martes, 16 de diciembre de 2014

ESCRITORES QUE ESCRIBEN A MANO (I)

Creo que no he debido de ser la única que recibió con cierto estupor hace unos días la noticia de que Finlandia decidiera dejar de enseñar a los niños a escribir a mano en los colegios. Entiendo que nuestro mundo está cada vez más informatizado, que el futuro va a ser de las máquinas; aunque en mi mente no entra la idea de dejar para siempre la escritura “analógica”. Porque la tecnología a veces falla, y cuando lo hace y hay necesidad, hay que recurrir a lo manual para apuntar un número de teléfono, la lista de la compra, una dirección, qué se yo. En serio: no concibo la idea de una persona del futuro sin saber cómo se coge un lápiz para apuntar su nombre en una hora de papel.
En fin, no quiero ahondar mucho en esto, menos aún después de encontrar este artículo que viene a indicarnos que lo que se ha difundido de Finlandia no es del todo cierto:
Pero hablando de escribir en papel, ¿eres de los que sigue escribiendo cartas, pensamientos, poemas o relatos en hojas blancas o a rayas no digitales? ¿De los que todavía de vez en cuando se siente más cómodo haciendo las cosas como se ha hecho durante siglos? Yo sí. Aunque confieso que ahora mismo no lo hago tanto como antes. Hasta hace unos años, todos mis manuscritos pasaban primero por su versión en papel. Ahora… Bueno, ahora me he vuelto más vaga. Sí, esa es la palabra. Porque a mí en realidad me encanta escribir en papel, pero me da pereza ponerme luego a pasar a limpio. Y mira que sé que lo de escribir en papel tiene ciertas ventajas, como:
-Tienes menos distracciones que cuando estás delante del ordenador, ya que no te pones a mirar internet cada dos minutos. ¡Concentración a tope!
-Como no puedes borrar líneas, te ves forzado a centrarte y a escribir “sin mirar atrás”. Y lo que salga, ya los corregirás en las siguientes versiones de la historia, como tiene que ser. ¡Fuera inseguridades!
-Como consecuencia de los dos puntos anteriores, al final acabas escribiendo durante una hora, de una sentada. ¡Eficiencia total!
En fin, que voy a ver si consigo volver a escribir a mano mis cosas, que falta hace avanzar de vez en cuando.
Mientras lo hago o no, voy a empezar una serie de artículos sobre los escritores que siguen escribiendo a mano sus primeros borradores, a manera de homenaje. Si quieres salir tú también en uno de los artículos, escríbeme a crismonteoliva@hotmail.com
Y para terminar, unas fotos de mis numerosas libretas:

6 comentarios:

  1. Me encanta esta iniciativa. Yo soy de los analógicos. Es verdad que da bastante palo pensar en que todo lo que escribas en papel luego hay que volcarlo al ordenador, pero me lo tomo como la oportunidad para hacer las correcciones que con el boli no puedo o en ese momento de concentración total se me pasan por alto. Es como dices: frente a la libreta aprovecho mucho mejor el tiempo, no sólo por evitar la tentación de Internet, sino porque incluso el zumbido del ventilador de la torre me molesta muchísimo.
    Seguiré con atención esta serie.
    ¡Un abrazo!

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    1. ¡Muchas gracias por participar en esta iniciativa, Benjamín! ¡Y por tu comentario de ahora!
      Besos

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    1. I am sorry! Pensaba que te había contestado diciéndote que había llegado bien. ¡Gracias!

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  3. ¡Hola! He conocido tu excelente blog gracias a Benjamín Recacha. Precisamente en su muro de Facebook comentaba en su publicación que yo durante años rellené decenas y decenas de cuadernos, pero de pronto descubrí todas las ventajas que me ofrecía el editor de texto: escribir a la gran velocidad en la que a veces me surgen las ideas, poder borrar, ir atrás, copiar y pegar hasta que la construcción de los párrafos me conveciera del todo, corregir sobre la marcha... Y al final no lo cambio por nada, ahora soy casi incapaz de escribir en papel, me encanta el sonido de las teclas, me relaja, me hace sentir bien, soy una mujer pegada a un teclado, jeje. Creo que quizá por esto admiro mucho a quienes aún siguen construyendo sus historias en papel, me parece que tiene un gran mérito, y de ahí que me interesen las entradas que vas a dedicarle a este tema. Sobre lo de dejar de aprender a escribir en papel... ¡Eso nunca! Una cosa muy distinta es saber y no querer hacerlo y otra es no poder porque no nos hayan enseñado, ¡qué despropósito! Un saludo y felicitaciones por el blog.

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    1. ¡Hola, Berta! Muchas gracias por pasarte por aquí, ¡me alegro mucho de que te guste el blog!
      Lo que cuentas es algo parecido a lo que me pasa a mí, aunque lo mío es más pereza que otra cosa, porque sé que escribiendo primero en papel me iría igual de bien y hasta rendiría más, ¡al menos para las primeras páginas, que siempre las estoy retocando!
      Besos y muchas gracias

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