo, por el que Arthur siente un afecto mínimo, vuelve a casarse con una mujer joven, tiene hijos biológicos y manda a Arthur a un internado para niños ricos situado en un lugar aburrido y frío. En el internado tendrá Arthur su primer encuentro con el mundo de la magia, aunque no será hasta años más tarde cuando decida convertirse en el mago más grande de todos los tiempos. ¿Conseguirán sus sueños hacerse realidad?
Arthur es un joven inteligente, amable y, en cierta manera, tímido, que ve cómo las desgracias van marcando su vida. Un buen día, este muchacho, que tanto gusta de las buenas descripciones, se topa de lleno con el mundo de la magia. Tras unos primeros pasos errados, Arthur retomará, años más tarde, su carrera con la intención de convertirse en un verdadero mago. Este libro cuenta la historia de cómo lo consigue. O tal vez no. Porque lo que Arthur quiere en realidad es ser mucho más que un mago y, ¿es eso posible en este mundo?
Comencé a leer La noche del ilusionista sin tener muy claro qué me iba a encontrar. Por un momento temí que la historia estuviera demasiado centrada en el mundo de los trucos de prestidigitación y en magos obsesionados por esos trucos. Lejos estaba de imaginar que en esta historia la verdadera magia la encontraría en la narración, ya que Arthur, el protagonista y narrador, es un verdadero mago de las palabras. Yo diría que su forma de contar su historia es incluso hipnótica, puesto que lo hace de tal manera, que no puedes dejar de leer ni por un momento. ¿Qué cómo lo hace? Los verdaderos magos no revelan nunca sus secretos, tampoco creo que lo hagan los buenos escritores. Yo diría que el conjunto es una mezcla de lirismo, sinceridad y pasión, mucha pasión. También una pizca de distracción. Y, por supuesto, fantasía.
La historia gira entorno de la magia, pero también alrededor del mundo de los afectos. Arthur es un chico adoptivo que pierde pronto a la única persona que le quiere de verdad. Durante años, Arthur es un chico solitario al que le cuesta hacer amigos. Y cuando por fin encuentra al amor de su vida, ¿cómo reacciona? No, no voy a contarlo. Tendrás que leer el libro para averiguarlo. Sólo os adelantaré que ese punto de inflexión marcará el ritmo de toda la novela.
¿Y qué tenemos al final? Pues una historia que comienza como algo ligero, sin serlo en absoluto, con muchos momentos en donde el lector se perderá, se encontrará y tendrá que interpretar las pistas para llegar a sus conclusiones. Un texto, en definitiva, sincero, emotivo, rico e ingenioso que sorprende incluso al lector más aventajado. No es de extrañar que la crítica internacional se haya rendido ante el talento de Kehlmann. ¿Te rendirás tú también? Te invito a comprobarlo.
Cristina Monteoliva

miércoles, 20 de mayo de 2015

Reseña de EL SUEÑO DE BERLÍN. Ana Alonso y Javier Pelegrín.

Título: El sueño de Berlín
Autores: Ana Alonso y Javier Pelegrín
Edita: Anaya
Páginas: 120
Precio: 12 €

Todos tenemos nuestras pequeñas manías, nuestras pequeñas repeticiones o lapsus. Hay personas, sin embargo, que para estar tranquilas han de repetir palabras, actos, etc, constantemente. Estas personas sufren de trastorno obsesivo compulsivo. Precisamente el TOC es el punto de partida de El sueño de Berlín, la novela de Ana Alonso y Javier Pelegrín ganadora del XII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil.
Ana es una chica de dieciséis años con un serio problema: el trastorno obsesivo compulsivo, también llamado TOC. Aunque todos sus compañeros de clase creen que Ana es una empollona normal, en realidad la chica ha de esforzarse por que no se den cuenta de las veces que ha de repetir una misma palabra para sentirse tranquila, lavarse las manos o salir o entrar de la clase. Todo cambia para Ana cuando se fija en ella Bruno, el nuevo chico del instituto. Él será el que la anime a atreverse a hacer cosas nuevas a pesar de su enfermedad. Como, por ejemplo, viajar a Berlín para ver la esfinge de Nefertiti.
Esta es una historia escrita a cuatro manos y con dos narradores distintos: Ana y Bruno.
Ana es una chica inteligente que sufre de TOC. Aunque en el colegio más o menos lo consigue disimular, su madre, superprotectora (y un tanto desagradable, dicho sea de paso), se niega a que Ana salga de su pequeño círculo de seguridad. Ana, por su parte, entiende que tiene que hacer cosas nuevas en su vida. Aunque no se atreva del todo a dar el paso.
Bruno es el chico nuevo del instituto.  En cuanto llega a clase, se fija en Ana. Al principio no sabe que le pasa. Pronto lo descubrirá. Entonces hará todo lo posible por ayudarla y por hacer que el sueño de Ana se cumpla.
El sueño de Berlín es una historia de superación y amor escrita con un estilo muy cercano. Gracias a esta obra, los lectores se acercarán un poco más a un tema tan poco tocado en nuestra sociedad como es el trastorno obsesivo compulsivo, desde dos puntos de vista distintos: el de la chica, en este caso, que lo padece; y el del chico que lo ve desde fuera y quiera ayudar a toda costa. Una novela ideal para que los más jóvenes tomen conciencia de que las diferencias en realidad no nos separan mientras pasan un rato de lo más entretenido.
Cristina Monteoliva

martes, 19 de mayo de 2015

Los zombis también hablan de tetas y culos

No, todavía no he empezado a escribir mi tan anunciada (solo me falta sacar la cabeza por la ventana y ponerme a dar voces) novela de zombis. Tengo demasiadas ideas en la cabeza y aún no acabo de ordenarlas. O, mejor dicho: aún no he decidido qué voy a quitar de mi lista mental (cada vez más larga) para que la novela no se haga eterna. O para que al menos sea una cosa legible y medianamente inteligente. Porque si quisiera hacer algo de, digamos, perfil más bajo, ya me hubiera puesto a escribir “sin mirar atrás” hace tiempo. O igual no. Lo cierto es que se me da tan bien esto de procrastinar…



El caso es que estaba el otro día dando una vuelta por el pueblo, pensando en la novela. Para que lo entendáis (o no), os diré que mis zombis van a moverse en un universo femenino y feminista en el que se van a tocar temas muy poco trillados (espero). Por otro lado, como puede que ya sepáis (ah, no, que vosotros no habéis leído mis libros anteriores ni tenéis pensado hacerlo), me gusta incluir cuentos dentro de la historia principal, de ahí que se me haya ocurrido incluir en esta historia post-apocalíptica el cuento La princesa de las tetas gordas.
¿Qué de qué va el cuento? De dinosaurios y platos de pasta, evidentemente.
La cosa es que estaba yo precisamente pensando el contenido del cuento, cuando me paro delante del escaparate de la Librería Fenicia (Avenida Juan Carlos I, Almuñécar. Enfrente de la Estación de Autobuses, no tiene pérdida) y veo esto: 



¿Lo habéis visto bien? Por si acaso, yo os lo acerco:


¡No me digáis que el título no es genial! Es original, llama la atención y, desde luego, no se olvida fácilmente. Por supuesto, en cuanto llegué a casa pensé en escribir a la editorial para pedir un ejemplar para reseñarlo en el blog. Y lo hice. Y como es una editorial pequeña y no me conocen de nada, todavía ni me han contestado (ni lo harán). Así que todo lo que sé de este libro, e imagino que sabré (mi presupuesto para comprar libros sigue rozando los números negativos. Para comprar libros y cualquier cosa, dicho sea de paso) es lo que dice la sinopsis de Ese culo me suena:
La risa nos hace más humanos y la verdad, a veces, se viste de crítica ácida o de tierna ironía cuando nos desnudamos por encima de nuestras posibilidades estéticas y cuando ponemos en tela de juicio nuestras rutinas sociales. Estas son algunas de las claves de la crónica satírica de un veraneo familiar en una playa nudista andaluza, narrada por Isa, mujer singular que se ve envuelta cada día en un suceso diferente, a cual más tragicómico.
Un relato fresco y divertido para leer con mente y sonrisa abiertas.
Bravo por la autora de esta novela, Piedad Santiago, y por Librería Fenicia por ponerla en el escaparate para que compita en gracia y contenido con los bestsellers del momento. No creo que pueda reseñar este libro, pero espero que gracias a la promoción de los libreros se venda estupendamente.
Para terminar, y como sé que cuando he dicho antes la palabra TETAS os habéis quedado con ganas de una foto sensual, aquí va una de la lencería masculina que podéis encontrar en www.hommemystere.com. De nada.


miércoles, 13 de mayo de 2015

Reseña de MATEMOS AL TÍO, de Rohan O´Gravy.

Título: Matemos al tío
Autora: Rohan O´Grady
Traducción: Raquel Vicedo
Edita: Impedimenta
Páginas: 320
Precio: 22 €

Canadá. ¿Qué sabemos de Canadá? Confieso que yo no mucho que digamos. Sé que es el país vecino de Estados Unidos, que su capital es Ottawa, que tiene dos idiomas oficiales (el inglés y el francés), que muchos de sus habitantes viven en bungalows (casas de una sola planta) con sótano, que allí hace frío y que la gente es bastante pacífica. ¿Esperaría entonces vivir una gran aventura en Canadá? Creo que no antes de empezar a leer novelas ambientadas en este país. Como, por ejemplo, Matemos al tío, de Rohan O´Grady; una obra publicada por primera vez en nuestro país por Impedimenta para disfrute de los grandes amantes de los clásicos del siglo XX.
Barnaby y Christie viajan en el mismo barco que les llevará a la Isla, lugar en el que ambos van a pasar las vacaciones de verano. Barnaby es un chico huérfano con el que pronto su tío se reunirá en la Isla; mientras que Christie es la hija de una pobre empleada que espera que la salud de la niña mejore gracias al aire libre y la buena alimentación. Aunque en un principio Barnaby y Christie se llevan como el perro y el gato, pronto se harán amigos. Será entonces cuando Barnaby le confiese a Christie que su tío planea matarle para quedarse con su fortuna. ¿Qué es lo que debe hacer Barnaby, según Christie? Fácil: el chico ha de matar a su tío antes de que este acabe con él. ¿Conseguirán los chicos llevar a cabo su siniestro plan?
Me encantan las historias protagonizadas por niños, más aún si estos niños no tienen ni un pelo de tontos y hacen cosas fascinantes, desde cualquier punto de vista. Matemos al tío es una de estas historias; una novela protagonizada por dos chiquillos que hacen travesuras típicas de niños (con las que, por cierto, volverán locos a los habitantes de la Isla, y muy especialmente al Sargento Albert Coulter), pero que además planean quitarse de en medio al adulto más terrorífico que pudiéramos imaginar: el comandante Sylvester Murchison-Gaunt. El tío de Barnaby.
Barnaby, un chico muy rebelde de diez años de edad, conoce en el barco que le lleva a la Isla a la horma de su zapato: la joven Christie. Barnaby y Christie se llevan al principio tan mal, que parece imposible que acaben siendo amigos inseparables. Pero esto es exactamente lo que sucede. Hablar de uno sin el otro, a partir de entonces, se hará imposible. Ambos forman el equipo perfecto. ¡Y no hay nada que juntos no puedan hacer! Ni siquiera planear un asesinato.
Los niños necesitan un cómplice a la hora de matar al tío de Barnaby. Es en ese momento cuando entra en juego Una Oreja, un pobre puma hambriento que vaga por la Isla.
La Isla es pequeña, pero está plagada de personajes interesantes y pintorescos. A la cabeza de todos ellos, sin duda, se encuentra el Sargento Albert Coulter, el responsable de la ley y el orden en el lugar. Coulter es un hombre amable, sereno, fuerte y justo que, sin embargo, tiene que soportar el silencioso reproche de sus vecinos. Y es que todos los de su generación murieron en la Gran Guerra. Todos, menos él. Su vuelta vivo y sano supuso para todos una afrenta demasiado grave como para dejarla pasar.
Otra cosa interesante sobre Coulter: el pobre hombre está enamorado de alguien que no le corresponde. Sus cartas a esta persona pondrán el toque romántico a esta historia divertida, emocionante y totalmente cinematográfica.
Pero, ¿es de verdad tan malo, tan perverso, tan ruín, el tío del pequeño Barnaby? Tendrás que leer el libro para descubrirlo. Yo solo te adelanto que si te gustan las historias lúgubres, siniestras, oscuras, el personaje te va a sorprender gratamente. (Creo que con eso ya he dicho mucho).
Matemos al tío, en definitiva, es una novela deliciosamente malvada que se devora como devoran los niños protagonistas las viandas que las buenas gentes de la Isla les proporcionan. Una historia genial, atemporal, única. ¿Por qué nadie antes tradujo al español esta maravilla de la comedia y lo gótico? Gracias a Impedimenta por hacerlo ahora. Y, vosotros, ya sabéis: si queréis vivir una aventura diferente y única, no dejéis de leer Matemos al tío.
Cristina Monteoliva 

lunes, 11 de mayo de 2015

Reseña de LLAMADA PERDIDA, de Gabriela Wiener

Título: Llamada perdida
Autora: Gabriela Wiener
Edita: Malpaso Editorial
Páginas: 201
Precio: 17,50 €

¿Qué se esconde tras una llamada perdida? ¿Un comercial ansioso por vendernos algo desde el otro lado del Atlántico? ¿Alguien que se equivocó de número? ¿La petición de auxilio de un familiar cercano? Y esa llamada que no recibimos por descuido, ¿qué produce en nosotros cuando miramos el móvil y comprobamos que existió? ¿Desazón? ¿Alegría? ¿Alivio? Pienso en todo esto tras cerrar mi volumen de Llamada perdida, el libro de Gabriela Wiener del que os hablaré a continuación.
Gabriela Wiener nació, se crio y estudió en Lima. En 2003 decidió probar fortuna en España como periodista, profesión que aún ejerce en diversos medios. Aunque el periodismo le gusta, Gabriela quiere ser, ante todo, una escritora que pueda llegar a vivir del oficio. Llamada perdida es su quinto publicado hasta la fecha.
Llamada perdida es un libro compuesto por un total de diecisiete relatos autobiográficos y un cómic. Los textos se reparten en cinco apartados bien diferenciados: Llamadas de larga distancia (lugar dedicado a las obsesiones (con las enfermedades y la muerte) de la autora y a su viaje migratorio a España); Llamadas personales (en donde la autora nos habla de su rica vida sexual, de todo lo que eso ha supuesto para ella, y de su faceta como madre y esposa del siglo XXI); Llamadas perdidas (donde la autora sigue hablando de sus momentos familiares, pero también de la nostalgia que siente por Lima); Llamadas a cobro revertido (espacio que Wiener dedica a hablar de su experiencia conociendo a autoras tan mal vistas por la crítica literaria como Corín Tellado como Isabel Allende; de su obra y del peso que deberíamos darle a las grandes escritoras de literatura femenina); y Todos vuelven (cómic en el que se nos hace partícipes de la experiencia migratoria de Micaela, una de las mejores amigas de Gabriela; de su viaje de ida y vuelta a Lima para acabar quién sabe donde más).
Gabriela Wiener es periodista, escritora, esposa, madre, hija y un montón de cosas más. Pero, sobre todo, es una persona curiosa que mira todo lo que le rodea con la misma capacidad de asombro que un niño pequeño. A diferencia de otros que prefieren guardarse en lo más profundo del alma todos sus secretos, Gabriela expone todo lo que ella vive y piensa al mundo sin tapujos, con total naturalidad; porque no tiene nada de lo que sentirse culpable, nada de lo que arrepentirse, nada de lo que no querer hablar.
Gabriela es siempre sincera, siempre auténtica, aunque los artículos de este libro no estén escritos siempre con el mismo tono ni el mismo estilo. Por ejemplo, los artículos de Llamadas a larga distancia recuerdan más a la novela autobiográfica, mientras que los de Llamadas a cobro revertido parecen crónicas sacadas de una revista. Algunos artículos son más profundos, otros más superficiales. Algunas veces Gabriela es irónica; otras, un tanto dramática, nostálgica. Lírica.
Escriba como escriba, Gabriela siempre consigue despertar sentimientos (a veces encontrados) en el lector. Sus textos hacen reflexionar mucho tiempo después de la lectura. El recuerdo de su prosa permanece en la mente para siempre.
Tras la lectura de este libro se aprecia que Wiener es una mujer fuerte, luchadora, una auténtica superviviente; aunque a veces ella misma no se de cuenta de ello. Y es que, como todos nosotros, Gabriela también tiene debilidades, miedos, anhelos. Un montón de matices que lejos de empequeñecerla la hacen aún más grande.
Llamada perdida es un libro de ensayo. De autoensayo. De vivencias propias, de miedos, de anhelos. De muerte, de vida. De sexo. De madres, padres, amantes, esposos e hijos. De viajes. De camino recorrido y de camino por recorrer. Un libro cargado de tantos temas interesantes que es difícil que el lector no empatice en algún momento (si no a lo largo de toda la lectura) con su autora. Llamada perdida es una llamada de atención de una mujer que tiene mucho que decir. Llamada perdida es, tal vez, un libro que tú no deberías perderte.
Cristina Monteoliva

viernes, 8 de mayo de 2015

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