miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL VIRUS MISÓGINO

Los que me conocéis un poco sabéis que me encantan las novelas de zombis e infectados por virus extraños de todo tipo, más aun cuando contienen historias que se salen de “la norma”. Pues bien, hace poco terminé de leer la novela Carne muerta y no pude evitar acordarme de una novela que leí hace un par de años, La última mujer de Australia. Y es que aunque las dos historias sean muy diferentes, tienen algo fundamental en común: los afectados por el virus que desencadena el horror convierte a los hombres, vivos o muertos, en seres totalmente misóginos, engendros obsesionados con acabar con las mujeres a toda costa.
Da mucho que pensar, ¿verdad?

En fin, había pensado ponerme a analizar las diferencias y las similitudes entre estas dos interesantes historias, pero… Mejor lo comentamos si os las habéis leído o si las vais a leer. Eso sí: aquí os dejo las reseñas de ambos libros, curiosamente publicados ambos en 2011:



LA ÚLTIMA MUJER DE AUSTRALIA, de Francisco Villarrubia

Título: La última mujer de Australia
Autor: Francisco Villarrubia
Editorial: Almuzara
Págs: 509
Precio: 21,95 €

Pensábamos que la gripe aviar iba a causar estragos, y al final se quedó todo en agua de borrajas. Tal vez por eso vivamos ahora más confiados, pensando que cualquier otra alarma sanitaria que se declare será falsa. Pero, ¿y si llega de verdad el virus que acabe con la especie humana, o casi, en un país o continente? Para resolver ésta y otras preguntas, nada mejor que echarle un vistazo a “La última mujer de Australia”, la nueva novela de Francisco Villarrubia de la que a continuación os hablaré.
Veronica Southgate es la última mujer viva de Australia, o al menos, es lo que ella piensa. Durante el último año el virus misógino que convierte a los hombres en máquinas de matar mujeres ha asolado el continente oceánico y si no se extiende más allá es porque la ONU lo impide. Veronica, que ha vivido plácidamente escondida en su casa de campo, y disfrazada de hombre sordomudo, viaja hasta Sydney para ayudar a una amiga más que fugaz. Por desgracia, a raíz de este viaje, Veronica se verá obligada a huir continuamente, a veces sola, a veces acompañada, a lo largo y ancho de un continente de futuro incierto.
Escuché el otro día en la tele que los zombis están más de moda que nunca por culpa (o a causa) de la crisis. Es cierto que no corren buenos tiempos para la especie humana, en general, y es fácil prever que lo que espera no será tampoco demasiado bueno. Aunque si hay que ser pesimistas a par que algo más realistas, mejor imaginarse un futuro en el que los que se maten unos a otros sean los vivos. Así, “La última mujer de Australia” aúna dos grandes temores actuales: primero, la propagación de un virus de alta peligrosidad que convierte todo un país en un escenario en el que cuesta, y mucho, sobrevivir; y en segundo lugar, el de la propagación de un machismo irracional que hace que los hombres maten a las mujeres sin ningún tipo de contemplaciones. Una combinación ésta extremadamente pesimista, pensaréis; pero a la vez explosiva y atractiva dentro del mundo de la ficción, algo que sin duda da mucho juego a la hora de escribir una novela tan larga y completa como es ésta, una historia muy bien argumentada que se mueve a lo largo y ancho del continente oceánico a ritmo cinematográfico, siempre manteniendo la intriga.
La protagonista de la novela no es otra que Veronica Southgate, una mujer de carácter variable, a veces bastante agresivo, que debe buscar la manera de sobrevivir en un mundo donde los hombres viven por y para matar a las mujeres. Veronica es fuerte, pero no puede con todo, de ahí que se derrumbe más de una vez. Pero, ¿quién no lo haría en su situación?
Acompañan a Veronica en este libro, además de un buen número de despojos humanos enloquecidos, otros tantos secundarios tan bien perfilados psicológicamente, ya sea en sus rasgos fundamentales como en la evolución que sufren a lo largo de la obra, como ella. Éstos son: Alice, de aparición breve pero fundamental en la historia; Jordan, el hombre inmune que parece no alterarse por nada, hasta que las circunstancias le obligan a cambiar de actitud; Elwin, el chico infectado que, sin embargo, es incapaz de hacer daño a ninguna mujer por un trauma que arrastra desde la infancia; y Rex, un gay, también inmune, de lengua afilada pero corazón de oro.
“La última mujer de Australia”, en definitiva, es una emocionante novela de acción y aventuras ambientada en un futuro que no le depara nada bueno al ser humano, menos aun si eres mujer y vives en Australia. Sumérgete ahora entre sus páginas y conoce cómo se extendió la peligrosa enfermedad, la devastación que trajo después, así como las aventuras de Veronica y sus amigos por la supervivencia en un mundo hostil y cruel, pues estoy segura que, al igual que a mí, esta novela de más de quinientas páginas se te acabará haciendo corta. ¿O es que no te atreves a comprobarlo?
El futuro es algo incierto, y puede que no tan bueno como nos gustaría. O puede que sí. El caso es que si quieres pasar un presente la mar de entretenido entre las páginas de un libro que te mantenga enganchad@ hasta el final, creo sinceramente que no deberías dejar de echarle un vistazo a “La última mujer de Australia”.
Cristina Monteoliva

CARNE MUERTA, de David Mateo

Título: Carne muerta
Autor: David Mateo
Editorial: Dolmen Editorial
Páginas: 446
Precio: 17,95 €

Los que creen que los zombis son todos iguales están equivocados. En realidad, estos monstruos antropófagos que salen de la tumba para hacérselo pasar muy mal a los vivos pueden dar mucho de sí. Como prueba de ello pondré por ejemplo Carne Muerta, la novela de David Mateo de la que os hablo a continuación.
Imagina que el 12 de noviembre de 2011 sesenta depósitos virales se activaran a lo largo y ancho del mundo para producir dos días más tarde la muerte de todos los hombres del planeta. A ese día, el 14 de noviembre, se le denominaría el Día del Olvido. Tras él vendría el mismísimo infierno en vida para las mujeres. Y es que los hombres, en vez de quedarse quietecitos en sus tumbas, volverían a la vida como monstruos deseosos de acabar con las hembras de su especie. Pero, ¿qué pasaría si ellas opusieran resistencia? ¿Y si, además, consiguieran sobrevivir lo suficiente, algunas, como para buscar explicaciones y un futuro para la especie? Las respuestas a estas preguntas y otras muchas las encontraréis dentro del libro. Aun así, dejad que os cuente un poco más de esta sangrienta a la par que original historia.
Carne muerte es la historia de montones de mujeres acosadas por los monstruos que un día fueron sus padres, maridos, hijos o simplemente compañeros de trabajo; pero, sobre todo, es la de Joana y María, dos mujeres tan dispares como parecidas en valentía.
Joana, por un lado, es una científica encarcelada por sus experimentos, una visionaria la mar de necesaria en un mundo que se derrumba y que busca soluciones de futuro. Tras su salida de prisión a manos de las fuerzas armadas en el poder, la hasta entonces reclusa vivirá una serie de experiencias de lo más interesantes para los lectores ávidos de acción. Lo mejor (o lo peor, según se mire) llegará en su incursión en un Madrid de pesadilla, una urbe tomada por distintos grupos de rebeldes que nos harán recordar a la mítica saga Mad Max y a otras posteriores. Si la aventura da buenos resultados o no solo lo sabremos al final del libro. Y, como se suele decir, hasta ahí puedo leer.
Por otro lado, como decía antes, tenemos a María, una novicia que ha de huir del convento en el que está recluida la noche en que éste es tomado por una horda de zombis que no dudan en acabar con todas las monjas. María es una mujer marcada por su pasado, al igual que Joana, aunque por otros motivos. Su periplo por tierras del norte la llevarán primero a conocer el horror de una loca para, más tarde, conocer el de otra. Su destino queda finalmente unido al de una niña prodigiosa, una pequeña a la que envuelve el misterio. (Un misterio que se supone que quedará resuelto en una segunda parte de lo que se supone una saga.)
Con respecto a los zombis de esta novela, además de ser todos hombres y misóginos a más no poder, presentan características como el aspecto extraño después de la muerte (además de la putrefacción típica de su estado de no vida), su odio a la luz solar y su fuerza descomunal.
Lo del odio a la luz recuerda a los vampiros, ¿verdad? No es de extrañar, sin embargo, si tenemos que los zombis y los vampiros tienen, en el folclore popular, un mismo origen; lo que sí es curioso es que David Mateo incluya en su obra a una mujer que recuerda sobremanera a la condesa Bathory, la condesa sangrienta, aquella que torturara a jovencitas hasta obtener su última gota de sangre. Espeluznante es el capítulo en el que conoceremos a la reencarnación de la verdadera vampira y sus técnicas, mucho más que cualquier otra cosa, en mi opinión, que podáis leer en este libro.
También encontramos guiños a Mary Shelley y su Frankenstein, y ya en tiempos más recientes, a genios del género zombi como George A. Romero y Max Brooks, entre otros. Pero no me extiendo más en este tema. Mejor os leéis el libro y buscáis vosotros mismos todas las referencias.
Carne muerta, diré finalmente, es una novela apocalíptica de terror con mucha sangre pero a la vez grandes dosis de intriga; una obra que nos quiere hacer ver, entre otras muchas cosas, que en un mundo acabado no solo los hombres serán unos monstruos para las mujeres, sino que también lo peor de muchas de ellas (nosotras) podría salir a la luz con nefastas consecuencias. Da mucho que pensar al mismo tiempo que hace pasar un buen rato a los amantes del género de terror. Para mí, es una de las mejores novelas de zombis españolas. Ojalá haya una segunda parte.
Cristina Monteoliva