martes, 5 de agosto de 2014

¡FARM-LIT! ¡BIENVENIDOS AL CAMPO!

Hace unos meses que el farm-lit llegó a España con la publicación de dos obras de éxito internacional. El anuncio de este fenómeno me llamó la atención, hasta el punto de querer  conocer toda su idiosincrasia. 
No os voy a engañar: en realidad lo que me interesaba saber es si una novela que tengo comenzada podría encajar en el género y cómo podría hacer yo para que esa historieta mía no chirriara dentro de él. Para ello, compré las dos obras publicadas y las leí detenidamente (bueno, casi todo el tiempo). Después de pensar (no mucho) llegué a las siguientes conclusiones:
-En el farm-lit la granja no es tan importante como la historia de amor, enredo, etc, narrada. Ponla de fondo en tu novela, pero que no estorbe mucho.
-La llegada a la granja de la protagonista o protagonistas ha de suponer un gran cambio.
-Las protagonistas de estas novelas son fans incondicionales de los tacones.
-En toda granja hay un chico guapo.
-No hace falta tener conocimientos exhaustivos del funcionamiento de una granja para escribir una novela farm-lit, aunque siempre es bueno poner algún detalle curioso que le de calidad a tu vida campestre. Eso sí, procura no ser demasiado imaginativo a la hora de escribir. Los unicornios siguen sin criarse en ningún establo del mundo real.
-Al final de la historia, las protagonistas se van a encontrar mejor que al principio (lleven o no tacones).
-No hay que olvidar nunca añadir al final del libro un anexo con las recetas de las comidas que aparecen en el libro. Por lo visto, la comida y el campo están muy relacionados, más que, por ejemplo, la comida y la ciudad, la comida y el mundo marino o la comida y el espacio.
Y poco más. Como digo, por ahora solo se han publicado en España dos obras de este género, por lo que no es que se pueda contar mucho más sobre el tema. Eso sí: visto lo visto, mi novela tiene posibilidades, ¡muchas posibilidades! Esperad un tiempo y veréis (espero).
A continuación, para terminar, os dejo con las reseñas de las novelas del género que he leído, por si a vosotros también os interesa explorar el mundo campestre-romántico pero preferís leer alguna opinión antes de invertir en estas obras:

-Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor:

-Un verano en el campo:

Reseña de CAMBIO MIS TACONES POR LAS RUEDAS DE UN TRACTOR, de Ree Drummond

Título: Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor
Autora: Ree Drummond
Traducción: Ana Belén Fletes
Editorial: Espasa
Págs: 414
Precio: 18,90 € / 9,90 € ebook

¿Cambiarías tu vida de chica de ciudad soltera por el de granjera madre de familia? ¿No? Pero, ¿y si el cambio viene de la mano del hombre de tu vida? ¿No crees que podrías hacer cualquier cosa por amor? Estas son algunas de las preguntas que nos plantea Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor, la novela de Ree Drummond catalogada como bestseller de The New York Times.
Harta tanto de California como de su perfecto novio californiano, Ree decide dar un vuelco a su vida. Ese gran cambio parece estar en Chicago, lugar al que planea mudarse después de pasar un tiempo de descanso y meditación en casa de sus padres, en algún lugar de Oklahoma. Mientras piensa en su futuro, Ree también se divierte. En una de sus salidas nocturnas, nuestra chica conoce a “el hombre Marlboro”, del que queda totalmente prendada. El vaquero desaparece durante un buen periodo para volver a la vida de Ree con fuerza. Tanta fuerza como para hacer que esta chica criada en un campo de golf, estudiante en California y urbanita declarada cambie todos sus proyectos de futuro por un matrimonio, una granja y un montón de vacas.
Según la contraportada de este libro, Ree Drummond es una galardonada bloguera (su blog se llama www.thepioneerwoman.com), además de estrella del programa del canal de cocina Food Netword “The Pioneer Woman”. Cuenta Drummond en la introducción de este libro que lo que el mismo contiene no solo es autobiográfico, sino que pasó primero por el blog para disfrute de sus fans. Una vez visto el éxito de la publicación, Ree se decidió a retocar un poco lo escrito y publicarlo como la novela titulada en Estados Unidos The pioneer woman. Imagino que en la editorial española pensarían que eso de “la mujer pionera” no tendría tanto gancho en nuestro país, de ahí que tradujeran el título por el ingenioso Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor. Lo curioso es que aunque Ree sea una fanática de los zapatos de tacón al principio de su historia, no llegue a ver ni un solo tractor en toda la novela.
Hasta ahí, todo más o menos bien. No tengo nada en contra de las novelas autobiográficas ni de las obras publicadas por capítulo en blogs que luego dan el salto al papel (menos aun por Ree Drummond. Seguro que en persona y en su blog resulta adorable). El problema es que a veces lo que funciona en un blog no lo hace en un libro. O, dicho de otro modo: algunas obras que han de publicarse en papel tras pasar por la red han de sufrir antes una revisión exhaustiva para que funcionen como novela. En este sentido, he de de decir que después de leer Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor, me quedo con la sensación de que el material no se ha revisado lo suficiente, pues si bien nos encontramos con un comienzo bastante atractivo, del tipo “chica que no sabe qué hacer con su vida encuentra al chico perfecto”, pronto nos vemos sumergidos en un bucle infinito de citas clónicas con el chico guapo, situaciones familiares insulsas y un sinfín de anécdotas del tipo “esto te hace gracia a ti porque forma parte de tu vida; pero me lo cuentas a mí y me quedo fría”. No quiero decir con esto último que el libro no cuente con algún que otro punto interesante; pero muchos otros que nos lo venden como tal, a mí, personalmente, me resultan todo lo contrario.
¿Lo habría hecho yo mejor si estuviera en el lugar de Ree Drummond? Probablemente no, si solo me hubiera dejado aconsejar por mis fans, familiares y amigos. Para evitar las repeticiones poco significativas, los datos superfluos y las anécdotas que solo son interesantes para mí misma, hubiera tenido que acudir a alguien con una visión objetiva del asunto (la novela); alguien que puede que me dijera que a veces es bueno inventar unas cuantas situaciones verdaderamente chispeantes para conseguir una mejor historia. Porque se trata de una novela, no de un libro de memorias, ¿no? Y en las novelas,  las situaciones divertidas, dramáticas,  románticas, etc, se suceden de una forma diferente a como lo hacen en el mundo real (a no ser que tu vida sea un no parar de esas situaciones, claro. Eso ya sería otro cantar), que es, básicamente, lo que hace que prefiramos coger un libro antes de pasar horas y horas escuchando los infinitos capítulos de la vida de nuestra vecina contados por ella misma ante un café con pastas.
Llevo muchos años recomendando libros desde muy buenos hasta muy malos. Incluso cuando parecía imposible, he encontrado argumentos para recomendar obras a sus posibles lectores. Ahora bien, por primera vez, y sin que sirva de precedente, me encuentro ante un libro que no sé a quién recomendar. Sin duda, la obra va a interesar a los fans de la autora, personas con las que ella conecta tan bien; pero, ¿a quién mas? Aunque la obra esté bien redactada, no presenta nada novedoso, ni situaciones especialmente divertidas. Se trata de una historia romántica, pero que carece de los ingredientes que atraen a las lectoras del género hoy en día, esto es, sexo, cierta acción, emoción y situaciones de tira y afloja entre los protagonistas (de hecho, el hombre Marlboro ni tiene nombre ni ganas de contrariar casi nunca a Ree. Su perfección es muy aburrida). Lo único destacable sería ese cambio de vida de la autora. Un cambio que en realidad no parece tan impactante, pues la mayor parte del tiempo el mundo del campo queda en un segundo lugar. Solo al final, cuando la pareja recién casada se muda a su casa y tienen su primer hijo, notamos por fin ese aire silvestre. Pero entonces el libro se acaba y te quedas con la sensación de que has estado leyendo una historia de amor como otra cualquiera.
Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor es, en definitiva, un libro que actualmente yo no volvería a leer; pero como seguro que habrá mucha gente a la que sí le va a gustar, y una de esas personas podrías ser tú, te invito a que busques más reseñas sobre esta obra en la red y, una vez recabada toda la información, pienses si merece la pena leerlo o no.
Cristina Monteoliva

Reseña de UN VERANO EN EL CAMPO, de Heike Wanner

Título: Un verano en el campo
Autora: Heike Wanner
Traducción: Lidia Álvarez Grifoll
Editorial: Maeva
Págs: 287
Precio: 18,90 €

Imagina que estás a punto de viajar al Caribe con tu chico y de pronto tienes que irte a pasar las vacaciones cuidando de la granja de un difunto tío. O que eres una librera desesperada y de pronto te llueven unas vacaciones en el campo. O que tu matrimonio es un horror y encuentras en el campo una vía de escape. No imagines más y sumérgete conmigo en las páginas de Un verano en el campo, la novela de Heike Wanner que te contará cómo acabarán estas tres situaciones y muchas cosas más.
Tras la sorprendente muerte del tío Horst, las hermanas Lou y Anne y su prima Lisa-Marie se mudan al campo para hacerse cargo de la granja del primero. Para las tres mujeres, que hasta entonces solo se reunían una vez al mes para tomar tarta en compañía de sus madres, las gemelas Katherina y Helene, esto supone una verdadera aventura. Al fin y al cabo, ¿qué saben del campo la decoradora Lou, la estresada madre de familia Anne o la librera Lisa-Marie? ¡Nada, absolutamente nada! De ahí que nada más llegar a la granja deban aceptar la ayuda de una pintoresca monja y de un misterioso y guapísimo joven. La cuestión no es, sin embargo, si nuestras tres protagonistas conseguirán aprender a ordeñar vacas o a coger huevos sin que las gallinas las maten a picotazos; sino si durante su estancia en el campo logran o no resolver todos los problemas que se dejaron en la ciudad (la decisión de ser o no madre; qué hacer con un matrimonio que ha llegado al límite y una librería que sería mejor cerrar). La respuesta, desde luego, la encontrarás dentro de este libro.
Lou, Anne y Lisa-Marie, a pesar de ser parientes, son muy distintas entre sí, de ahí que cada vez que estén juntas, las discusiones y la diversión para los lectores esté asegurada. La cosa se pone más interesante si cabe cuando las tres se van a cuidar de la granja del tío Horst. Allí no solo tendrán que averiguar cómo llevarse bien, sino también en qué consiste el secreto que guardaba tan celosamente el tío Horst.
De lo dicho en el anterior párrafo se deducen tres cosas importantes en esta novela. La primera, que esta es una obra coral. La segunda, que los diálogos son mucho más importantes que las descripciones. Y la tercera, que las tres chicas van a tener que resolver un misterio, en concreto, uno que tiene que ver con el pasado.
Con respecto a los diálogos, he de repetir que son muy divertidos, aunque en alguna que otra ocasión, sobre todo conforme nos vamos acercando al final, se puedan hacer un poco pesados (por largos). De las descripciones indicaré que no son muchas, pero sí las precisas para situarnos en la granja y su entorno.
Decía antes que Un verano en el campo es una novela coral en la que destacan Lou, Anne y Lisa-Marie, si bien en muchas ocasiones también toman protagonismo otros personajes, como Mia, la hija de Anne, o Jo, el misterioso chico que cuida de la granja. Si tuviera que hablar de los personajes secundarios, esta reseña se haría eterna. Digamos, para resumir, que nuestras chicas al final siempre encuentran el amor o se reconcilian con él, y que esos hombres con los que acaban están perfectamente retratados en las páginas de esta obra. También aparecen de vez en cuando las gemelas Katherina y Helene, tan modernas ellas a pesar de su edad. Y no nos olvidemos de la monja, claro. Se llama sor Bonaventura y sabe mucho de campo. Al principio parece que no pinta nada en esta historia, pero conforme avanza la trama, ya veréis como sí tiene mucho que ver.
Un verano en el campo, en definitiva, da precisamente lo que promete: vacaciones al aire libre, relaciones familiares, pequeñas y grandes aventuras, un gran misterio, conversaciones divertidas y muy buenos ratos de lectura. Tal vez si lo que esperas es aprender más sobre la vida rural, no encuentres en este libro muchos datos útiles; pero salvando sus pequeños defectos, he de afirmar que Un verano en el campo es un libro ideal para las vacaciones, para desconectar de todo y vivir una historia romántica, divertida y, por qué no, original e interesante. Piénsatelo si aún no sabes qué llevar a leer a la playa o a la montaña.
Cristina Monteoliva

domingo, 3 de agosto de 2014

LOS MAPAS DE FÉLIX J. PALMA

“Acabo de leer el capítulo de El mapa del tiempo en el cual Wells conoce al hombre elefante. Eso es escribir bien. Textos así compensan por tanta porquería que nos toca soportar.”
Este es el mensaje que dejó en mi Messenger de Facebook ayer el reseñista José Rafael Martínez Pina, amigo con el que suelo comentar lecturas últimamente (algunas, por lo que se deja traslucir en su comentario, verdaderamente terroríficas. Los libros malos existen, y últimamente, se nos echan encima como señoras con un subidón de hormonas al ver a un bombero macizorro).
José Rafael y yo habíamos estado hablando de la saga de Félix J. Palma hacía unos días.  Él había empezado leyendo la trilogía victoriana de Palma por El mapa del cielo, el segundo volumen, y este verano se enfrentaba al primero de la saga con cierta incertidumbre. Y es que para él El mapa del cielo es un libro genial, y no estaba seguro, al menos así me pareció entenderlo a mí, de que El mapa del tiempo estuviera a la altura. 
Fue entonces cuando yo le dije que siguiera leyendo, que ya vería qué bien hilado estaba todo, qué personajes, qué tramas, qué todo (a mí es que lo que me pone es el steampunk, y no los bomberos macizorros que te atan a la cama y te dan con el mango del hacha hasta que tu cuerpo esté más rojo que un incendio).  Y sí, creo que el libro le está gustando, y mucho, a mi buen amigo José Rafael.
Hablando de El mapa del tiempo, he de deciros que si lo recomiendo tanto, por activa y por pasiva (y con más euforia que la señora hormonada, si cabe) es porque es mi libro favorito escrito por un autor español. Y no, no es que yo haya leído pocas obras de autores españoles. Es que simplemente El mapa del tiempo es un libro genialmente escrito, de ritmo trepidante, con personajes perfectamente perfilados; una obra donde todo encaja a las mil maravillas para culminar en un final de fuegos artificiales.
Oh, sí, ¡estoy enamorada de ese libro! Por eso os recomiendo que lo leáis este verano, más aún si cabe, porque la trilogía quedará concluida con la salida a la venta de El mapa del caos, en octubre.
Aquí os dejo el enlace a mi reseña sobre El mapa del tiempo para ver si con más datos os pica el gusanillo:
También republico la reseña de El mapa del cielo en este blog:
De El mapa del caos os puedo contar poco. De hecho, hasta hace un rato, que he leído el artículo que os pongo un poco más abajo, sólo sabía que por fin en este libro se incluyen las maravillosas ilustraciones de Claudio Sánchez Viveros. 
Por desgracia, no soy de esas afortunadas que tienen acceso a los manuscritos antes de su publicación. Tampoco sé si Plaza & Janés me proporcionará en esta ocasión un ejemplar de prensa. Pero lo que más me aterra es pensar que en octubre, cuando el libro salga publicado, puede que yo me encuentre viviendo fuera de España, y conseguir un ejemplar en papel para completar mi colección sea toda una aventura.
En fin, aquí os dejo el enlace a un artículo del País, que puede que os dé unas cuantas pistas sobre la temática del nuevo volumen:
Y la romántica portada del ansiado (para mí) fin de fiesta (como la loca del bombero estoy esperando el libro, ¡oíga!:

Reseña de EL MAPA DEL TIEMPO, de FÉLIX J. PALMA

Título: El mapa del tiempo
Autor: Félix J. Palma
Editorial: Algaida
Págs: 628
Precio: 22 €

¿No te gustaría volver al pasado para cambiar un hecho terrible que marcó tu vida para siempre? ¿No quisieras ver lo que le espera a la raza humana en el futuro? ¿Y si fuera posible visitar universos paralelos donde nuestras vidas cambian en función de las decisiones que tomemos? Si crees que todo esto no es posible aún, a principios del siglo XXI, te recomiendo que no dejes de echar un vistazo a El mapa del tiempo, de Félix J. Palma, la
novela ganadora del XL Premio de Novela Ateneo de Sevilla.
Los viajes al futuro parecen tener pocos secretos en el Londres de finales del siglo XIX desde que H.G. Wells publicara su afamada obra“La máquina del tiempo y gracias, por supuesto, a los nuevos avances de la técnica. En medio de esta euforia no es de extrañar que pronto surjan empresas que transporten a los viajeros a épocas como el año 2000. Así es como nace la empresa Viajes Temporales Mullray, una compañía que a nadie dejará indiferente.
Siempre es difícil resumir las impresiones que se recogen tras leer una obra extensa, mucho más si, como en este caso, la obra tiene, y permitidme la expresión, tanta miga como ésta.
Diremos, para empezar, que esta historia de historias está narrada por un ser omnisciente, conocedor del pasado, presente y futuro de todos y cada uno de los actores que aquí aparecen. Esta voz inquieta se dirige al público con cierta jovialidad, abre paréntesis para explicar hechos que nos hacen entender lo que sucede en cada momento, se queda ensimismado a veces y, otras tantas, se hace el interesante, para luego intentar apaciguar la impaciencia del lector. Es, sin lugar a dudas, un guía atípico, desconcertante, todo un personaje en sí mismo.
Si nos quedáramos tan sólo en las primeras líneas, pensaríamos que la trama está protagonizada por el joven e infeliz Andrew Harrington, el mismo que vaga sin rumbo desde la muerte de su amada. Si empezáramos a leer por la segunda parte, sin embargo, estaríamos seguros al afirmar que el papel principal recae sobre la joven y soñadora Claire Haggerty, la mujer que no encaja en la sociedad de su época y, por ello, desea escapar al futuro para vivir allí el más bello de los romances. Pero es que aún nos queda una tercera parte, en la que el protagonista y el destino del viaje vuelven a cambiar. ¿Qué podemos deducir de todo esto?
Efectivamente, este volumen está compuesto por tres historias distintas, con sus distintas tramas principales y con sus distintos protagonistas, donde, no obstante, las vidas de los habitantes de Londres se cruzan una y otra vez, de manera que el protagonista de una de estas historias puede ser un actor secundario en la siguiente, o tan sólo un figurante. Sin embargo, si no fuera por el lazo de unión que las une y que les da sentido, estas tres partes no conformarían el genial “todo” ante el que nos hayamos.
Este lazo de unión, la constante siempre presente, no es otro que el escritor H.G.Wells, el padre de la idea original de la máquina del tiempo. Como verán los que se adentren en estas páginas, Wells empieza como actor secundario para ir incrementando en importancia a medida que avanzamos en la lectura, hasta llegar a convertirse en el protagonista absoluto de la última de las historias, la que, además, puede que plantee la teoría más compleja de todas las que aquí conoceremos.
La novela de Félix J. Palma es como un reloj suizo: una maquinaria de precisión, de diseño perfecto, en la que todas las piezas encajan, y sin las cuales, si faltara la más mínima tuerca, no se entendería el magnífico resultado del conjunto. El aburrimiento no tiene cabida en esta compleja obra que mezcla la ciencia ficción con el romance, donde la emoción, la intriga y el más difícil todavía están siempre presentes, un fantástico homenaje, en definitiva, a los clásicos de ciencia ficción de finales del siglo XIX realizado con gran maestría.
Probablemente el de los viajes en el tiempo no sea un sueño imposible. ¿Quién sabe lo que el hombre será capaz de hacer dentro de cien o doscientos años? Mientras tanto, ¿porqué no leer una gran novela de aventuras temporales como ésta que hoy os he presentado? Creedme, amigos, El mapa en el tiempo es un viaje que no defrauda, una pieza a partir de ahora fundamental en la biblioteca de todos los amantes de la buena ciencia ficción.
Cristina Monteoliva

Reseña de EL MAPA DEL CIELO, de FÉLIX J. PALMA

Título: El mapa del cielo
Autor: Félix J. Palma
Editorial: Plaza & Janés
Págs: 744
Precio: 21,90 €

El cielo ha despertado siempre la curiosidad del ser humano. Hasta que no se tuvieron los instrumentos precisos para ver más allá de la atmósfera terrestre, la inventiva del hombre llenó de seres fantásticos la luna, los planetas y demás. Era aquel un cielo mágico, para unos, una verdadera amenaza para otros. Porque, ¿quién podía afirmar entonces, a ciencia cierta, que no había otros seres en otros planetas esperando para atacarnos? Tal vez la respuesta a esta pregunta del pasado la encuentres en El mapa del cielo, la nueva novela de Félix J. Palma de la que hoy os hablaré.
Londres, finales del siglo XIX. H.G. Wells, el escritor de ciencia ficción que sorprendiera al mundo con su obra La máquina del tiempo, ha logrado una vez más el éxito con su nueva novela, La guerra de los mundos. Los lectores, sin embargo, no han entendido el importante mensaje que el escritor quería transmitir, lo que hace que el escritor se sienta incómodo. Por si esto fuera poco, un escritorzuelo americano se ha atrevido a escribir una absurda segunda continuación, el mismo escritor con el que Wells acabará visitando una sala secreta del museo británico. Esta visita al museo (y más concretamente la visión de algo que hay allí) dejará a Wells totalmente perplejo, casi tanto como la carta que Gillian Murray, su antiguo enemigo, le envía días después para intentar convencerle de que le ayude a escenificar la invasión marciana que el escritor describe en su libro, ¡sólo para conquistar el corazón de una bella dama! Y eso no es todo, amig@s. Las cosas siempre se pueden poner peor. Porque lo que deseas, puede convertirse en realidad, y lo que se escribe en los libros de ciencia ficción de la época victoriana, ¡también!.
El mapa del cielo es el segundo libro de la trilogía de ciencia ficción victoriana que Félix J. Palma comenzara con  El mapa del tiempo (obra que ha sido traducida a numerosos idiomas y ha vendido cientos de miles de copias a lo largo y ancho del mundo hasta la fecha), y si bien en él encontramos puntos de referencia que nos hacen acordarnos del primer libro, sin duda puede decirse que esta novela se lee independientemente de la primera sin ningún problema.
Una vez más nos encontramos al escritor H.G. Wells (ese ser disconforme y hasta cierto punto huraño que confunde la comodidad con el amor) y su obra como desencadenantes de la trama. Y es que si en El mapa del tiempo todo giraba alrededor de La máquina del tiempo, en esta ocasión lo hace entorno a La guerra de los mundos, la obra en la que Wells escribía sobre una invasión marciana en toda regla. Además, como ya pasara en El mapa del tiempo, el escritor es un personaje más de la novela, a veces con mucho peso en la obra.
Y hablando de personajes: otros que repiten aquí son Jane, la esposa de Wells; Claire, la joven inquieta que aspirara a ser más que un mero objeto decorativo de la sociedad londinense; el bravo capitán Shackleton, ahora convertido en marido de Claire; Gillian Murray, recién salido de la tumba; el pícaro Charles, el joven que intentara ayudar a su desesperado primo en el anterior libro de la trilogía, y puede que algún otro con el que os topéis entre las páginas de este libro. Entre los nuevos destacan Emma Harlow, la joven neoyorkina tan difícil de conquistar; Reynolds, el explorador empeñado en encontrar la entrada al centro de La Tierra (hueco, según él, y con un mundo increíble en su interior) y el siempre torturado (y rico en matices) escritor Edgar Allan Poe.
Llega la hora de hablar de las diferencias entre un libro y otro. Comenzaré diciéndoos que si bien El mapa del tiempo fue para mí como una sofisticada maquinaria formada por un sinfín de piezas que encajaban entre sí a la perfección de forma asombrosa, El mapa del cielo me ha supuesto la asistencia a un curso de magia en el que primero el mago (el alegre y charlatán narrador que ya conocimos en El mapa del cielo, pues él también repite aquí) nos enseña a los alumnos (lectores) un truco increíblemente sofisticado, uno que nos deja con la boca abierta, para, acto seguido, enseñarnos paso a paso como ha llegado a realizar el truco. Y éste es un curso de tres lecciones, así que, ¡preparaos todos para tomar notas!
Otra diferencia destacable entre uno y otro libro reside en la ubicación de las distintas aventuras que se suceden en el libro, pues si bien en El mapa del tiempo Londres era el escenario principal y casi único, en El mapa del cielo encontramos que las distintas acciones de la novela se sitúan en la Antártida, Nueva York, Londres y zonas de la Inglaterra rural.
Del tiempo también podríamos hablar largo y tendido, pues no todo sucede en el año 1898, sino que el narrador nos lleva de viaje a lo largo del siglo, según las necesidades de cada historia. Pero eso mejor que lo vayáis viendo vosotros mismos.
El mapa del cielo, en definitiva, es una emocionante novela de ciencia ficción victoriana compuesta por un sinfín de aventuras cuyos protagonistas absolutos son los marcianos y sus amenazantes naves. Sumérgete ahora en este libro y conoce como pueden acabar una terrorífica expedición a la Antártida, la ansiedad de un hombre enamorado por conquistar el duro corazón de una dama y la aparición de un platillo volante en un apacible campo. La emoción, el romanticismo, la reflexión, la inquietud e incluso el terror no te dejarán despegarte del libro hasta alcanzar el final. Y entonces te preguntarás: ¿qué pasará después? Pero eso ya será otra aventura, una que esperamos comentaros cuanto antes mejor.
El cielo ya no es lo que era desde que tenemos tantas máquinas que nos lo muestran al detalle. Así, la Luna no es el paraíso de los unicornios y otros seres fantásticos, y Marte no tiene ya hombrecillos verdes esperando su oportunidad de atacarnos. Menos mal que aún quedan libros que nos hacen soñar con un cielo diferente, uno lleno de fantasía e ilusión, pero también de terrores inimaginables. Si quieres saber de lo que te hablo, no lo dudes: tienes que leer ya El mapa del cielo.

Cristina Monteoliva