sábado, 8 de marzo de 2014

LA AVENTURA DE LA AUTOEDICIÓN II: ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Antes de hablar de la autoedición en sí, sigamos con las cosas que pueden pasarte antes de llegar a pensar en publicar por ti mismo tu libro.

Pongamos por caso que no todas las editoriales te ignoran o te rechazan, que al menos una de ellas se interesa seriamente en tu proyecto. Pongamos por caso, MI PROPIO CASO para más señas, que la editorial en cuestión, una casa seria y de aspecto formal, te tiene durante seis meses con la promesa de la futura publicación. Pongamos por caso que cuando por fin llega la hora de “revisar tu manuscrito para convertirlo en algo vendible”, la gente de la editorial no dice nada. Pongamos por caso que después de esperar un tiempo razonable, les escribes y…¡oh, sorpresa!: la línea editorial en la que iba tu obra ha desaparecido por culpa de la crisis y ya no te van a publicar.

¿Qué haces entonces? Primero, te deprimes muchísimo. Tener editorial y perderla es mucho peor que no haberla tenido nunca. Os lo aseguro. Pero no quiero ahondar en esa herida.

Después, te pones a buscar más editoriales a las que mandar el manuscrito. Y a esperar de nuevo a que pase algo.

Pero, ¿y si mientras tu manuscrito estaba comprometido tuviste que rechazar otras ofertas de otras editoriales? Pues puedes volver a intentar contactar de nuevo con ellas (arrastrándote, por supuesto) o, como en mi caso, si resulta que te has enterado de que esas editoriales no eran fiables, pasar totalmente de ellas.

Llegados a este punto, seguro que alguien se preguntará por qué darle tantas vueltas y no contactar con un agente literario. Pues porque hoy en día…¡los agentes no son una garantía! No estoy hablando de todos los casos, ni de todos los agentes. Pero sí de muchos casos que conozco en los que después de un año de contrato el agente en cuestión no ha conseguido para el autor ni siquiera un contrato con una editorial chichinabesca.

Y luego están los agentes literarios que te ofrecen autoeditar, que digo yo, que para eso, ¡ya lo hago yo sola sin que nadie se lleve una comisión!
En fin, queridos, continuamos con todo esto otro día. Ahora me voy a ver la peli mala del fin de semana a la hora de la siesta, que ya toca.


2 comentarios:

  1. La autoedicion no requiere en absoluto a un agente. Existen recursos de información en todo internet con información sobre como se puede llevar adelante.

    La única contra que tiene es que requiere del autor trabajo adicional. Este será el responsable de promocionar su libro definiendo estrategias de marketing y precios.

    Aprender estos últimos parece un desafío para muchos autores y es por esto que no se atreven a hacerlo y si lo hacen el nivel de ventas que obtienen no es el esperado.

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    1. Muchas gracias por tu comentario. En él tratas temas de los que más tarde voy a hablar con respecto a la autoedición.

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